Agradezco al “Blog de Lidia” su divertida iniciativa que nos desafía con la propuesta “Escribir jugando”.
La idea es escribir un microrrelato o una poesía de no más de 100 palabras (sin incluir el título), en el que aparezca la idea y el objeto correspondientes al mes. Cada mes un nuevo reto. En este caso para el mes de julio, las consignas son: una carta de The Wildwood Tarot: The Shamman, el mineral Hematite. Y como opcional: algo relacionado con la flor de cactus: Shadow cactus.
El guardián del conocimiento ancestral
Kúrun habitaba una cueva situada al pie de un majestuoso árbol.
A su alrededor, la representación de los elementos: una copa de asta con agua, un sonajero de ciervo para el aire, un cuchillo de piedra simbolizando la tierra y un manojo de ramitas encendidas, para el fuego.
La tribu admiraba cómo Kúrun, tatuado, piel de oso, combinaba el polvo rojo del hematite y el cactus sombra para enseñar a aceptar la muerte y llevar una vida más consciente.
Su sabiduría y poder eran conocidos por todos, pero su presencia imponía temor en aquellos que se acercaban a él.
Que bonita historia, no me extraña que todos temieran a Kúrun. Te aplaudo. Un abrazo
Hola
Un abrazo. Nuria.
Me alegra que te haya gustado. Sí, Kúrun inspira miedo, más que respeto. Tiene pinta de pocos amigos, aunque de persona sabia.
Un abrazo.
Hola Marlen, esta vez fuiste rápida para el reto de Lidia. Muy bien empleados los elementos, me gustó cómo los combinaste. Saludos.
Hola Ana.
Sí, me gustó la figura del Chaman y me inspiró para escribir. Lo que más me cuesta en este reto, es podar luego. Porque siempre me paso por mucho de las 100 palabras.
Me alegro que te haya gustado. Gracias por tu comentario.
Un abrazo.
Síiii, la podada es algo interesante. Es todo un reto ver cómo en verdad puedes, al final, decir todo lo que quieres en menos palabras. Saludos.
Bueno, es que a veces la magia y sus rituales son imponentes 🙂
Un beso.
Hola Maga.
Sí, la magia y los rituales nos pueden atraer, pero siempre tienen un carácter imponente. Tal vez por eso atrapan tanto. Gracias por entrar y comentar.
Un abrazo de Marlen.
¡Hola! Me parece fascinante como has sabido dar vida a todos los elementos del juego en tan solo 100 palabras con una historia tan bien hilada. Me ha gustado mucho. Saludos
Hola Jose.
¡Cómo me alegra que te haya gustado! Este reto es un desafío al que me he unido, para aprender a ceñirme a un microrrelato de pocas palabras. Y me cuesta mucho lograrlo. Así que me pone contenta haberlo logrado.
Un saludo de Marlen.
¡Anda, Marlen, otro tatuado!
El azar teje historias conexas para incentivar nuestra imaginación. 😅😂
A mí, de estos chamanes, lo que más me llama la atención es el tipo de tinto de verano que se tomaban. Sería interesante pegarle un buche y ver qué va a pasar después de este veranito tan movidito. ¡O no!
Algo shungo habrá visto este para tener esa cara. 😂😝🤣
Si lo sabes, no lo cuentes.
Felicidades por el relato y por ser capaz de condensar tanto en tan poco espacio. A mí cada vez me cuesta más (aunque empecé así).
Abrazoooo con salseo de huesos y cantos espirituosos.
Hola Jose.
¡Sí! Otro tatuado y con piel de oso, para impresionar más a sus visitantes. Aunque ya su cara… no presagia nada bueno. No sé si habrá visto el futuro de su época o el de la nuestra.
Tinto de verano no creo yo que tome, en esa copa de asta debe de tener sólo agua, con eso le basta y le sobra para asustarse ante el porvenir. Y yo, ¡qué quieres que te diga! no pienso enterarme de nada hasta que pase el verano calentito. Sobre todo, apagaré el televisor alrededor del día 23, no vaya a ser que se me corte la digestión.
Gracias por tu comentario. Y por tus Felicitaciones, que esta vez las acepto porque me cuesta muchisísimo ¡¡CONDENSAR!! Lo mío, evidentemente, es el trayecto largo.
Besarkada haundi bat. Lo del salseo de huesos lo evito por mi integridad. Y lo de cantar espirituosos, por la de mis vecinos. Aunque si se tratara de una bebida espirituosa, no me pondría tan tikis-mikis.