Milagro en tres cuotas

Tengo 70 años y todavía confío en lo que leo, ¡a veces demasiado!

Vi un anuncio en internet: “Un producto natural que limpia las venas y borra las várices”. 

Las impresiones eran atractivas, llenas de marcos dorados y palabras que prometían milagros.

Lo compré, pero era una estafa, no sólo no me ayudó, sino que me hizo daño.

Por favor, no caigas como yo, ¡consulta siempre con profesionales de verdad! Lo barato y fácil, a veces, sale muy caro y además te decepciona y te frustra.


Publicado por BlogTrujaman

Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra. Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar. Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje. O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.

2 comentarios sobre “Milagro en tres cuotas

    1. Hola Nuria
      Sí, esos anuncios que te pillan distraída, a traición y para cuando te quieres dar cuenta, ya estás pensando en la solución milagrosa: para adelgazar, para ponerte cachas, para verte más joven, quitarte las arrugas, teñirte el pelo, hacerte un lifting, broncearte… Ya sabes: entrar en los cánones de joven, guapa y delgada. Y perder el dinero, además de la decepción, aunque grande, son los males menores, porque las consecuencias pueden ser serias.
      Gracias por tu comentario. Un abrazo.

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