Cuando las canciones cuentan más que los noticieros

A fines de 1974, en el teatro Coliseo de Buenos Aires, el grupo musical “Sui Generis” (banda argentina de música rock, pionera del rock nacional, formada por Charly García y Nito Mestre) presentaba su tercer disco, “Pequeñas anécdotas sobre las instituciones”, un trabajo que sufrió una profunda censura cuando el álbum se estaba mezclando. Cuentan que el manager Jorge Alvarez llegó al estudio y avisó a todos que había una prohibición que venía de un cargo tan importante que podía llegar a cerrar la grabadora si no “limpiaban” las letras.

Por eso se cambiaron estrofas y se sacaron algunas canciones del disco para ser reemplazadas por otros temas. De esta forma, el LP perdió todo el mensaje y la coherencia que tenía, quedando una obra entre sutil e híbrida.

Uno de los temas que, a último momento no se grabó y fue reemplazado por “El tuerto y los ciegos” fue “Botas Locas” de Charly. Un himno de protesta contra la colimba (el servicio militar obligatorio), la autoridad y la represión que llevó a la banda a prisión y quedó en el olvido. 

Aunque el olvido es patrimonio de quienes pasan por la vida intentando no mancharse.

El 5 de septiembre de 1975, en el segundo de los dos recitales de despedida que Sui Generis dio en el Luna Park, en medio de una zapada (palabra que se usa en Argentina para una sesión de improvisación musical en la que un grupo de músicos crea música de forma espontánea, tipo “jam sessión, pero en rock o tango) Charly García cortó la música y gritó: “¡Esto es un aviso!” y se largó a cantar el estribillo de “Botas locas”, uno de los temas censurados del disco “Pequeñas anécdotas sobre las instituciones”:

Álbum «Pequeñas anécdotas sobre las instituciones»
Yo formé parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero -mi amigo- hubo una confusión,
Porque para ellos el loco era yo.

Es un juego simple el de ser soldado:
ellos siempre insultan, yo siempre callado.
Descansé muy poco y me puse malo,
las estupideces empiezan temprano.

Los intolerantes no entendieron nada,
ellos decían ‘Guerra’, yo decía ‘No, gracias’.
Amar a la Patria bien nos exigieron…
si ellos son la Patria, yo soy extranjero.

Yo formé parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero -mi amigo- hubo una confusión,
Porque para ellos el loco era yo.

Se darán cuenta que aquel lugar
era insoportable para alguien normal,
por eso me dije ‘Basta de quejarme,
yo me vuelvo a casa’ y decidí largarme.

Les grité bien fuerte lo que yo creía
acerca de todo lo que ellos hacían;
evidentemente les cayó muy mal
y así es que me echaron del cuartel general.

Yo formé parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero -mi amigo- hubo una confusión,
Porque para ellos el loco era yo.

Si todos juntos tomamos la idea
que la libertad no es una pelela,
se cambiarían todos los papeles
y estarían vacíos muchos más cuarteles.

Porque a usar las armas bien nos enseñaron
y creo que eso es lo delicado.
Piénselo un momento, señor General,
porque yo que usted me sentiría muy mal.

Yo formé parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero -mi amigo- hubo una confusión,
Porque para ellos el loco era yo.

Aquel fue un fugaz acto de resistencia a lo que estaba pasando y a lo que se veía venir cada vez con más claridad: el terrorismo de Estado (con bandas parapoliciales y paramilitares) y la cuenta regresiva ya en marcha para el golpe cívico-militar que el 24 de marzo de 1976 instalaría un estado terrorista en la Argentina.

Publicado por BlogTrujaman

Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra. Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar. Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje. O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.

Deja un comentario

error: Content is protected !!

Descubre más desde El blog del Trujamán

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo