Noche inquieta
de sombras plateadas
¿qué me escondes?
Claro de luna
desdibujas suspiros,
miradas rotas.
Madre mía, adiós.
Promesas postergadas,
no olvidaré.
No hay sosiego
para mi mente loca
que te extraña.
Soledad impía.
Te susurré canciones,
ya no estabas.
Queda tu cama
colchón con tu silueta
queda tu olor.
Bajo una flor,
el imponente roble
oculta la luz.
Un cisne negro
Avanza en silencio
Levanta vuelo.
Cae sin piedad
la lluvia del recuerdo,
moja el alma.
No quisiera ir
mucho más lejos que
hasta el fondo.
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Publicado por BlogTrujaman
Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra.
Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar.
Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje.
O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.
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