El amor serendipia

Una serendipia es un descubrimiento valioso o un hallazgo afortunado al mismo tiempo que inesperado, que se produce de manera accidental o casual, cuando se está buscando una cosa distinta. Uno de los ejemplos más famosos de este fenómeno es el descubrimiento de la penicilina, realizado por Alexander Fleming de manera accidental, cuando analizando un cultivo de bacterias, se le contaminó una placa con un hongo alrededor del cual no crecían las bacterias. Eso si, para que ocurriese antes tuvo que experimentar durante cientos de horas.

Pero hay muchas serendipias en la ciencia y la tecnología. La aplicación del Viagra como fármaco contra la disfunción eréctil, se descubrió al comprobar que los varones que probaban el fármaco no devolvían el producto sobrante.

Es curioso cómo se originó el término, a partir de un cuento tradicional persa llamado “Los tres príncipes de Serendip”, en el que los protagonistas, unos príncipes de la isla Serendip (antiguo nombre persa de la isla de Ceilán, la actual Sri Lanka) solucionaban sus problemas a través de increíbles casualidades.

A veces se utiliza la palabra “chiripa” como sinónimo de “serendipia”. Chiripa es mucho más utilizado en países latinoamericanos. Mis padres y abuelos lo solían usar y a mi me sonaba como un término vasco. Se emplea para referirse a casualidades o eventos fortuitos en la vida cotidiana, incluso a hechos intrascendentes: ¡Ese ejercicio te salió de chiripa!

La diferencia es que una chiripa implica pura suerte, mientras que la serendipia combina el azar de un evento fortuito inicial, con la sagacidad de la persona que realiza el descubrimiento, para percibir su importancia.

El amor serendipia ocurre cuando “aparece” alguien, te gusta y no lo estabas precisamente buscando. Pero, ¿por qué dicen que este tipo de amor es el más duradero? Tiene que ver con algo químico, que se origina en nuestro cerebro.

Lo primero que hay que entender es que el deseo de encontrar a alguien con quien compartir tu vida simplemente porque te sientes solo o porque algún tipo de presión te genera esa necesidad, hace que las relaciones no sean sanas y no se construyan sobre una base positiva. Siempre es bonito encontrar el amor y querer a alguien, pero no partiendo de una necesidad, una situación que se da muy a menudo tras una ruptura.

Por eso precisamente, el amor serendipia es el más duradero. No es que este tipo de relaciones sean estadísticamente mejores, ni más bonitas porque aparezcan en las películas románticas. Son más duraderas y satisfactorias porque ocurren cuando estás relajado y receptivo ante un impulso que no buscas por necesidad ni aburrimiento.

Así que ya lo sabes, en el amor, en la ciencia y en la vida diaria. ¡¡Bienvenidas serendipias!!

Publicado por BlogTrujaman

Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra. Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar. Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje. O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.

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