En la década de 1500, el monje se arrodilló en silencio, en la penumbra.
Las paredes de piedra atestiguaban las confesiones susurradas con temor.
Rodrigo, con voz temblorosa, reveló sus luchas internas y haber cedido a la tentación de la envidia, permitiendo que el resentimiento creciera en su corazón hacia un hermano monje que recibía el reconocimiento de la comunidad por sus virtudes.
Este corrosivo pecado había envenenado su paz interior y amenazaba con fracturar la armonía del mismo monasterio.
El camino de la penitencia fue el primer paso hacia la búsqueda de la redención.
Participación en el reto de escritura de marzo 2024 a iniciativa de “5 Líneas” de Adella Brac. La idea es escribir cada mes, un microrrelato de 5 líneas y no más de 500 caracteres, que incluya las tres palabras propuestas. Este mes: década, confesiones y mismo.


Muy buen aporte Marlem, me gustó. Un abrazo
Hola Nuria.
Gracias por pasarte y comentar.
Un abrazo.