En el silencioso pueblo irlandés, los mitos sobre el viejo faro embrujado eran tema recurrente entre los lugareños.
Esa zona de acantilados de la isla no era concurrida.
Muchos evitaban pasar cerca, temerosos de despertar a los espíritus del pasado.
Sin embargo, una noche de tormenta, un intrépido joven decidió desafiar las advertencias y llegar hasta el punto donde la luz del faro se perdía en la niebla.
Lo que encontró desafió todas las historias: una casa abandonada con una sala llena de recuerdos olvidados y un diario que narraba la verdad detrás de los susurros nocturnos.
Participación en el reto de escritura de abril 2024 a iniciativa de “5 Líneas” de Adella Brac. La idea es escribir cada mes, un microrrelato de 5 líneas y no más de 500 caracteres, que incluya las tres palabras propuestas. Este mes: mitos, muchos y punto.


No sé por qué será que Irlanda invita a las historias de faros y olvidos. Una isla que algún día, espero, me cuente sus secretos. Gracias por recodármela nuevamente.
Hola Montserrat.
Yo también, algún día espero conocerla. Será por eso, tal vez, que vuelvo a ella con mi imaginación. Gracias por pasar por aquí y comentar.
Un abrazo.
Antes de morir, iremos a Irlanda, tenlo por seguro! Un abrazo grande
Muy buen aporte. Un abrazo
Gracias Nuria. Un abrazo.