Hacía mucho tiempo que no nos reuníamos para un tradicional asado con los amigos. El día prometía, la carne y los chorizos eran de primera, nuestro hermoso chalet abría sus puertas al jardín y a la parrilla que ya calentaba la leña, y el asador, o sea yo mismo, estaba muy animado.
Conocía a Venancio y a Pantxo desde que teníamos seis años, habíamos vivido juntos muchas aventuras, pero la última y más importante era trabajar en la empresa con la que siempre habíamos soñado. Me habían contratado hacía tres años y, después del ascenso, no había parado hasta que había logrado que mis dos amigos estuvieran en el equipo.
Por eso el día de hoy era tan importante, para ellos y para mí, aunque aún no lo supieran.
Los primeros que llegaron fueron Pantxo y familia. Los niños entraron como un vendaval y subieron a la habitación de mis críos, hablando de un dragón legendario que habían conseguido en el Adopt me!
Las niñas de Venancio eran más tímidas, pero parecieron cobrar confianza cuando escucharon a sus amigos incitarlas al juego.
Liliana y Eugenia se unieron a Susana, mi mujer, en el equipo de los entrantes y ensaladas.
.- ¡Parece mentira, todo el tiempo jugando con los móviles!- exclamó Venancio, acercándose a meter mano en la parrilla. ¿Qué podemos hacer para que los niños no usen internet en todo momento?
.- Pues no podemos decir nada, ¡mírate! tienes el móvil en la mano. Y este, aquí en la mesa para que no se le pierda- repuso Pantxo.
.- Es que quiero deciros algo… -empecé a explicar.
.- ¡Espera que tengo un acertijo que te va a gustar!- dijo Pantxo -¿Quién empieza la vida tocando la tablet con dos dedos, luego usa los diez en una laptop, y termina hablando solo con una IA?
.- Ya sé ¡Una persona de nuestra época, desde la infancia hasta la vejez digital!
.- ¡Ya estamos con los dilemas y los acertijos!- protestó Venancio, mientras nosotros dos nos reíamos.
.- Pues este os va a gustar.- seguí con mi explicación- Ya sabéis cuál es en la empresa el tema del día. Sí, el nuevo proyecto. Pues me han elegido para que designe el nuevo jefe y como vosotros dos sois mis caballitos ganadores… debo elegir a uno para que se haga cargo del proyecto de ingeniería más importante en el país desde hace muchísimos años.
Las caras de asombro de los dos no tenían precio. No se habían imaginado siquiera que esto pudiera pasar.
.- Y como me resulta imposible elegir y ya conocéis mi afición a los acertijos…
.- ¡¡¡Noooo!!!- interrumpieron los dos al unísono- No nos puedes hacer eso.
.- Puedo y es lo que voy a hacer. Me he inventado, bueno en realidad me he copiado de Shakespeare en “El Mercader de Venecia”, para presentaros (encendiendo el móvil) estas tres carpetas con los números 1, 2 y 3.
En una está el proyecto que nos ilusiona tanto a todos, en otra mis fotos de nuestras vacaciones en Marraquech y en la otra los papeles del seguro de la casa, un tocho que tengo que leer.
La carpeta 1 tiene como nombre: “El proyecto no está en la carpeta 2”.
La carpeta 2: tiene el de “El proyecto no está en esta carpeta”.
La carpeta 3: el de “El proyecto está en esta carpeta”.
El que abre primero la carpeta con los papeles de la propuesta, se convierte en su Jefe de Proyecto. Tened en cuenta que por lo menos el nombre de una de las carpetas es verdadero y por lo menos el nombre de otra es falso. Tenéis papeles y bolígrafos. No os apuréis, pensad bien antes. Es mucho lo que está en juego.
Venancio y Pantxo aún estaban en shock, no podían creer que su amigo se hubiera vuelto loco y estaba jugando con su futuro en un simple acertijo. Lo que aún no se daban cuenta es que para mí, elegir a uno de los dos era imposible. Los dos estaban igualmente cualificados, los dos tenían la misma preparación técnica para asumir el reto, el mismo razonamiento lógico y la misma destreza para manejar un plantel de trabajadores de esa envergadura.
Sabía que cualquiera de los dos que lo lograra, contaría con la ayuda del otro y la mía, por supuesto. Si me hubiera decantado por uno de ellos, se crearían fisuras en nuestra amistad.
Tras unos minutos, Venancio se acercó el primero, me miró resuelto y abrió la carpeta que contenía el proyecto. Pantxo se acercó corriendo y los tres nos unimos en un abrazo profundo, cálido y sincero.
.- Vas a tener que estar a mi lado todo el tiempo.
.- ¡No lo dudes, me vas a tener que echar para que te deje respirar!
.- ¡No me dejen fuera!
.- ¡Chicos, a la mesa!- gritó Susana trayendo las provoletas.- ¿Qué hacen ustedes tan emocionados?
.- ¡Festejar lo que la vida nos ofrece! Venancio, cuéntanos tu lógica.
.- Si el proyecto estuviera en la carpeta 3, los tres nombres serían verdaderos, lo que se opone a las reglas del juego. Si el proyecto estuviera en la carpeta 2, los tres nombres serían falsos, lo que también se opone a las reglas del juego. Así que, el proyecto tenía que estar en la carpeta 1.
.- ¡¡¡Y estaba!!!- coreamos los tres al unísono.
EL TINTERO DE ORO (ABRIL 2025)
El Tintero de Oro nos propone el Concurso de relatos
46ª Ed. "Momo" de Michael Ende
Una vez conocido un poco más sobre el escritor y su obra,
participamos con un relato de un máximo de 900 palabras.
La propuesta de esta edición es escribir un relato que derroche imaginación en el que hay que incluir, además, un acertijo.
Si queréis leer el resto de los escritos presentados:
https://concursoeltinterodeoro.blogspot.com/2025/04/concurso-de-relatos-46-ed-momo-de.html

Hola, Marlén, he leído el título deprisa y, de primeras, he interpretado: dilemas y acertijos en el pasado, y así lo he puesto en el blog del Tintero, jajajaja. Luego leo el primer párrafo y digo: no, me parece que pasado no es, jajajaja. En fin, que yo he estado también «jugando» con tu título, cosas de la mente.
Muy bueno el relato, con acertijos y lógica. Lo de no utilizar los móviles, eso necesita más que lógica y acertijos…
Muchas gracias por tu aporte y mucha suerte en el concurso.
Un abrazo. 🙂
Hola Mercedes
¡Ja Ja Ja! Es que «dilemas y acertijos» no pega con «asado». Pega más con un ambiente en el pasado. ¿Quién se toma hoy en día en serio resolver un acertijo? ¿Perder el tiempo pensando? ¡Qué horror! Todo rápido rápido rápido. Solamente a alguien que ama los «Tinteros de Oro» ¡Afortunadamente!
En cuanto a lo de «no utilizar los móviles», creo que, como con cualquier tecnología, lo importante es aprender y enseñar a utilizarla, no negarse a ella. Y sino, que les pregunten a los amigos del asado.
Gracias a ti, por el reto que me resultó divertido. Un abrazo
Marlen
Interesante y divertido relato, Marlén.
La verdad es que ni he intentado resolver los enigmas, y no porque no me gusten los acertijos, es que no tengo ahora mismo la cabeza para «jugos» mentales (me equivoqué al escribirlo, pero me gusta más así 😝). Será que el ventarrón que tenemos hoy en Cádiz me tiene las neuronas saturadas. ¿Sabes que dicen que por aquí es dónde más locos hay, por culpa del Levante, ese vientisito tan nuestro que casi no nos abandona? Pues ya ves de dónde me pueden venir las locuras. 😜😂
Una idea muy buena la de tu protagonista, aunque, creo haber entendido, que, al final, los tres terminarían trabajando juntos en el proyecto. ¿Cierto?
¿Quieres otros enigmas? ¿Cómo se llama el que no es Venancio ni Pantxo?
Liliana y Eugenia, ¿Quién es mujer de quién?
¿Qué come el Dragón Legandario, si es digital?
¿Cuántos niños hay en total en la fiesta?
¿De qué color es el perro que está escondido debajo de la mesa?
Sí, ya lo sé. No te he dicho que este viento nos pone mu locos. 😂🤣😵💫
Felicidades por el relato.
Abrazo Grande.
Hola Jose
Eso de que no estás como para «jugos mentales» me encantó, ¡muy visual!
Ay Amigo, te veo bajito de fuerzas. Necesitas unas vacaciones del bache o del viento Levante, que ya sabía yo que influenciaba a los espíritus sensibles.
Has entendido bien, los tres van a trabajar en el proyecto pero sólo uno será el «Jefe de Proyecto» y eso conlleva una gran responsabilidad y méritos, si los hay.
En cuanto a los enigmas, ¿pensabas que te ibas a librar de pensar un poco? ¡Ni hablar! Liliana y Eugenia por orden de aparición: Pantxo y familia llegaron primero, por lo tanto la esposa y madre de ese grupo es Liliana. Por descarte, Eugenia es la mujer de Venancio.
Un dragón legendario, como todo el mundo sabe, se alimenta de mimos. Pon el dedito en la pantalla y frota frota frota. Los ruiditos te hacen saber que le gusta mucho.🥰🥰🥰 Rectificación: me acaba de informar mi sobrina que come pizza. Ya sabes lo que toca mañana!!
¿Cuántos niños hay en total en la fiesta? Eso nunca se sabe, a veces hay menos de los que son porque están en casa de algún amigo y a veces son más, porque sus amigos les acompañan. No te molestes en contarlos.
Debajo de la mesa no hay ningún perro, son las patas de los comensales (grandes y chicos). Los dos perros de la casa están jugando en el jardín, son raza «puro perro» y color marrón y blanco con manchas dispersas.
Me alegro que te haya gustado el cuento y ya veo que te has divertido con él. Lo cual me pone muy muy contenta.
Un abrazo grandotote.
¡Marlen, qué maravilla de relato nos has traído!
Te digo algo: este asado no solo tenía chorizos y provoletas, tenía chispa narrativa y de la buena. De primeras me arrancaste una sonrisa con ese ambiente tan costumbrista, pero enseguida entendí que detrás de la parrilla había mucho más que fuego: había un dilema bien jugado, con lógica, amistad y una puesta en escena que mantiene al lector pegado al relato.
Me ha encantado la estructura: clásica pero muy eficaz, bien marcada esa entrada relajada del asado entre amigos que se va transformando en un pequeño «juego de ingenio» con consecuencias importantes. Metiste el conflicto central con mucha naturalidad, como si fuera una parte más de la sobremesa, y eso es un acierto porque no lo ves venir, pero cuando llega, ya estás dentro de la historia.
Los personajes, geniales. Venancio y Pantxo son ese tipo de amigos que todos queremos tener en un asado y en la vida. Te confieso que me cayó especialmente simpático Pantxo con su acertijo tecnológico, que además es un guiño muy actual que da frescura al relato. Esa mezcla entre lo clásico (asado) y lo moderno (IA y dispositivos) es una jugada brillante, Marlen.
Sobre la técnica narrativa, te digo que lo del acertijo inspirado en El mercader de Venecia me pareció una delicia literaria. No solo por el guiño culto, sino por cómo lo integras de manera orgánica en la historia. Y me detengo un segundo aquí, porque vale la pena: en la obra de Shakespeare, los pretendientes de Porcia debían elegir entre cofres de oro, plata y plomo, cada uno con una inscripción que planteaba una adivinanza moral. El que supiera leer bien entre líneas, ganaba. En tu relato, haces exactamente eso, pero actualizado con carpetas y móviles. Nos metes en la disyuntiva y acabamos como lectores dándole vueltas también al enigma, lo cual es un recurso narrativo que engancha y da dinamismo. Confieso que tuve que pensarlo un par de veces antes de resolverlo.
La ambientación es otro de tus puntos fuertes. Ese clima de celebración, de reunión entre viejos amigos, está tan bien logrado que casi se pueden oler las brasas y escuchar el chisporroteo de la parrilla. Las conversaciones cruzadas, los niños jugando, las risas… todo suma para crear un cuadro muy realista y entrañable.
No es solo un texto bien armado, es un texto que se siente humano, cercano. La resolución del dilema no es solo lógica, sino que refuerza los lazos de amistad entre los personajes, deja buen sabor de boca y hasta da ganas de brindar con ellos al final.
Así que, Marlen, por tu asado literario, por tu humor, por lo que hay entre líneas (adaptación a los cambios, la tecnología…), por tu acertijo bien planteado y por este retrato de camaradería, te aplaudo (sin chorizo en la mano porque luego se me cae al teclado).
¡Un abrazo y gracias por este relato que da gusto saborear de principio a fin!
Hola Miguel
Tienes razón, el asado no sólo tenía asado, chorizos y provoletas. Para ser un buen asado argentino debe tener un buen chimichurri, receta de la casa, del que olvidé hablar. La chispa narrativa se me coló, a veces pasa.
A mí lo que me encanta es la forma que tienes de diseccionar un cuento sin que se te escape ni un pequeño detalle. Eso también es un arte y lo aprecio muchísimo porque de esas reflexiones se aprende.
La sorpresa de elección de «Jefe de Proyecto» a través del acertijo fue la detonante del cuento y la estuve pensando bastante porque no quería que pareciera que le daba poca importancia o que la elección era sólo un juego, sino que primaban los sentimientos del protagonista hacia sus amigos y la valoración que hacía de los dos.
Siempre intento dar a mis personajes una característica especial y a veces juego con los nombres o la falta de ellos. En este cuento, Pantxo es el que se prende siempre a jugar con sus amigos, por eso es el que trae el acertijo de Edipo y la Esfinge pero renovado a nuestra realidad tecnológica. Venancio es el que siempre protesta (al principio los niños y el móvil, luego los acertijos), pero después es el que gana las partidas. Y el protagonista no tiene nombre porque te está contando esto a ti, su amigo o amiga lector/a con el que ya tiene confianza.
Confieso que meterme en una época o un capítulo histórico para narrar una historia, jugar entre clásico y moderno, sorprender con objetos o situaciones (en este caso, transformar los dos acertijos a nuestra vida moderna), son las cosas que me divierten al narrar o al escribir. Porque en realidad, comencé narrando mis cuentos inventados para mis primos. Y creo que algo de eso me queda.
Así que mil gracias por tus palabras y por tu aplauso. Espera, espera, toma una servilleta que los chorizos son traicioneros y chorrean.
Un abrazo grandotote
Marlen
Me dejará wordpress comentar en tu blog por esta vez? No es un acertijo, es una incógnita que se resolverá cuando haga clic en comentar. Siempre te leo, me gusta mucho tu estilo. Esta vez más que en España te he sentido en Argentina en algún fin de semana lleno de risas, de asado y de siestas. Me encantó. Muy bueno tu acertijo. Por si acaso, soy Juana. Un abrazo
Hola Clara
Me alegra que haya podido entrar tu comentario. WordPress, de vez en cuando, entra en un túnel y no permite entrar a los demás, otras veces pide que el autor apruebe el comentario como hoy, y otras simplemente abre las barreras y nos permite conocernos y disfrutar. Esperemos que la próxima no tengas este problema. Esta vez, como muchas otras, me he ido a comer un asadito a mi Argentina natal. Chorizos, provoletas y ese ambiente típico de asado con los amigos, lo delata. ¡Qué bien que te gustó! A mí también me gustaría darme una vuelta y charlar con los amigos recordando tiempos pasados.
Me divirtió mucho crear el acertijo. Me resulta genial compartir tiempos y espacios de nuestra historia y el Shakespeare de El mercader de Venecia en un asado en el campo argentino fue una buena ocurrencia.
Un fuerte abrazo desde el País Vasco cruzando el gran charco.
Marlen
Me trajo tu relato a la memoria la película de la Princesa prometida, en la que uno de los personajes reta al protagonista a resolver un enigma parecido. Pero en vez al lado de una apetitosa comida, sobre adivinar en que recipiente se encuenta el veneno.
Se me abrió el apetito leyendo y me gusto como el protagonista resuelve el la coyuntura mediante un acertijo, para no acabar con una amistad.
Un abrazo,
Hola Francisco
El acertijo es un dilema clásico que aparece en la obra El Mercader de Venecia, de Shakespeare donde el pretendiente de Porcia tenía que escoger un cofre, y si era tan afortunado o sabio de escoger aquel con el retrato de la joven, podría pedir la mano de Porcia. Pero lo he adaptado para traerlo a la vida moderna.
Me alegro que te hayan dado ganas de comer el asado.🤣🤣 Gracias por tu comentario. Un abrazo
Marlen
Al final me has hecho coger papel y lapiz a mi también para resolver el acertijo! Je je! Un abrazote y mucha suerte en el concurso, Marlen!
Hola Marifelita
¡Ja Ja! Sí, parece muy fácil, pero al final, si no lo ves escrito, te confunde.
Gracias por tu comentario. Suerte a ti también, me gustó mucho tu relato. Un abrazo
Marlen
Hola Marlen, muy buen aporte para el concurso de El Tintero. Me gusta mucho que a pesar de que Venancio es quien resuelve el acertijo, los tres amigos continúan su amistad y se apoyarán siempre. Una lección de amistad verdadera y de sabiduría por parte de quien debía elegir a uno o al otro. Muy bueno, mucha suerte en el concurso.
Hola Ana
Me alegro que te haya gustado la decisión del protagonista de utilizar el acertijo para elegir al Jefe del Proyecto. Creo que sí, es una bonita forma de demostrar la amistad. Y este tema es para mí el importante en el relato, cómo el protagonista y Pantxo se alegran por la suerte de su amigo y se disponen a ayudarle en su trabajo.
Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo
Marlen
Qué bonito, Marlen. Un relato que es todo un canto a la amistad, a la lealtad y la generosidad de los protagonistas. Una historia amable que deja muy buena sensación. Estupenda la ambientación e ingeniosísimo el juego con ese guiño a Shakespeare que dice también mucho de los personajes. Un gran cuento.
Hola Marta
Me alegra mucho que te haya gustado el relato, aprecio mucho tus comentarios.
Sí, esa era mi intención, en este tiempo violento y personalista, un canto a la amistad más sencilla y reconfortante.
Cuando leí que en el reto debía haber un acertijo, inmediatamente pensé en este clásico que siempre recuerdo por lo ingenioso. Y lo actualicé para que la tecnología tuviera su lugar en las dos adivinanzas. Un poco de razonamiento lógico sirve para resolver temas importantes, en la oficina o en medio del asado entre amigos. 🤣
Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo
Marlen
Yo habría acertado porque seguí el razonamiento.
Que ganas de incentivar la competitividad.
Saluds.
En muchas entrevistas de trabajo se hacen test y pruebas para seleccionar personal. No me parece que un acertijo sea un mal método para lograrlo. Un poco de razonamiento lógico sirve para resolver temas importantes, tanto en la oficina como en medio del asado entre amigos. Sería peor una selección «a dedo», como se suele hacer. Pero es una forma de ver las cosas.
Me alegro que lo resolvieras. Gracias por tu comentario. Un saludo
Marlen
Buenas.
Me ha gustado mucho el relato, aunque como amigo… Entiendo el razonamiento del protagonista, pero vaya manera de elegir jefe de proyecto. Yo, definitivamente, me habría quedado muy fuera.
Un saludo.
Irene
Hola Irene
La verdad es que a mí me gustan los acertijos, aunque no siempre los adivino. Pero ejercitar el razonamiento lógico es una buena gimnasia mental. Siempre viene bien.
Gracias por tu comentario. Un saludo
Marlen
Nada mas hermoso que hacer Gerencia usando metodos poco comunes, un acerijo me parece es la mejor manera de elegir a un jefe de proyecto, ademas de ser muy divertido. Ya veremos si en el futuro el proyecto se hizo o no.
Hola Jose
¡Me alegro que te guste el método! porque a mí me parece mucho mejor que los test. El razonamiento lógico es una buena gimnasia mental. Siempre viene bien.
Seguro que el proyecto llega a buen puerto. ¡Con estos amigos!
Gracias por tu comentario. Un saludo
Marlen
Hola, Marlen. Desde luego, Venancio era el más cualificado pues era quien más rápido pensaba. Pero es bueno que los tres amigos estén a una,como los mosqueteros.
Un relato muy amable y bien desarrollado. Felicidades.
Hola Bruno
Sí, pienso lo mismo que tú, Venancio, a pesar de ser un protestón, tiene un excelente y rápido razonamiento lógico y esta cualidad es muy importante para un cargo que se lo va a demandar constantemente. Pero la amistad entre los tres no debía romperse por un simple puesto de trabajo. Por eso, el acertijo era una buena forma de decidir.
Me alegro que te haya gustado. Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo
Marlen
Muy bueno…
Has metido el acertijo como núcleo central del relato. Su resolución no sólo resuelve el scertijo sino toda la historia. Y el prota , que es elss listo de todos, se las arregló para solucionar un dilema sin tener wue provocar un conflicto.
AbrZooo y suerta
Hola Gabi
¡Exacto! la resolución del acertijo permitió seleccionar al nuevo Jefe de Proyecto sin provocar un conflicto, ni crear malos rollos entre los amigos. Yo también pienso que el protagonista es el más listo de todos, por lo menos piensa mucho las opciones antes de actuar.
Gracias por tu comentario. Un abrazo para ti también
Marlen
Hola, Marlen, un bonito relato que habla de una relación de amistad que va más allá, se podría decir que es también familiar.
La narración alegre, natural y bien ambientada le da ese toque de camaradería entre todos, los niños, las esposas y los tres amigos.
Resolver un dilema de esa envergadura sin lacerar los sentimientos y una amistad verdadera, es una muy difícil situación, que el protagonista con su ingenio cultural, por la referencia a esa obra de Shakespeare resuelve de manera brillante. Le acerté casi enseguida al igual que Venancio y me gustó todo el contenido del relato, de principio a fin.
Como no podía ser de otra maner viniendo de ti, gozamos de un bello final feliz. Un abrazo Marlen.
Hola Idalia
Me alegro mucho que te haya gustado este cuento que habla de amigos que se convierten en familia, como bien dices tú. Y tienes razón también en que era difícil tener el privilegio de elegir un cargo importante en la empresa, sin lastimar la hermosa relación. Por eso un acertijo, que demuestra el razonamiento lógico imprescindible para llevar adelante la misión, era lo apropiado. Y así lo entendió el protagonista.
¡Qué bien que acertaste enseguida el famoso acertijo! ¡Felicitaciones a ti!
Muchísimas gracias por tus palabras. Un abrazo fuerte.
Marlen
Kaixo Marlen, un relato muy Salomonico sin duda. Bien escrito y envuelto en un ambiente de fiesta y relajo ante un asunto no fácil de decidir. Bien escrito. Muxu haundi.
Hola Ainhoa
¡Qué bien que te haya gustado! Es cierto, no era fácil de resolver la elección sin lastimar a nadie. Pero con la ayuda del acertijo, se logró y todos quedaron felices.
Muchas gracias por tu comentario. Muxu haundi bat zuretzat ere.
Marlen
¡Hola Marlen! Un entretenido relato que parte de lo cotidiano para sumergirnos en acertijos y adivinanzas. El protagonista ha tenido una ingeniosa manera de dar con el que será su jefe de equipo sin crear fisuras entre sus amistades. Ya sólo les queda celebrarlo en esa deliciosa barbacoa que parece que se han montado.
Un saludo y suerte.
Hola Rocío
Me alegro que te haya resultado entretenido el relato.
Estoy segura que se lo van a pasar muy bien en el asado y que van a disfrutar también del nuevo proyecto, los tres amigos juntos.
Gracias por tu comentario. Un saludo
Marlen
Hola, Marlen. Creativa forma de decidir quién tendría el proyecto! Me ha gustado mucho.
Un abrazo
Hola Mirna
Me alegro que te haya gustado. Gracias por tu comentario.
Un abrazo
Marlen
Qué bueno, Marlen, estos son los acertijos que me gustan, los de lógica, los que a priori parecen faciles pero luego te das cuenta que no, que la cosa es más rebuscada y eso aún los hace más inteligentes. Por otro lado, un poco aventurero el prota, no, aunque si conocía a sus amigos es la opción correcta, pues lo que él quería iría a suceder.
Me encantó, mucha suerte y un abrazo
Hola Pepe
A mí también me encantan los acertijos de lógica. ¡Parecen muy fáciles! hasta que los empiezas a pensar y… no lo son tanto. Hace falta pensarlos y, a veces, hasta escribirlos o hacer un esquema.
En cuanto a aventurero, yo creo que hacer la elección le resultaba muy difícil al protagonista, sin que se creara mal ambiente. Así que la forma que eligió, para mí, fue ecuánime e inteligente. ¿Cómo sino explicar a un amigo, que no es lo suficientemente capaz de tener un cargo especial en la empresa, que otro es más apto que él?
Me alegro que te haya gustado. Muchas gracias por tu comentario.
Un abrazo
Marlen
Hola, Marlen, yo habría dejado el enigma para la sobremesa porque ya sabes que el hambre agudiza el ingenio, pero con la tripa bien llena igual hubiera ganado el otro y las decisiones importantes mejor sopesadas que apresuradas; en mi opinión.
Yo mismo me he sorprendido al acertarlo porque mi lógica suele ser de lo más atípica por no decir caótica. Pero bueno, hasta hubo una vez un burro que hizo sonar una flauta, en fin.
Saludos y suerte.
Hola JM
En la sobremesa los dos amigos iban a estar más condicionados por las familias. Así, entre amigos, me pareció más cómodo para pensar y elegir la respuesta. De todas formas, tú lo has dicho muy bien: «el hambre agudiza el ingenio.»
¿Así que te has sorprendido a ti mismo? A veces, no confiamos en nuestros poderes, pero ahí están, preparados para ser puestos a prueba. Y me alegro que lo hayas intentado y lo hayas resuelto. El burro hizo sonar la flauta por casualidad, pero lo intentó. Y eso es lo que cuenta. ¡Confiemos en nosotros mismos!
Gracias por tu comentario. Un abrazo
Marlen
De nada, Marlen. El primer paso de cualquier propósito es el más importante porque sin él no va a llovernos del cielo precisamente. Y ese primer paso, como bien dices, es intentarlo; la intención no basta si después no nos lanzamos a tratar de conseguirlo.
Saludos.