Día mundial contra la Pena de Muerte

Hoy, 10 de octubre, se celebra el Día Mundial contra la Pena de Muerte, unificando el movimiento abolicionista mundial y movilizando a la sociedad civil, la opinión pública, dirigentes políticos, referentes científicos, artísticos, de opinión, etc., con el fin de apoyar el llamado a la abolición universal de la pena capital.

Me uno al reclamo de cuestionar la errónea idea de que la pena de muerte puede aportar seguridad a las personas y a las comunidades.

Comúnmente, el concepto de seguridad se entiende como la ausencia de peligro o amenaza, pero su interpretación varía considerablemente. Es un término arraigado en el discurso político que se suele utilizar como táctica para influenciar la opinión pública y justificar las políticas de seguridad. La dinámica de poder, la discriminación y la desigualdad suelen incidir en la determinación de quiénes son considerados amenazas y quiénes deben ser protegidos.

Cuando se aplican a la justicia penal, los delitos contra la seguridad se definen en muchos casos de forma amplia y pueden abrir la vía a abusos. En el mejor de los casos, recurrir al “argumento de la seguridad” politiza un procedimiento judicial que debería ser imparcial y justo, y en el peor, crea un contexto favorable a la vulneración de los derechos humanos en nombre de la protección del Estado.

Evidentemente la pena de muerte no protege ni a las personas ni a las sociedades, porque atenta contra la dignidad humana y agudiza las disparidades sociales y económicas al afectar de forma desproporcionada a los grupos marginados. Para encontrar soluciones eficaces a largo plazo, debemos priorizar las preocupaciones de las personas, luchar contra las causas profundas de la delincuencia y la violencia y adoptar un enfoque basado en la inteligencia humana para resolver los conflictos y crear sociedades más seguras.

La pena de muerte crece en el mundo. Según Amnistía Internacional, en 2023 se alcanzó el número más alto de ejecuciones en casi una década: una cifra superior a 1.153. Una de las principales causas de este incremento es Irán, que en 2023 ejecutó a 853 personas. La cifra mundial podría ser mucho mayor, ya que la ONG no dispone de datos de China, donde estima que las ejecuciones podrían ser miles. Los 5 estados que más ejecutaron en el mundo en 2023 son, por orden: China, Irán, Arabia Saudí, Somalia y Estados Unidos. A finales de 2023, al menos 27.687 personas estaban condenadas a muerte en todo el mundo.

Aunque también debemos reconocer que los esfuerzos por la abolición van logrando triunfos: 112 estados han abolido la pena de muerte para todos los crímenes, 9 estados han abolido la pena de muerte para todos los delitos comunes y 23 estados son abolicionistas en la práctica y no llevan a cabo ya ejecuciones.

La secretaria general de Amnistía Internacional, Irene Khan, ha manifestado: “La muerte no es justicia. La pena de muerte viola los fundamentos mismos del valor y la dignidad humanos. Es vergonzoso que haya Estados que siguen llevando a cabo ejecuciones. Ninguna investigación ha demostrado que la pena capital sea más eficaz que otros castigos para impedir la delincuencia; al contrario, da pábulo a una cultura de la violencia. Además, a menudo se impone de manera discriminatoria y no tiene cabida en una sociedad moderna en la que se respetan los valores de los derechos humanos”.

Hoy se movilizarán activistas de todo el mundo para, por medio de manifestaciones, debates y seminarios, intensificar la presión sobre los gobiernos a fin de que procedan a abolir la pena de muerte y aumentar la sensibilización sobre esta pena cruel, inhumana y degradante.

Estés donde estés … en África, América, Asia, Europa u Oceanía

Seas quien seas … ONGs, profesores, representantes locales, parlamentarios, artistas, periodistas, líderes religiosos, abogados, ciudadanos de todas las edades e ideologías

Sean cuales sean tus planes … debates, conciertos, ruedas de prensa, manifestaciones, escritos y reclamos, peticiones, actividades educativas y culturales …

Para más información:

Amnistía Internacional:
https://www.amnesty.org/es/what-we-do/death-penalty/
World Coalition:
https://worldcoalition.org/es/

Publicado por BlogTrujaman

Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra. Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar. Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje. O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.

2 comentarios sobre “Día mundial contra la Pena de Muerte

  1. Hola, Marlen.

    La verdad es que cuando un crimen o alguna otra barbaridad te coge cerca o se hace sentir, se te calienta la cabeza y la ira te hace desear que el malnacido que lo ha hecho desaparezca del mapa. Sin embargo, eso nos hace parecernos, más de lo que creemos, a los que comenten estas atrocidades. Hay que actuar con la cabeza fría y el corazón caliente.

    Por desgracia, en nuestra Sociedad es necesario el castigo (aunque debería ser más efectiva la integración y el reformatorio). Pero la pena de muerte no es el camino. Si nos queremos llamar seres civilizados debemos buscar otras formas. Como bien dices, es una falsa seguridad, porque tampoco asusta demasiado a los delincuentes en los países en los que está activa.

    Todo pasa por la educación, el buen reparto de los servicios sociales y las posibilidades de trabajo y subsistencia. Sí, hay otras razones que llevan a delinquir, pero son muchos los que se ven empujados a ello por determinadas necesidades. Lo que desde luego no ayuda es el discurso del odio que tanto pregonan nuestros políticos.

    Necesitamos un mundo más justo, más seguro, pero también más sano en sus leyes y castigos. A veces, es difícil de creer, pero todos deberían tener la oportunidad de rectificar e integrarse.

    Me uno a esta propuesta.

    Un Abrazo.

    1. Hola Jose.
      La verdad es que he dedicado bastante tiempo a reflexionar sobre este tema. Me puse a pensar en qué actitud tendría yo si un asesino matara a un ser querido. ¿Seguiría pensando lo que pienso y escribo? Porque es fácil hablar sin que hayas tenido que sufrir un caso así. ¿Pero y si estuviera en ese lugar? Recordé un caso que había leído sobre una mujer que luchó en Estados Unidos durante 4 años, para salvar al asesino de su hija de la pena de muerte, y lo logró. Y sigo pensando que la pena de muerte, a pesar de la propaganda que se le hace y a pesar del discurso del odio, no debe ser el castigo, que no protege ni a las personas ni a las sociedades, porque atenta contra la dignidad humana. La solución pasa por otro camino, empezando por la educación y siguiendo por posibilidades de trabajo y subsistencia esencial.
      Como siempre, gracias por tus comentarios. Un abrazo grande.

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