Es el fin de mis viejas formas de pensar.
Bendigo el final que llega en este momento y agradezco la lección aprendida.
Llevo en mi bolsillo la selenita que expuse a la luna llena de anoche y colgado al cuello el relicario con los pétalos de la Flannel.
Mar, mi condecoración queda aquí.
Este viaje solitario en medio de la inmensidad me ha permitido comprender que debo quitarme la máscara que muestro a mi familia para que me acepten y me respeten.
Si ya no les gusto, que así sea.
¡Vaya! ¿De dónde caen estas plumas?
Agradezco al “Blog de Lidia” su divertida iniciativa que nos desafía con la propuesta “Escribir jugando”.
La idea es escribir un microrrelato o una poesía de no más de 100 palabras (sin incluir el título), en el que aparezca la idea y el objeto correspondientes al mes.
Cada mes un nuevo reto. En este caso para el mes de marzo, las consignas son: Carta: The Good Tarot. Mineral: Selenita. Y como opcional: algo relacionado con la flor de Australia: Flannel Flower.

Así deberíamos hacer. Un abrazo.
Aunque no sea fácil.
Un abrazo para ti también.
Hola, Marlen. Un viaje iniciático (podríamos decir), una historia en busca de autenticidad y autoaceptación. Me gusta cómo has construido el microrrelato. Enhorabuena. Muchas gracias por tu aporte al desafío de este mes. Te espero pronto. Un abrazo.
Hola Lidia.
¡Exacto! Un viaje iniciático para recomponer el interior y tomar decisiones importantes. Me alegro que te haya gustado.
Gracias a ti, por plantear estos desafíos. Un abrazo.
Hola Marlem , qué original te quedó el micro. No es fácil aprender la lección con la familia y quitarse la máscara para mostrase tal como es. Me encantó. Un abrazo
Hola Nuria.
Los procesos de auto-conocimiento nunca son fáciles.
¡Qué bien que te gustó! Un abrazo.
Hola, Marlen.
La empresa más difícil de nuestra vida; despojarse de todo lo que nos enmascara y mostrarnos como somos realmente. Supongo que el paso de la edad y la experiencia adquirida lo facilita, pero estamos educados para gustar, ser aceptados y sentirnos integrados en la globalidad.
Si para ser uno mismo hay que aceptar la soledad, tal vez no sea un mal trato.
Un micro con mucho mensaje. Enhorabuena.
Abrazo grande.
Hola Jose.
Desde luego, hay que estar muy bien plantado en la vida para tomar una decisión así. Sí, a veces el paso de la edad y la experiencia lo facilita. Pero ese momento coincide con el de la vejez, donde se hacen más fuertes las vulnerabilidades y la necesidad de apoyarse en la familia. Así que se complica.
Yo creo que, si estamos atentos a lo que pasa por dentro y por fuera de uno mismo, a crecimientos, despertares, al descubrimiento de guías, al descubrimiento de uno mismo, ese momento de tomar decisiones llega cuando tiene que llegar. Y hay que ser capaz de no dejarlo pasar.
Es el momento de romper con muchas cosas como sentirse aceptado y gustar, quitarse la máscara y aceptar las soledades.
«Si ya no les gusto, que así sea.»
Estamos de acuerdo: No es un mal trato.
Gracias, como siempre, por tus palabras.
Un abrazo grandote.
Hola Marlen, te felicito por tu participación. Un micro muy bien logrado, con un gran mensaje. Integraste muy bien los elementos. Me parece que la selenita y el relicario con los pétalos son parte de un ritual que le ha permitido tomar esa decisión crucial. Las plumas que caen al final aportan misticismo al relato, uno puede imaginar mil cosas. Me gustó. Abrazo fuerte.
Hola Ana.
Gracias por tu comentario. Sí, los dos objetos forman parte de esos amuletos a los que nos aferramos para lograr las fuerzas necesarias y encarar lo inevitable.
Las plumas tienen relación con la esencia de la Flannel Flower, indicada, entre otras cosas, para aquellas personas que sienten disgusto de ser tocadas. Y con la ligereza al convertirse el protagonista en un ser independiente y auténtico. Aunque, por supuesto, esta es mi interpretación personal y será el lector el que elija la suya. ¡Qué bien que te haya gustado! Un abrazo grande.