Agradezco al “Blog de Lidia” su divertida iniciativa que nos desafía con la propuesta “Escribir jugando”.
La idea es escribir un microrrelato o una poesía de no más de 100 palabras (sin incluir el título), en el que aparezca la idea y el objeto correspondientes al mes. Cada mes un nuevo reto. En este caso para el mes de octubre, las consignas son: una carta Dixit, un dado representando una estrella y como opcional: algo relacionado con la pólvora.
La ceremonia de Pedro
Pedro estaba fascinado con la fogata que le había armado su padre. ¡Una noche sólo de chicos!
Se había pintado con pintura de guerra, se había puesto el tocado indio de plumas que le habían regalado para su cumpleaños e intentaba, muy concentrado, llevar el compás con su tambor chino con dos bolitas que golpeaban ambas caras.
Las primeras estrellas hacían su aparición y en unos instantes, el cielo se llenaría de estallidos de colores con la pólvora de los fuegos artificiales.
¡Era una noche perfecta! Los sueños se hacían realidad.
Bonita estampa, Marlen. Haces que una carta que puede parecer cruel se convierta en una noche de juegos compartidos entre un padre y un hijo. Bien hecho. Muchas gracias por tu aporte al desafío de este mes. Un abrazo
Gracias Lidia, por tu comentario. Y gracias por organizar el juego.
Si, este mes va de niños y de inocencia.
Un abrazo.
Buenos días, Marlen.
Me ha encantado ese tono inocente y festivo que le has dado al relato. Has transformado la imagen, que a muchos le ha inspirado algún tipo de batalla, sortilegio o acto cruento, en un juego infantil dónde se puede disfrutar de la compañía y el buen rollo sin necesidad de trifulcas. Hasta la aparente arma que porta en la mano se ha convertido en un juguete.
¡Genial! Felicidades.
Un abrazo, amiga.
Buenos días, Jose.
Me alegro que te haya gustado. Este mes mi musa estaba juguetona y con aires de inocencia. ¡Ya tocaba!
Siempre digo lo mismo y siempre me sorprende que una imagen, un tema, dé lugar a tantas interpretaciones. Yo me metí en una hermosa noche estrellada en la Patagonia argentina, con un niño que anhela jugar con su papá, siempre tan ocupado con su trabajo, pero que ha decidido vivir estos días disfrutando a su niño. Y para ello, le hace la fogata, lleva unas salchichas, unos panes y unas Coca Colas y baja a la altura de su hijo para jugar como un crio, despreocupado del mundo y de sus cosas de adultos.
Me dieron ganas de entrar en la ensoñación, de ponerme a bailar al son del tambor y de estallar en risas y exclamaciones ante los maravillosos fuegos artificiales.
Gracias por tu comentario.
Un abrazo, Amigo.
Muy bonito micro, con todos los elementos del reto de Lidia bien puestos en una historia tierna y encantadora. Saludos.
Buenos días, Ana.
Me alegro que te haya gustado. Gracias por tu comentario.
Un abrazo.
Porque los sueños sueños son… Precioso micro. Un placer leerte. Abrazos
Buenos días Nuria.
Gracias por pasarte por aquí y por tus palabras.
Un abrazo.
Desde luego le has dado un toque actual fantástico. me ha gustado mucho esa noche de chicos.
Un saludo.
Una fogata para contar cuentos y bailar, una charla y unas risas con el padre, algo de música bajo las estrellas y los fuegos artificiales. ¿Qué más se puede pedir?
Me alegro MJ, que te haya gustado. Un saludo a ti también.
No se puede pedir más, desde luego.