En un mundo perpetuamente nocturno, el científico persa Dr. Aftab trabaja incansable en su laboratorio, obsesionado con la idea de traer la luz del día a su mundo y tras años de investigación, finalmente logra crear la «Puerta de la Mañana Eterna,» una puerta dimensional que lleva a un lugar donde siempre es de mañana.
La noticia se difunde rápidamente, y la gente ansía cruzar al otro lado para experimentar la luz, el calor y la esperanza que el amanecer trae consigo.
Sin embargo, con cada persona que cruza, el cosmos de la noche se torna más oscuro, tenebroso y desolado, como si estuviera consumiendo la energía de su propia existencia.
El Dr. Aftab se da cuenta de que la «Puerta de la Mañana Eterna» está agotando la vitalidad de su mundo y toma la dolorosa decisión de cerrarla para siempre.
Con lágrimas en los ojos, el científico sacrifica la esperanza de su universo por el bienestar de todos, entendiendo que la luz verdadera no puede ser forzada, sino que debe encontrarse dentro de uno mismo.
Participación en el reto de escritura de noviembre 2023 a iniciativa de “5 Líneas” de Adella Brac. La idea es escribir cada mes, un microrrelato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Este mes: puerta, mañana y lado.
UN buen científico responsable que se preocupa por el bien común. Un abrazo!
Hola lady_p
Eso es, el ideal de científico y de gobernante que tiene el poder sobre un grupo de personas y que vela por su felicidad antes que nada.
Un abrazo. Marlen.
Un gran sacrificio el que hizo el científico por el bien de todos. Y es que la luz del día es muy atractiva. Me gustó mucho Marlem un relato precioso y esperanzador. Un abrazo
Hola Nuria.
Tienes razón, la luz del día es muy atractiva, pero para eso elegimos a las personas que deben tomar las mejores decisiones. Para tomar las adecuadas, no en función de lo que nos gusta sino de lo que más conviene a la mayoría.
Gracias por tu comentario. Un abrazo para ti también. Marlen.
Precioso, Marlen.
Por desgracia, los científicos e inventores no suelen ser tan responsables con sus creaciones. Si antes de dejar que «ciertos genios» los usen en su maldad, hicieran como este, otro mundo nos cantaría.
De todas formas, esa puerta no me atrae demasiado, soy un ser de la noche. 😜
Un relato para la reflexión, Enhorabuena.
Abraazooooo
Hola Jose.
Déjame que saque, una vez más, mi vena optimista. Si bien es cierto que científicos, inventores y gobernantes varios, muuuuchas veces no son tan responsables y eligen la opción más conveniente para sus bolsillos y los de su entorno, antes que la mejor para el bien común, también existen (Sí, ¡los hay! aunque no te lo creas ¡¡Sí!!) aquellos que dedican su vida a mejorar la de los demás. O a intentarlo. Tal vez si le diéramos… más concretamente si los medios de comunicación le dieran mayor importancia a estos abnegados seres y ayudaran a convertirlos en modelos a seguir… otro gallo nos cantaría.
Por otro lado, yo también soy un ser nocturno. La luna, las estrellas, son mis compañeras y siempre lo han sido. Mis ideas bullen más ligeras en esas horas en las que no te molestan ni Jazztel, ni Iberdrola. 🤣🤣😂😂 Pero también me encanta un amanecer de rosas y azules con espumosas nubes. O un mediodía invernal atrapando maravillosos rayos de sol. O un atardecer al borde del mar, con la música de las olas y buena compañía. Enfín, que quiero todas las puertas abiertas. Ya lo dice el refrán: «Cada día gallina, amarga la cocina».
Gracias por tu comentario. Y deja de reírte, que este refrán es más divertido que el otro («En la variedad está el gusto»). Un abrazo grandotote.
Yo me hubiese quedado con la puerta pero del otro lado siempre de día y que el mundo del ayer sufra las consecuencias. No, qué va! No habría llegado a inventar nada de nada. Me quedo con el cuento! Un abrazo!
¿Siempre de día? ¿Y el placer de despertar en la oscuridad y pensar: ¡Qué suerte, todavía puedo dormir un ratito más! Nooo. 😂🤣😂
Gracias por tu comentario. Un abrazo. Marlen.