En un mundo loco, sólo los locos están cuerdos

“En un mundo loco, sólo los locos están cuerdos” lo dijo nada menos que Akira Kurosawa. Y también “El sombrerero loco” en “Alicia en el país de las maravillas”, miren ustedes por dónde, afirmaba: «Si la locura es felicidad, me declaro loco. En un mundo de locos, tener sentido no tiene sentido.»

Claro que no cualquiera se vuelve loco, esas cosas hay que merecerlas. Nosotros, los que pensamos diferente, somos considerados “locos” en un mundo lleno de cuerdos convencidos.

Pero hay una diferencia entre ser loco o estar loco. 

“Así debéis proceder vosotros: manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprender a hacerlo sin llamar la atención. Concentraos en esta flor y dejad que el verdadero yo se manifieste”. Es una frase de “Verónica decide morir” de Paulo Coelho.

Estar loco… Un duro insulto por parte de nuestro peor enemigo y un cariñoso halago por parte de esa persona especial. En mi opinión, un loco es aquel que ve una realidad diferente. Que no peor. Alguien capaz de ver o apreciar cosas que otros ni imaginan.

Ser loco conlleva ser distinto… Casi nadie se atreve. No ser aceptado, querido ni comprendido. Es más fácil vivir sin hacer ruido. Sin destacar. Viviendo la realidad establecida y siguiendo las pautas “aceptadas” que otros establecen.

Porque en la sociedad actual buscamos esa realidad instaurada para agarrarnos a ella y no parecer locos ni que nos acusen de ello. Por ejemplo, si de 100 personas 95 prefieren un grupo de música a otro, el primero pasa a ser directamente mejor grupo. ¿Por qué? Porque necesitamos poder meternos dentro del grupo de los que no llaman la atención para mal. Para ser aceptados. Y además con este pensamiento se ha creado el mecanismo de defensa de esta forma de pensar. O piensas como la mayoría, o te criticamos y te hacemos sentir mal hasta que pienses como nosotros.

Si muchas personas piensan que algo está bien, pasa directamente a ser algo normal y correcto. Lo que no es malo, pero convierte a personas que pueden llegar a ser extraordinarias en personas simples, en una copia más que pasará por la vida sin pena ni gloria, por temor a que la gente piense mal de él al tener unas ideas distintas a la multitud, a “lo correcto”.

Os planteo una pregunta… ¿Si fueseis a morir dentro de dos o tres días, tendríais la misma vergüenza, miedos y dudas por intentar algo que os hace feliz? Si cada segundo que marca el reloj os hiciese notar el frío sudor de que no tenéis tiempo para terminar todo aquello que os propusisteis, o dejasteis para luego, ¿viviríais esos dos días de la misma forma que los vivís actualmente?

No sé quién dijo “Quien nunca discutió con su propia conciencia, no sabe lo que es ser un loco”, pero estoy de acuerdo.

Aunque intento, a veces, comprender al mundo, muchas veces me resulta imposible, me siento incapaz.

No es muy difícil decir qué es la locura, lo difícil es pensar cómo es que no estamos locos. ¿Por qué no alucinamos si el lenguaje está fermentando en nuestra cabeza? y ¿cómo es que no deliramos si es que continuamente interpretamos el mundo con la influencia de nuestro deseo? No estaba muy errado Raymond Queneau cuando suponía que el primer hombre habría sido un mono que se volvió loco. El lenguaje lo hace todo, desde enloquecernos hasta deshacernos de nuestros padecimientos, desde soñar hasta imaginar, hacer vibrar las palabras en el amor hasta congelarlas en el odio más rancio. El lenguaje lo hace todo, todo menos uno: gozar.

Claro que se puede ser loco sin estar loco. Solo el psicoanálisis contempla la extraordinaria alternativa de una locura sin locura.

Por eso, si te dicen que estás loco, responde ¡gracias! por el cumplido.

Tema compuesto con letra de Horacio Ferrer y música de Astor Piazzolla.
Esta versión la canta Cacho Castaña en la presentación en el teatro Gran Rex de Buenos Aires, año 2009

Publicado por BlogTrujaman

Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra. Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar. Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje. O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.

2 comentarios sobre “En un mundo loco, sólo los locos están cuerdos

  1. Buenos días, Marlen.
    Espero que tengas feliz domingo y mejor semana.

    Sobre este tema ya hemos hablado alguna vez también. ¡Dichosos aquellos locos que disfrutan su locura haciendo creer a los demás que siguen siendo cuerdos!

    Resulta curiosa la diferenciación que hacemos los hispanos entre el verbo ser y estar. No es lo mismo ser guapo que estarlo; ni estar feliz que serlo. Ser un loco en un mundo que te lleva a serlo, que estar loco por alguien, algo o simplemente sentirse ajeno a todo.
    Ser o estarlo, no es lo mismo.

    Me ha recordado aquel chiste que decía:
    —Escucha, colega, no me molestes mientras estoy durmiendo.
    —Querrás decir, dormido —le replica su amigo.
    —No, durmiendo; que no es lo mismo que estar dormido.
    —¿Ah, no? Explícate, compare. ¿Qué diferencia hay entre estar dormido y estar durmiendo?
    —Pues la misma que entre estar jodido y estar jodiendo.

    La locura, tal y como tú y yo la entendemos, es una forma de vida, una manera de entender las cosas. Es vivir locamente nuestra propia fantasía para mantener la cordura en la realidad que nos rodea. Es saber que al cerrar nuestros ojos, se abre nuestra mente. Que ante los monstruos vale más una sonrisa que una lágrima. Que el amor sigue siendo posible en un mundo de odios. Que la felicidad no se busca, se vive. Y que mientras existamos locos fuera de los manicomios, el mundo será más tolerante, empático y divertido.

    Así que ¡Viva la Locura!

    No sé si la vena poética que me ha poseído ha venido por la balada del Cacho o porque es domingo post-resaca. Es lo que tiene una mente joven y loca en un cuerpo viejo.

    Un abrazo, loca amiga loca.

  2. Hola Jose.
    ¡Cómo me gusta leer tus comentarios! Sobre todo en un domingo post-resaca en el que mi cuerpo se opone a abandonar mi locura. ¡¡MMmmmm!! Feliz domingo y feliz última semana de junio que acaba entre fuegos y fiestas.
    No recordaba haber hablado contigo de los locos que nos reímos por dentro, haciendo creer a los demás que sólo estamos un poco despistados. Si se detuvieran un instante en observar nuestra mirada… Si escucharan nuestros pensamientos cuando los cuerdos convencidos se ponen a discutir… Si adivinaran los maravillosos viajes que podemos emprender mientras ellos se aferran a sus posesiones y su podio bien construido… Menos mal que están tan ocupados en las cosas importantes, que no les queda tiempo de pensar ni de volar.
    Me gustan los idiomas. Sí, ya sé que lo sabes, difícil disimularlo. Pero no sé si sabes que una de las cosas que más amo del castellano es la imprescindible diferencia entre el «ser» y el «estar». En muchos momentos me descubro pensando: «Ya sé que no soy guapa, pero hoy estoy tan guapa, estoy como me decía mi Memé: Hoy tienes el guapo subido.» Y sé que no soy inteligente, la vida me lo demuestra a cada momento con sabias comparaciones con seres cercanos, pero hay días, situaciones, instantes, en los que mi locura sale a pasear y me doy cuenta que tengo uno de esos momentos de epifanía en los que un consejo, una reflexión, ayudan a alguien querido y se produce uno de esos instantes. ¡Y cómo se disfruta la sutil diferencia entre ser inteligente y estar sembrao!
    Lo que no se me había ocurrido es el caso del chiste en el que la diferencia entre gerundio o participio tiene un poco más de importancia que la de que uno indica acción y el otro estado. «Estoy cociendo» o «estoy cocido» da para alguna anécdota también. 🤣😂🤣
    Me gustó eso de que «mientras existamos locos fuera de los manicomios, el mundo será más tolerante, empático y divertido.» No lo dudo.
    Me alegro que Cacho Castaña te haya despertado la vena poética. Era un tipo genial, «piantao» como todos los genios voladores, de esos a quienes sale a saludar la gente linda, de los que se atreven a subirse a la ilusión, a volar, a imaginar, a disfrutar la mágica locura de vivir.
    Desde la terraza donde camelias, hortensias y rosas compiten por llenar de color cada momento, te mando un abrazo, Amigo piantao. Y gracias por el piropo.

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