El velo seguía en la percha.
Charlotte caminaba dejando atrás la discusión.
Era una belleza asombrosa, pero era tormenta de emociones.
Arnaud la amaba, pero…
Se fue con el abrigo y el amuleto de ojo de tigre regalado por su abuela. “Para calmar el fuego cuando ya no sepas quién eres”.
Encontró el prado de manzanillas.
Se sentó entre las flores, pensó en Arnaud.
Por primera vez en semanas, no sintió que le faltaba algo ni que todo girara en torno a ella.
Esa tarde no volvió a casa con respuestas, volvió en silencio.
Y eso ya era un principio.
Agradezco al “Blog de Lidia” su divertida iniciativa que nos desafía
con la propuesta “Escribir jugando”.
La idea es escribir un microrrelato o una poesía de no más de 100 palabras (sin incluir el título), en el que aparezca la idea y el objeto correspondientes al mes.
Cada mes un nuevo reto. En este caso para el mes de mayo, las consignas son:
La imagen de la carta: Earth Wisdom
Mineral: Ojo de tigre
Y como opcional: Que aparezca en la historia algo relacionado con la flor de California: Chamomile (manzanilla).

Muy bueno Marlen, a veces solo hace falta buscar sosiego, (y claro que ayuda el ojo de tigre jejeje). Me gusta mucho cómo presentas el relato, pausado, sin explicar de más, (que tampoco se puede por el límite de palabras, jejeje). Creo que has logrado integrar todos los elementos del reto en una historia emotiva y con un excelente final. Te felicito.
Hola Ana
Es cierto, a veces sólo hace falta buscar sosiego, tomar distancia y respirar, sin explicar demasiado. Supongo que el prado de manzanillas y el amuleto ayudarán a resolver el conflicto. Pero a mí, lo que me ayuda es escribir normalmente lo que siento y luego podar el relato hasta que logro bajar a la cantidad de palabras solicitadas. 🤣😂 Sigo, por el momento, necesitando escribir el relato completo para meterme en él y luego poder acortarlo.
Muchas gracias por tu comentario y por tu felicitación. Un abrazo grandote.
Marlen
Bueno, yo sigo el mismo modus operandi tuyo. Me pongo a escribir sin pensar mucho, dando rienda suelta a la historia y luego, a podar y dejarlo más decente, un bonsai que no dé pena ja, ja, ja. A veces se consigue y otras estos relatos cortos son como fotografías donde solo se visualiza una escena, pero no siempre se logra sugerir toda una historia, ese es el verdadero reto. Tú lo conseguiste en tu relato. Abrazo fuerte.
Tienes razón, lo difícil es que se entienda todo lo que quería decir en esos límites diminutos y lograr «un bonsai que no dé pena» 😂🤣 ¡¡Exacto!!
Sí, a veces ya no me quedan más «y…» o más «o…» que cortar y a veces me parece que he sacado una foto bellísima en la realidad, en la cual el protagonista ha perdido un brazo o una pierna. ¡Calamidades de mentes que se meten demasiado en la escena e invitan a hacer lo mismo describiendo lo que sienten y ven.
Reconozco que en este reto, una vez más, no creí haberlo logrado. Si lo conseguí, ya sabes: «Sonó la flauta por casualidad». Así que gracias por decírmelo, me levantaste la moral. Un abrazo fuerte para ti también.
Qué importante el silencio cuando la mente no calla, Marlen. Me ha gustado tu microrrelato tan emocional y esa calma que la protagonista encuentra gracias al campo de camomilas. Muchas gracias por tu aportación al desafío de este mes.
Te mando un abrazo.
Hola Lidia
Muchas gracias por tus palabras. Me encanta sentarme a leer o pensar bajo un árbol, en un prado verde o lleno de pequeñas flores. Creo que su energía equilibra la mía y suelo necesitarlo para tomar ciertas decisiones, que es lo que le hace falta a Charlotte.
Gracias a ti por entusiasmarnos con los retos. Me encantan las combinaciones que nos propones cada mes.
Un abrazo fuerte
Marlen
El silencio tiene más importancia de lo que creemos en un mundo donde los estímulos nos devoran.
Besitos 😘
Hola Ratoner
Totalmente de acuerdo. El silencio está minusvalorado en nuestro mundo, pero muchas veces es más importante y dice más que un grito.
Gracias por tu comentario. Un abrazo fuerte
Marlen
Hola Marlen:
Lo importante es aclararse las ideas que es lo primero que se necesita para tener sosiego. Luego ya se puede pensar en lo que se puede o se debe hacer, pero lo primero es lo primero.
Abrazos.
Hola Mercedes
Es cierto, lo primero que necesitamos para resolver un problema es aclararse las ideas, reflexionar para luego poder decidir. Y no creo que haya un lugar mejor que ese prado de manzanillas, un lugar tranquilo donde pensar teniendo en cuenta los hechos y los sentimientos. Bueno sí, un lugar apartado del mundo, frente al mar, con el ruido de las olas como acompañamiento. Pero eso nos toca a nosotros, elegir el «lugar especial».
Gracias por tu comentario. Un abrazo fuerte.
Marlen