El Tintero de Oro (octubre)

El Tintero de Oro nos propone crear un homenaje a El gran Gatsby de Francis Scott Fitzgerald, con un relato en modalidad concurso, donde el tema sea una historia de amor que deba hacer frente a algún prejuicio (económico, social, racial…). La extensión máxima es de 900 palabras. Para más información pasaros por su blog que tiene grandes propuestas.

https://concursoeltinterodeoro.blogspot.com/2022/10/concurso-de-relatos-xxxiii-ed-el-gran.html

¿Y si fuera al revés?

En aquella época, la oficina me resultaba un lugar inhóspito. No es que tuviera demasiado trabajo, sino que los compañeros parecían ponerse de acuerdo para boicotear lo que con tantísimo esfuerzo estaba consiguiendo.

Había logrado por mérito propio que me nombraran Chef Manager de ese que era el ojito derecho de la compañía. Finalmente, la licitación nos favorecía y, en las altas esferas, la exaltación era poco disimulada.

Atrás quedaban los días y noches pasados en vela. Los planos habían sido aprobados. Ahora llegaría el tiempo de organizar equipos de trabajo y realizar la obra.

Un magnífico despacho con las mejores vistas, un considerable aumento de sueldo, un secretario para organizar agenda, viajes, viáticos… ¿Qué más podía pedir? Si, una palabra de felicitación de mis compañeros, por el logro.

Ese día disfrutaba de la fiesta en “Anafe”, un restaurante a puertas cerradas, en un espléndido piso en Palermo. Pensé que el tartar de bife con aires asiáticos no me iba a gustar, pero estaba exquisito. Y la Pavlova con frambuesas de postre, era lo mejor que había probado últimamente.

No sé si fue por la comida, la alegría que nos invadía a todos, el riquísimo Torrontés que nos bebimos o por la inesperada compañía de Arturo, el Ingeniero Jefe que me sedujo con su conversación y el relato de sus viajes por mundos lejanos. Pero el hecho es que yo, única mujer del grupo, volaba por encima de las nubes y me hubiera encantado que mi padre me hubiera visto, triunfando en mi profesión.

Arturo me acompañó a casa y se despidió con un ligero roce de su mano en mi mejilla. ¿Gesto sensual? ¿Simplemente una costumbre? No le di importancia hasta un tiempo después.

La vorágine de los días en que comenzamos nuestra obra, nos engullía a todos con rapidez. Reuniones, llamados telefónicos, apuros, corridas, ya no comía con la gente de mi oficina, el tiempo no me lo permitía.

Solía, en cambio, salir a comer un sándwich con Arturo, con el que tenía que coordinar el trabajo de ingeniería. En el bar, los temas del proyecto se mezclaban con anécdotas, paisajes de Jordania o de Petra, risas y bromas. Para ser tan joven, tenía una vida muy viajada y era muy ameno contando sus experiencias. Un rato distendido para permitirnos seguir con el mismo ritmo durante la tarde.

La sorpresa llegó un día de verano. Como muchos días en que el tiempo era agradable para estar al aire libre, estábamos sentados en la Plaza Lavalle, admirando el espectacular ceibo con sus flores rojas, comiendo una ensaladilla rusa. El aire era cálido, reíamos por cualquier tontería. De pronto, Arturo se puso serio, me dijo que tenía que decirme algo. Pensé que quería cambiar de trabajo, que no volvería a salir con él. No me imaginaba los mediodías sin su charla, las reuniones sin su mirada cómplice como diciendo: Déjales que hablen, ya lo arreglaremos nosotros.

El cielo comenzó a nublarse.

.- Txiki, entraste en mi vida como un elefante en una cacharrería. Pusiste todo del revés y me convertiste en la persona más feliz del mundo. Te amo y quiero vivir el resto de nuestros días juntos. Hace tiempo quería decírtelo pero hoy, en este hermoso lugar, bajo este precioso árbol al que desde hoy, nombro “El árbol de Txiki y Arturo”, quiero regalarte este símbolo de amor eterno.

Sacó un estuche con una cadena y la figura de un pequeño árbol de oro que puso en mi cuello.

.- ¿Me aceptas?

Recuerdo sus palabras como si fuera hoy. Lo que no recuerdo son las mías. Balbuceos, palabras entrecortadas, risas, llantos.

Ese viernes no volvimos a la oficina, llamé a mi secretario para decir que no me sentía bien, que me iba a casa, que anulara las reuniones hasta el lunes.

Pasamos el fin de semana sin salir de casa, cocinamos, tomamos el té en la terraza, leímos, hablamos muchísimo, escuchamos jazz, vimos una película, disfrutamos de cada minuto y planeamos una vida en común.

No puedo decir que no hubiera nubarrones en nuestro cielo. Las parejas en las que la mujer es mucho mayor que el hombre, son sinónimo de rechazo social.

Cuando un hombre maduro presenta a su joven novia, sus amigos lo felicitarán por su conquista. Cuando una mujer lleva a casa a su novio más joven, sus amigas la mirarán con envidia, le lloverán los consejos de familia, pero será muy difícil que acepten esa unión.

Él 25, yo 45. ¡Quién me iba a decir!

Hemos atravesado el tiempo en el que nos daba vergüenza que nos vieran demostrando nuestro amor en público, que encontrábamos excusas para no asistir a una fiesta familiar o de amigos, que nos cabreábamos por las presiones de unos y otros, que nos importaba el qué dirán o la crucifixión de los colegas de trabajo.

Nuestro amor ha salido indemne, más fortalecido, si cabe.

Un año después, saboreamos nuestra vida entre trabajo, viajes, reuniones con mi familia que al fin he recuperado, o con la suya que al fin me ha aceptado, risas, charlas, fines de semana enclaustrados en nuestro mundo, bailes en la milonga del barrio, comidas con los amigos, paseos por el Rosedal o nostalgias frente a nuestro árbol.

El amor y la felicidad no entienden de números. Pero a veces me pregunto qué hubiera pasado si fuera al revés, si él tuviera 45 y yo 25.

Publicado por BlogTrujaman

Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra. Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar. Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje. O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.

65 comentarios sobre “El Tintero de Oro (octubre)

  1. Buenos días, Marlen.
    Un relato precioso sobre un tema muy interesante y controvertido.
    El amor no conoce de edades, distancias, fronteras o cualquiera de los obstáculos que SÍ interpone la sociedad. Y, como bien cuentas, dependiendo de quién sea el mayor, la diferencia de edad se tolera o se condena. Sí, todavía hoy que han pasado más de 20 años de los primeros 20 siglos de nuestra era.
    Como en otras muchas cosas, los prejuicios en la formación de la pareja van aumentando, en lugar de desaparecer. Con lo bonito que es amarse, ¿por qué tantos prefieren el odio y la animadversión?
    Me ha gustado mucho la manera tan dulce y armoniosa con que nos has contado la historia. Con la misma cadencia que ella lo recuerda y lo revive. Esa forma tan sorprendente en que un simple contacto diario se transforma en algo tan especial. Ese sentimiento tan fantástico de saborear, pero tan difícil de explicar.
    Muchísima suerte en el concurso y ¡Qué viva el amor!
    Un abrazo, amiga.

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    1. Buenos días Jose.
      Sí, todavía hoy, después de pasar tanta agua bajo el río, el tema de la diferencia de edad, sobre todo cuando la mayor es ella, levanta ampollas.
      ¡Con lo fácil que resulta vivir y dejar vivir a los demás!
      Pero parece que la sociedad se sigue arrogando la difícil tarea de determinar lo que está bien y lo que es pecaminoso, antinatural o perverso.
      Afortunadamente, la vida diaria, a veces, nos sorprende con regalos inusitados y maravillosos, sentimientos fáciles de disfrutar y difíciles de explicar.
      Como tú bien dices ¡Que viva el amor!
      Gracias por tus palabras, Jose.
      Un abrazo grande.

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  2. ¿Qué hubiera pasado?
    Yo creo que lo mismo; ambos hubieran superado todos los obstáculos. Porque es la fuerza y convicción lo que triunfa por encima de todo.
    Hemos tocado el mismo tema desde distintos ángulos. El tuyo es super feliz, con ese clima de complicidad entre los dos que me ha encantado. Es muy bonito.
    Un abrazo 🙂

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    1. Si, por supuesto creo que una pareja donde los dos se aman tanto, hubieran superado todos los obstáculos igual que en el relato. Pero creo que las presiones de las familias, los amigos y los compañeros de trabajo, no hubieran sido iguales.
      He leído tu relato y, como te ponía en el comentario, a mi me ha encantado el tuyo, con ese final emotivo.
      Gracias por tus palabras.
      Un abrazo a ti también.

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  3. Es cierto la diferencia de edad si es muy visible da para todo tipo de comentarios. Un hombre muy viejo con una dama jovencita, da a pensar en infidelidad de parte de ella debido a que el viejo «ya no sopla». Al revés dama vieja y chico joven, suena a dominación de parte de ella.

    Como vez en la mujer recae TODO lo «malo» que ve la gente.

    Por que sera? La respuesta tiene muchas facetas.

    Magnifico relato que nos lleva a la reflexión

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    1. Tienes razón José, en la mujer, desde tiempos inmemoriales, recaen todas las críticas e indecencias. ¿Será porque el machismo se instituyó desde un principio? Tal vez si la manzana la hubiera tomado Adán, en vez de Eva, la cosa hubiera sido diferente.
      Gracias por tu comentario. A mi me gustó tu relato, con ese toque de humor negro tan particular que te hace reír, pero también reflexionar.
      Un abrazo.

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  4. Hola, Marlen. Que bien que estés también por el tintero, welcome.
    A veces los prejuicios empiezan por uno mismo y no nos atrevemos a superar ese invisible muro. En tu historia, por fortuna, los sentimientos hicieron honor al dicho que el Amor es ciego; y lo es no por lo que muchos puedan creer sino porque no distingue, edad, color de piel, o género.

    Saludos y suerte. 🖐🏼

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    1. Buenas noches JM.
      Gracias por la bienvenida. Hace tiempo que leía algunos relatos de El Tintero (alguno tuyo también), pero recién ahora me he decidido a participar. Ya veremos. Porque no quiero dejar de escribir el resto de entradas que no son cuentos o microrrelatos. Y todo lleva mucho tiempo. Será cuestión de probar.
      Es cierto lo que dices que, a veces, los prejuicios están en uno mismo y no en la mirada de los demás. Pero también es cierto que, aunque las cosas van cambiando, esos cambios son lentos y con pasos hacia atrás. Lo importante en este tema de amores, es que la pareja esté de acuerdo y tiren ambos juntos hacia adelante.
      Un abrazo y suerte a ti también con tu adorable geisha.

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      1. Hola, Marlen. Ahora que he despertado el otro blog he descuidado hasta las visitas de WordPress.
        Solo decirte que espero que puedas tener tiempo para El Tintero y seguir leyéndote por allí también.
        Los cambios empiezan dando un solo paso y ese puede nuestro.
        Saludos y suerte.

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  5. Buenos días Ana.
    Gracias por tu comentario. Me alegro que te haya gustado el relato.
    Si, el tema de la pareja donde la mujer es mayor que el hombre, siempre suscita risitas y comentarios. La sociedad aún no ha aprendido a «vivir y dejar vivir». Resabios machistas con los que aún convivimos.
    Suerte a ti también con un relato que me gustó mucho.
    Un abrazo.

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  6. Buenas tardes Guille.
    Si, tienes razón. A veces, naturalizamos prejuicios que nos pasan desapercibidos y aceptamos como chistes, discriminaciones como la edad.
    Gracias por tu comentario. Me alegra que te haya gustado el relato.
    Saludos.

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    1. Hay amores que tienen sus dificultades, pero los prejuicios de la sociedad complican todo.
      Yo también creo, como tú, que entre ellos nada hubiera cambiado, pero la reacción de los demás hubiera sido distinta.
      Gracias por pasarte y por comentar.
      Un abrazo y suerte con el concurso.

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  7. Maravillosa historia, Marlen.
    Nos cuesta tanto, a veces, aceptar que podamos alejarnos de lo que creemos que se espera de nosotros que nos llegamos a sentir culpables de lo que sentimos. ¿Por qué vemos normal que un hombre de 45 se pueda enamorar de una mujer de 25 y no al revés? Hablamos de sentimientos de personas, no de edades, no de colores, no de género. Cuando la atracción y el sentimiento son genuinos, ¿qué importa todo lo demás.
    Un abrazo y mucha suerte en el concurso.

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    1. Buenos días, Estrella.
      A veces, el peso de la sociedad es tan fuerte, que dejamos de lado nuestros sentimientos, nuestras percepciones, aceptando el «qué dirán» y olvidándonos hasta de vivir.
      Cuando se trata de sentimientos entre personas, es cierto que deberían quedar fuera de la ecuación las distinciones de edad, género, raza, color de piel, tradiciones, diferencias. Lamentablemente, en pleno siglo XXI, y a pesar de los avances, aún no lo hemos logrado.
      Gracias por tu comentario.
      Un abrazo y suerte a ti también con Raúl y su doble juego.

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  8. Una historia bien construida. En tu relato muestras los prejuicios sociales que todavía siguen latentes en la sociedad actual, con respecto a diferencias de trato entre las mujeres y los hombres. Si fuese al revés, sería un halago para el señor tener una pareja mucho más joven.
    Un saludo.

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    1. Gracias Carmen, por pasarte y por comentar. Tienes razón, hay prejuicios sociales que todavía perduran en nuestro tiempo. Y no creo que si la diferencia fuese al revés, un hombre recibiera críticas, sino todo lo contrario. Todavía hay mucho que cambiar en este mundo.
      Un saludo.

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  9. Muy interesante pregunta, ¿ qué pasaría? sin dudas si el hombre es mucho mayor es mejor visto que si lo es la mujer, por eso me encanto tu relato, porque contaste una hermosa historia con un final feliz, donde a sus protagonistas realmente nada les ha importado el qué dirán, saludos.
    PATRICIA F.

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    1. Buenos días Patricia.
      Gracias por tu comentario. Me alegro que te haya gustado el relato. Siendo de amor, me apetecía que tuviera un final feliz. Para dramas, ya tenemos a los telediarios.
      Una bella pareja en la que prevalece su amor sobre todos los prejuicios y sale adelante contra viento y marea.
      Saludos a ti también y suerte en el concurso.

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  10. Hola Trujamán, creo que es la primera vez que te leo…¿Marlen?
    Mmmm… me ha entrado apetito al leer tu propuesta gastronómica.
    Un relato pormenorizado donde has conseguido transmitir la mecánica, la vorágine y el trabajo que hay en a trastienda de un equipo de alta concina.
    Almargen de la edad, dos personas con características similares, mismo gusto y misma pasión por su trabajo (y arte), que se aman y se entienden. Es una pena que los tabúes sociales puedan impedir una relación por la diferencia de edad, en caso contrario, él mayor, ella más joven, al hombre se le aplaudiría y envidiaría, por lo visto es la norma general.
    Bien escrito y pormenorizado.
    Bienvenida a tintero compañera.

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    1. Buenos días Isabel.
      Si, tienes razón, la primera vez que nos leemos y espero que no sea la última, porque a mi también me gustó tu relato.
      Me alegra haber podido transmitir los detalles del día a día de la vida de esta pareja que avanza lentamente en el conocimiento mutuo y en el afianzamiento de su amor, firme y seguro a pesar de los prejuicios de una sociedad que se resiste a evolucionar. Sin duda, la respuesta del entorno hubiera sido diferente, si el mayor hubiera sido él.
      Gracias por tus palabras, Isabel. Y gracias por tu bienvenida al Tintero.
      Un abrazo.

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  11. Hola Marlen , creo que te llamas así por lo que leí en tu entrada del blog.
    Narras muy bien ese mundo en las cocinas, con gustos y regustos de tus personajes, donde todo pasa y al final triunfa el amor entre ellos a pesar de la diferencia de edad, los prejuicios sociales nos hacen pensar que ese amor no tiene cabida pero creo que por lo que cuentas tus protagonistas lo tienen muy claro .

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    1. Hola Puri. Disculpa el retraso en contestarte, pero tu comentario había entrado como Spam. Y recién me di cuenta. ¡Ya lo siento!
      Gracias por pasarte y comentar.
      Si, me gusta describir a los personajes con pequeños detalles, para darles más credibilidad. Y parece que a ti también te gustó.
      El amor, en este caso, pudo con todo y lograron seguir adelante, a pesar de los malos comienzos.
      Un abrazo.

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  12. Si fuera al revés seguro que todo sería más fácil. Me encanta que la historia tenga un final feliz, la edad no es más que un número, así es. Es la sociedad la que tiene que evolucionar, sin duda. Excelente descripción de la comida en el restaurante y del trabajo que realizan. Felicidades. Suerte. Un abrazo.

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    1. Buenas tardes, Mayte.
      Gracias por pasarte y por tus palabras. Me alegra que te haya gustado.
      Es cierto, la edad no es más que un número y eso debiera entenderlo y aceptarlo la sociedad, en lugar de seguir atados a prejuicios estúpidos. Por suerte, la pareja de la historia fue tan inteligente como para seguir adelante con su amor y su vida en común. Como premio, tienen un final feliz.
      Suerte en el concurso. Un abrazo a ti también.

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  13. Tal como relata la protagonista, ni ella se da cuenta de que el amor ña ha atrapado. Tiene que ser él más joven e inexperto el que la hace ver que están enamorados ( cuando se pone serio, ella piensa que se va del trabajo). Eso es indicador de que ella misma, tiene el prejuicio.
    Muchos nos hemos tirado por la diferencia de edad, y pocos por la diferencia social
    Suerte.
    Y abrazo fuerte

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    1. Si, tienes razón. A ella le toma totalmente por sorpresa. Pero no creo que sea por su prejuicio con la edad. Yo creo que más bien está en un momento que ha soñado durante mucho tiempo y que ha conseguido con mucho esfuerzo. Y ni siquiera tiene tiempo para pensar en otros temas. Creo que su reacción hubiera sido la misma aunque el pretendiente tuviera su misma edad. Después, ante la reacción de familias y compañeros de trabajo, es que se hace la pregunta.
      En fin, es mi manera de imaginarme la historia. O tal vez, es que me he encariñado con Txiki y Arturo. Pero el lector es el que manda, así que adelante con las interpretaciones.
      Suerte a ti también con el concurso. Un abrazo fuerte.

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  14. Hola Marlen , una buena pregunta.
    Yo creo que muchos hubiesen dicho que ella era un cría, y que seguramente era una caza fortunas.
    Me a gustado mucho tu relato lo he disfrutado mucho. Te deseo mucha suerte en el reto del tintero de oro.
    Saludos de flor.

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  15. Hola, Flor. Es cierto, la cuestión es criticar. ¡Qué pesados!
    Gracias por tu comentario. Me alegra que te haya gustado.
    Te deseo a ti también mucha suerte con el concurso.
    No pude escribir mi comentario en tu blog. Sólo quería decirte que me gustó tu relato con el famoso sueño americano hecho realidad. Bonito final feliz. Cuando hay buenos sentimientos, todos somos humanos y la piel (del color que sea) sólo es piel.
    Saludos y suerte.

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  16. Hola Marlen. Un relato muy bien ambientado en esa Palermo de la que extraes lugares y gastronomía típica que nos transporta a ese lugar Siciliano. Las relaciones con diferencia de edad siempre dan que hablar y más cuando ella es bastante mayor que él, en general son mal aceptadas, parece como que al hombre se le exigiese conquistar siempre a alguien más joven, mientras que a ella se le supone que debe buscar un hombre maduro con experiencia. Son tabús que poco a poco van cayendo, como en el caso del presidente francés, pero que aún siguen provocando sorpresa. Seguro que a Arturo y Txiki les va bien, han demostrado saber superar las dificultades. Me despistó un poco lo de Chef Manager ¿no será Chief? Buen relato, escrito con soltura y solvencia literaria. Un saludo.

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    1. Buenos días Jorge. Gracias por tu opinión.
      No he sido muy explícita en la descripción de los lugares. Mi intención era que el lector rellenara los huecos con su imaginación. Tú lo has hecho y me encanta pensar en la Palermo siciliana, con sus callejuelas, sus palacios, iglesias y sus mercados callejeros.
      En realidad, los lugares que describo son lugares reales de Buenos Aires, Argentina. Palermo es un barrio de esa preciosa ciudad, que tiene un gran parque con un rosedal y muchos árboles y tiene además pisos de alta categoría y negocios, bares, restaurantes caros. La Plaza Lavalle y su ceibo también existen, están justo detrás del maravilloso Teatro Colón.
      Las diferencias de edad en las relaciones han sido, desde siempre, criticadas por la sociedad. Aunque reciben críticas diferentes, dependiendo de quién es el mayor en la pareja. Resabios de épocas pasadas, que aún no hemos aprendido a superar.
      Yo también espero que Arturo y Txiki sean muy felices. Uno termina encariñándose con sus personajes.
      En cuanto a lo de Chef Manager, situé la acción en un gran y prestigioso restaurante que estaba construyendo su sede para abrir un nuevo proyecto en la ciudad. Me imaginé que Txiki era nombrada la Chef Principal, Gerente de cocina, aunque su participación no se limitaba a la elección del menú, sino que incluía también el diseño del lugar y era, para ella, la culminación de toda su vida. Arturo, por su parte, es el Ingeniero Jefe de la obra. Intento hacer la diferencia entre los dos con el título en inglés en un caso, y en castellano en el otro. Pequeños detalles.
      Aunque, una vez más, amo la interacción con el lector. Y si para ti, Txiki es la Chief Manager de una gran empresa metalúrgica, ¡genial!
      Buena suerte en el concurso.
      Saludos.

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  17. Las normas convencionales de la sociedad no suelen estar muy acertadas con respecto al amor. lo politicamente correcto nos cierra muchas puertas en nuestro encuentro con las oportunidades que nos brinda la vida para ser felices.
    Un abrazo.

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    1. Buenas tardes Fran.
      No creo que lo políticamente correcto tenga nada que ver con la discriminación por edad, pero es cierto que las diferencias de edad en las relaciones han sido, desde siempre, criticadas por la sociedad. Y que estos tabúes nos cierran muchas puertas ante las oportunidades que nos brinda la vida para ser felices.
      Gracias por tu opinión. Buena suerte en el concurso.
      Saludos.

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  18. Preciosa historia, Trujamán. Personalmente creo que lo que no se perdona fácilmente es la felicidad, y que se le cuelgan los adicionales de la edad de uno u otro, el color de piel, si son hetero u homo o lésbicas o trans, de otro nivel social o lo que fuere. Los que mejor entienden o se alegran son los que han aceptado su propia condición, aman como saben y por tanto dejar a los demás ser felices y Ya!
    Un abrazo y felicitaciones

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  19. Buenos días Juana.
    Tienes toda la razón. En esta sociedad y en este tiempo que vivimos, muchas veces lo que no se perdona es la felicidad, la envidia campa a sus anchas y entonces, para justificarse, se eligen motivos que supuestamente justifican las críticas. Lo importante es que esas críticas no logren empañar tu relación de pareja o tu vida. ¡¡Vivir y dejar vivir!!
    Gracias por tus palabras y un abrazo a ti también.

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  20. Hola Mirna, buenas noches.
    Gracias por tus palabras. Me alegra que te haya gustado.
    Es cierto lo que dices, el tema de la discriminación por edad, aunque poquito a poco va cambiando, aún es un tema muy actual. A la sociedad le cuesta cambiar y dejar atrás prejuicios.
    Un abrazo.

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  21. Hola, Trujamán, conocida también por Marlen, o al revés, de quien no tenía el gusto de haber leído nada. Como este relato que me ha encantado, sobre todo las descripciones que nos meten en el trabajo, el ambiente y el lugar. Planteas un interrogante muy interesante sobre los prejuicios de la edad que muchos te comentan, así que no insisto. Lo que sí me presungo es la cara que sel quedaría a los padres de él en la presentación al ver que la pareja de él podía ser más o menos de su edad. Insisto un estupendo relato. Un abrazo.

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  22. Hola, Trujamán, o Marlen, es la primera vez que te leo. Me ha impactado la facilidad por contar una escena tan cargada con tan pocas palabras. Está lleno de giros, de sorpresas, sobre todo la que hace referencia al reto. Y lo haces con una naturalidad tal que nadie diría que entraña un problema. Al final te queda un relato fresco, optimista y que da ganas por saber más. Amén de todo el matiz expuesto en cuanto a fondo, con ese trabajo y lo que le rodea. Por cierto, una vez pedí un tartar de bief por error, cuando me lo pusieron pensé que se habían equivocado, que no lo habían pasado por la plancha, pero resultó estar buenísimo, tanto como tu relato. Felicidades.
    Un abrazo!

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    1. Hola Pepe, buenos días. Yo aún no he leído tu relato en El Tintero, me faltan horas en el día. Ya te comentaré.
      ¿Trujamán o Marlen? El blog del Trujamán es el nombre de mi blog. Es una palabra que me encanta y que significa «Una persona que permite la comunicación entre personas de diferentes lenguas. Además es también quien interpreta y reformula el sentir de dichas personas para lograr la comunicación.» Siendo, entre otras cosas, traductora e intérprete, te podrás imaginar por qué me gusta esa palabra. Marlen es el nombre que eligieron mis padres para mí.
      Ante todo, gracias por tus palabras referentes al relato de Txiki y Arturo. Me has hecho sonrojar. Y me alegro mucho que te haya gustado.
      En cuanto al tartar de bife, te cuento un secreto. Soy una persona de buen comer, me suele gustar «casi todo», pero si hay una cosa que detesto es la carne cruda. Así que ese no es precisamente un plato que me gustaría probar. Si lo elegí, es porque de alguna forma me distanciaba del personaje. Tu anécdota me pareció graciosa, una suerte haberlo probado y que te gustara.
      Un abrazo, Pepe y suerte con el concurso. Nos seguimos leyendo.

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  23. Hola Isan, buenos días.
    Yo tampoco había tenido el placer de leerte hasta ahora. Es la suerte de meterte en blogs como este interesantísimo de El Tintero. A propósito, me gustó tu relato del «Tercer beso» y me chifló el del mes anterior: «Polvo eres». ¡Genial! Un tema como ese, tratado con ese desparpajo, me encantó.
    Y por aclarar un poquito, El blog del Trujamán es el nombre de mi blog. Es una palabra que me encanta y que significa «Una persona que permite la comunicación entre personas de diferentes lenguas. Además es también quien interpreta y reformula el sentir de dichas personas para lograr la comunicación.» Siendo, entre otras cosas, traductora e intérprete, te podrás imaginar por qué me gusta. Marlen es el nombre que eligieron mis padres para mí.
    Me alegro que te haya gustado el relato para el concurso. ¡Ay, los prejuicios por la edad! Después de escribirlo y de recibir los comentarios, me puse a pensar qué pasaría si yo tuviera un hijo y se me presentara con una novia de mi edad. Al final todos, lo queramos reconocer o no, tenemos nuestros prejuicios. Y aunque nos gustaría no estar adornados por ellos, se cuelan cuando estamos desprevenidos. Por eso es necesario ser consciente de ellos. ¡Viva la escritura que nos insta a reflexionar!
    Un abrazo para ti también. Nos seguimos leyendo.

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  24. Así que Marlen, hablando de prejuicios, pensaba que eras hombre basándome en el nombre Trujamán. A mí también me confundió lo de Chef/Chief y pensé que ambos trabajaban para una empresa constructora. En fin, no damos una en el clavo.
    La diferencia de edad en un caso como el que planteas siempre es jorobada, sobre todo, si hay tanta diferencia de edad. Los hombres siempre quedan de conquistadores irresistibles cuando sucede al contrario. Y ahora, también de pederastas. Eso es peor. Aunque los pederastas pueden pertenecer a ambos sexos.
    Pasado el mal entendido, me ha parecido un relato bastante bueno. Está muy bien contado, con una prosa muy dinámica. Me ha gustado.
    Suerte en el concurso. Un beso.

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  25. Buenos días MJ.
    ¡Qué gracioso lo del nombre! No había pensado que pudieran tomarme por un hombre.
    Las relaciones donde hay tanta diferencia de edad, siempre son complicadas. Las familias, los amigos, la sociedad al completo. Pero si la mayor es la mujer, tiene todas las de perder. En ese caso, los comentarios son implacables. Con lo sencillo que es dejar que cada uno, siempre y cuando no haga daño a los demás, viva la vida como le apetece.
    Me alegra que te gustara. Suerte a ti también en el concurso.
    Un abrazo.

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  26. Hola, Trujamán. Un bello y tierno relato el que nos traes. Es curioso cómo la sociedad acepta el que un hombre sea mayor que su pareja y se revuelva con el caso contrario. O sé si es imbecilidad o machismo. En fin. Parece que nuestros protagonistas han sabido escapar de la tormenta. Enhorabuena para ellos y para ti por tu trabajo. Un saludo.

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  27. Hola, buenos días.
    Gracias por tu comentario. Me alegro que te haya gustado.
    Si, es curioso la cantidad de prejuicios que tenemos. En muchos casos, resabios del machismo. Pero en general, producto de la imbecilidad, como tú bien dices, y de no tomarnos unos segundos para reflexionar y cambiar de actitud. ¡Con lo fácil que resulta vivir y dejar vivir, sin meternos en lo que hacen los demás!
    Por suerte, Txiki y Arturo tuvieron la suficiente fuerza para capear el temporal y seguir adelante con su amor. Y todo tiene su recompensa.
    Un saludo para ti también.

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  28. Hola como tu mismo dices en el título» Y si fuera al revés » comprobamos una vez leído tu relato c que puede ser así . Lo cuentas tan bien , como es su vida en ese mundo de las cocinas y ese roce de la manos que hace nacer en ellos el amor es muy tierno .
    Bonita historia de amor
    Un abrazo Trujaman

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  29. Un relato, excelentemente ambientado en el mundo laboral, en el que a veces las relaciones surgen por el simple roce diario. La pregunta del desenlace quizás sea el meollo del relato tan bien desarrollado que cada cada lector debe responder. Buena historia de amor.

    Me ha gustado el relato. Suerte en el Tintero. Un abrazo.

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    1. Buenas noches, Carles.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Es cierto, muchas veces es en el lugar de trabajo donde se establecen complicidades que terminan propiciando amistades entrañables. Y a veces, como en el caso de Txiki y Arturo, la amistad termina convirtiéndose en el amor de su vida. Y tienes razón, mi intención era que fuera el lector quien se implicara en el relato, contestando a la pregunta final.
      Suerte a ti también en el concurso. Un abrazo.

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    1. Buenos días, Pedro.
      Gracias por pasarte y dejar tu comentario.
      Si, exacto, esa era la respuesta que esperaba. Es que todavía, y aunque las cosas vayan cambiando de a poco, nos falta aprender bastante.
      Suerte con tu relato, muy bueno, por cierto.
      Saludos.

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  30. Hola Marlen, una historia muy bien desarrollada y ambientada, donde además planteas un tema muy controvertido, el de la diferencia de edad sobre todo si es mayor la mujer. Creo que nuestra sociedad asume esa diferencia de edad si el hombre es mayor y no al revés como planteas en tu escrito, otro prejuicio más del que deberíamos liberarnos. Muy buen relato, un abrazo.

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  31. Buenas tardes, Lola.
    Gracias por tu comentario.
    Si, creo que si la diferencia de edad hubiera sido al revés, hubiera cambiado bastante.
    Los prejuicios aún subsisten y la sociedad está muy acostumbrada a juzgar.
    Suerte con tu relato.
    Un abrazo para ti también.

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  32. Hola Trujamán.
    Todo esto da para debaatir mucho.
    Hay cosas muy ciertas en tus palabras y otras no tanto.
    La relación mujer mayor que el hombre, puede verse como que el chico está solo por el dinero de la «vieja». Ojo cuidao, que yo tengo 47 ya y no me considero una momia y el dinero no me sobra.
    Lo de celos de las amigas, qué quieres que te diga. No tengo celos de esos.
    Suerte 😊👍

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  33. Buenos días Noelia.
    Estoy de acuerdo contigo en que lo que se piensa, en general, de un hombre joven con una mujer mayor, o de una mujer joven con un hombre mayor, es que el dinero está por medio. Aunque muchas veces lo que hay por medio (como en el caso de mi relato) es únicamente amor.
    En cuanto a los celos de las amigas, por supuesto no generalizo y yo tampoco siento ese tipo de celos. Pero no me digas que no lo has escuchado alguna vez.
    Suerte a ti también con el concurso.
    Saludos.

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