Corría el año 1605.
El soldado Betrogen volvía de la guerra con un cofre robado en su macuto.
La llanura era gris y desolada.
Viendo un agujero negro en la tierra, decidió ocultar el botín allí.
Cuando lo lanzó, una voz gutural bramó:
.- ¡Ahora te debo un favor!
Betrogen huyó despavorido.
Días después, apareció un cofre con monedas de oro sobre su cama.
El soldado se volvió rico e inmensamente feliz.
Hasta que una noche, escuchó nuevamente la voz:
.- ¡Es hora de pagar!
Y desde entonces, Betrogen desapareció.
Se dice que el monstruo contrató un excelente contable.
Agradezco al “Blog de Lidia” su divertida iniciativa que nos desafía
con la propuesta “Escribir jugando”.
La idea es escribir un microrrelato o una poesía de no más de 100 palabras (sin incluir el título), en el que aparezca la idea y el objeto correspondientes al mes.
Cada mes un nuevo reto. En este caso para el mes de febrero, las consignas son:
La imagen de la carta: Dixit.
En la creación debe aparecer el dado "cofre" de Story Cubes.
Y como opcional: Que aparezca en la historia algo relacionado con la invención del periódico,en 1605.

Jajajaja, pobre Betrogen, imagino su cara al oír la voz. Estupendo micro Marlen, muy original. Un abrazo
Hola Nuria
Yo también me imaginé su cara y ¡¡¡me reí de lo que imaginaba!!!
Gracias por tu comentario. Un abrazo.
Hola, Marlen. Me encanta tu propuesta y ese soldado más pillo que otra cosa que recibe su cuenta a saldar. Bien por el contable del monstruo jajaja Muy buen trabajo. Muchas gracias por tu aportación al desafío de este mes. Te mando un abrazo muy grande.
Hola Lidia
¡Qué bien que te guste la propuesta! Me reí mucho con el pobre Betrogen. Me lo imaginaba, cagadito de miedo.
Gracias a ti por organizar estos retos. Un abrazo grandote.
Marlen
Hola Marlen, tu relato es tremendamente original y ágil. Me ha gustado mucho la historia del soldado Betrogen y de ese monstruo tan ducho en los negocios. Te mando un abrazo.
Hola Ana
El pobre Betrogen se las veía muy buenas, en posesión de su riqueza. Pero no tuvo en cuenta que todo favor se paga y, a veces, con algo que no puedes ni imaginar: tu vida.
Muchas gracias por tu comentario. Me alegra que te haya gustado el cuento. Un abrazo grande.