Jasiri y el león Cha Mwezi

Las tiendas estaban armadas, se había servido la comida y los niños, cansados pero ansiosos, esperaban pasar bien esa, su primera noche de campamento.

.- ¡Ah, queridos niños, bienvenidos! Reuniros en círculo bajo el manto nocturno e imaginaros que estáis en la sabana africana, para que pueda contaros la historia de «Jasiri y el león Cha Mwezi». ¡Venid, venid, no tengáis miedo!

Era una noche especial en África, noche mágica de plenilunio, en la que la luna se erguía en todo su esplendor, bañando la tierra con su impresionante brillo.

El cuento comenzaba así: En el corazón de la sabana, había un niño audaz de nombre Jasiri, cuyo espíritu curioso lo llevaba a explorar la naturaleza y sus misterios. Era hijo del jefe de la tribu y se escapaba de los cuidados de sus sirvientes para vivir sus aventuras. Una noche, mientras deambulaba entre los árboles, buscando bichitos, sus ojos descubrieron un majestuoso león, que esperaba tranquilo la vuelta de sus leonas, feroces cazadoras. En su pelaje tenía unas extrañas manchas de color claro, como desteñidas. Se acercó muy muy despacio, sin apenas hacer ruido, precavido pero sin miedo. Y así, sentándose el niño cada vez más cerca, nació una inusual amistad entre Jasiri y Cha Mwezi.

León en el Parque Nacional Chobe en Botsuana

Con gran emoción, Jasiri y el león, del que se enteró el nombre: Cha Mwezi, emprendieron un viaje mágico por la sabana. La luna brillaba intensamente, creando sombras juguetonas que parecían susurrar secretos a los inquietos animales. Y entre ellos se preguntaban, ¿cómo se han hecho amigos esos dos? y ¿cuál es el significado de las manchas de Cha Mwezi?

.- ¿Por qué tienes esas manchas en tu pelaje?, preguntó Jasiri, buscando respuestas en los ojos dorados del león. Cha Mwezi, con un aire de misterio, le respondió con un rugido suave que resonó bajo la noche estrellada.

.- Aún no he logrado saberlo. Y me gustaría, porque desde cachorro lo he preguntado a todo el que conocía y nadie ha sabido contestarme.

Los niños del campamento, atraídos por la magia de la historia, mantenían la mirada fija en el cielo, la luna y el profesor. Pero se sobresaltaron al escuchar el rugido como si estuviera muy cerca,

Entonces, dando muestras de su humor, Cha Mwezi hizo una pose graciosa, como tratando de imitar la luna en su plenitud. Jasiri rió muy fuerte. Y los niños rieron a carcajadas, contagiados por el espíritu juguetón del león y de su amigo. Pero pronto, el suspense regresó, ya que aún había mucho por descubrir.

.- Si quieres, y prometes no dejar que me coma tu familia, trataré de ayudarte a descubrirlo, dijo Jasiri.

.- Pero tú eres demasiado pequeño para andar en estas aventuras.

.- Es que tú no sabes aún cuál es mi nombre. Perdona, pero no me he presentado. Me llamo Jasiri y mi nombre significa “Valeroso” en nuestra lengua, el suajili.

Así, la pareja de amigos se embarcó, con la ayuda de la superluna, en peligrosas correrías. 

Con la intriga en el aire, Jasiri y Cha Mwezi buscaron respuestas, guiados por las maravillas de la noche africana. La luna parecía sonreír mientras los protagonistas se encontraban con diferentes animales, cada uno de ellos con una parte de la historia que desvelar. Sin embargo, las pistas se presentaban como acertijos misteriosos y la risa se desataba cada vez que intentaban interpretarlos.

.- Cuando tú naciste la luna estaba tan grande como hoy, les dijo un rinoceronte muy viejo.

.- A mí me contó mi madre que su abuela le había dicho algo sobre un río de no sé dónde, en el que tenían que bañarte para hacer no sé qué.

.- ¡Pues justo nos tenía que tocar el elefante desmemoriado! dijo riéndose Cha Mwezi.

.- El río que buscas está pasando aquel grupo de árboles gordos, un poco más al noreste, les indicó un leopardo que se acomodaba sobre una rama con una cría de gacela que acababa de cazar.

Mientras avanzaban, Jasiri y Cha Mwezi enfrentaron grandes desafíos, siempre bajo la guía de la luna luminosa. Cruzaron ríos esquivando a los cocodrilos que dormían con los ojos medio abiertos para no perderse nada. Evitaron las trampas de los odiosos cazadores furtivos. Y dieron un rodeo para que Cha Mwezi no se tentara con un grupo de cebras. La emoción y la adrenalina los unieron aún más, mostrando que, en la amistad, no hay límites para la valentía y la solidaridad.

Finalmente, pasaron los baobabs que les había indicado el leopardo, y llegaron a un claro en la sabana, donde la luna, llena y muy brillante, se reflejaba en el recodo de un río. Jasiri y Cha Mwezi miraron hacia el agua y descubrieron algo sorprendente… las manchas de la piel de Cha Mwezi, reflejadas en el agua del río a la luz de la luna, formaban claramente el rostro de la luna llena. La luna había puesto ese regalo en el cuerpo de Cha Mwezi, como un símbolo de su amistad eterna y la conexión de su corazón con la magia de la noche.

Los niños escuchaban con asombro, sus corazones llenos de emoción y felicidad. La luna sonrió con satisfacción al ver cómo su historia había cautivado sus mentes inquietas.

Desde entonces, Jasiri y Cha Mwezi se convirtieron en los mejores amigos de la sabana. Y cuando la luna se asomaba cada noche, sobre todo en noches de luna llena, el rostro de Cha Mwezi brillaba con su resplandor, recordándoles que la amistad y la magia siempre estaban presentes, bajo la luz de la luna africana.

.- ¡Ah, me había olvidado de comentaros! ¿Sabéis qué quiere decir Cha Mwezi en suajili? Sí, quiere decir: “De la luna”.

Así termina la historia de «Jasiri y el León de la Luna». Los niños quedaron fascinados por el cuento, y se retiraron a descansar guardando sus sonrisas para los sueños.

.- ¡Mirar, mirar la luna, está más brillante y más cercana que nunca! dijo el pelirrojo inquieto

Y la luna, con su espléndida sonrisa, siguió observando y cuidando a todos los niños, lista para contarles nuevas historias bajo su resplandor eterno.

Publicado por BlogTrujaman

Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra. Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar. Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje. O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.

30 comentarios sobre “Jasiri y el león Cha Mwezi

  1. Que bonita historia la de, Jasiri y el león Cha Mwezi. Que entrañables imágenes desprende en este continente lleno de selva, animales salvajes como es África y una inmensa luna que escucha a los niños en su inocencia. Me encantó. Un aporte bellísimo para el VadeReto. Un abrazo

    1. Hola Nuria.
      Sí África es como un imán que atrae el interés por todo lo que ofrece. Y si se junta con la luna, fuente de magia, lo tenemos completo. Me alegro que te haya gustado.
      Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo para ti también.

  2. ¡Qué bonitos recuerdos! Los cuentos alrededor de la hoguera en campamentos es uno de los momentos más mágicos de las vacaciones. Sobre todo el primer año. Luego que no decir de esas imágenes que nos has brindado de la sabana africana. T ha quedado un relato redondo.
    Saludos

  3. Hola Jose.
    Las hogueras, el poder del fuego, son recuerdos imborrables para chicos y grandes. Un momento mágico para confidencias, recuerdos. Y no sólo con el grupo de campamento. A mí siempre me ha gustado reunir a toda la familia en torno al fuego y compartir algo de comer, pero sobre todo las charlas, las risas.
    En cuanto a las fotos, creo que la sabana africana da para millones de fotos y nos siguen gustando.
    Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo. Marlen

  4. La LUNA, siempre tan importante, seria como llevar un tatuaje en el pelaje, porque esas manchas lunares son a su vez un tema en especifico. Mares! Dicen los astronautas, seguramente asi es.

    Estos dos, como pareja sin igual, seguiran en aventuras, porque tienen nombres de heroes.

    Que bello relato que nos ha puesto a mil por hora con esa Africa como trasfondo, continente de misterios y pleno en naturaleza.

    Abrazo

    1. Hola Josef.
      La luna, la hermosísima luna. Es cierto, los astronautas dicen que son o fueron mares. Pero yo creo más bien que son los tatuajes que se ha hecho en el pelaje, como tú dices. ¡Vaya, menudo cuento para el tema del VadeReto del mes pasado!
      Me alegro que te haya gustado y yo también espero que estos dos tengan más aventuras
      Un abrazo. Marlen.

  5. Buenas tardes, casi noche, Marlen.
    Aquí te comenta el niño grande que se quedó ojiplático junto a esa hoguera y los demás compis.
    Se imaginó perfectamente en ese África salvaje, rodeado de sonidos naturales y un silencio que solo era interrumpido por tu voz de CuentaCuentos.
    Se maravilló al descubrir esa amistad, tan increíble como fantástica, entre un niño, un león y la luna. Todo un trío perfecto para protagonizar una fábula preciosa en dónde la amistad y la curiosidad dan paso a todo un viaje de iniciación por la sabana. Una fábula como las antiguas, en dónde los animales cuentan enigmas y la trama contagia sabiduría y satisfacción.
    Muchas gracias, tita Larrayoz, Trujaman e Ipuin Kontalaria.
    Qué gozada regresar a la infancia en este cuerpito grandote para disfrutar de tus relatos.
    Abrazote y besito lleno bombón helado.
    Asante kwa hadithi

    1. Buenos días, Josetxo.
      ¿Te has portado bien en el campamento? ¿Disfrutaste de la hoguera y los cuentos que se contaron? ¡Pues me alegro muchísimo!
      Los ruidos y los silencios, ¡cómo quedan en las sensibilidades infantiles y qué poco los disfrutamos de grandes! ¿Hace cuánto que no cierras los ojos y te quedas en silencio, aguzando el oído, escuchando ruidos, murmullos, silencios?
      Amistades inimaginables que durarán lo que duren, pero serán recordadas por siempre jamás. Porque en la infancia todo es posible, los amigos son para toda la vida y todo es aventura.
      Muchas gracias a ti, por seguir trazando inicios donde jugar a contar y por mantener el entusiasmo y el disfrute del Joselito o Josetxo.
      Abrazotes Amigo y un helado After Dinner Frac MAGNUM, de esos de crema recubiertos de chocolate, con forma de uña y pequeños, para darse el gusto sin subir estúpidos datos de los análisis (aunque ¡cuidadín, que en la caja vienen 10 y son adictivos). ¡MMmmm! 🍦🥹🍨😜🍦🥳

  6. Hola Marlen, qué bonito aporte para el VadeReto. Una combinación muy buena has hecho: la sabana africana, campamento, amistad, animales parlantes como en las mejores fábulas. Me encanta la amistad que surge entre el niño y el león y el papel que juega la luna. Reto más que superado. Saludos.

    1. Hola Ana.
      Sí, un cuento con los instrumentos perfectos, clásico, sencillo, como los que suelen surgir en los campamentos, alrededor de la hoguera.
      Me alegro que te haya gustado.
      Un abrazo desde estos días de lunas brillantes que van menguando.

  7. Hola Marlen, ¡ayyy! ¡Qué bonito! Me ha encantado, qué bello cuento, qué mágico el león, qué acertada la luna, qué bien descrito, narrado, argumentado… ¡Me ha gustado mucho! Un gran cuento para un gran reto. Te felicito por él.
    Un abrazo. 🙂

    1. Hola Merche.
      ¡Me alegro que te haya gustado! Sí, te vi en el círculo de niñas y niños, alrededor del fuego, riéndonos, cantando, contando cuentos. ¡Es que da gusto participar de estos campamentos!
      Y no te asustes de los rugidos que escuchábamos, ya ves que, a veces, los leones no son tan malos.
      Un abrazo.

  8. Qué cosa más bonita, imagino a todos los niños a tu alrededor con los ojitos muy abiertos…. Sería precioso que añadieras voz a estos cuentos, Trujita la Cuentosmágicos 🙂
    Aplausos desde mis manitas de niña 🙂
    Besitos 🙂

    1. Hola Maite.
      Sí, yo también me los imaginaba cuando lo escribía. Y sus caritas de susto, cuando escucharon el rugido de Cha Mwezi en la noche estrellada.
      No había pensado en agregarle voz al cuento. Tal vez, algún día. Aquí no se descarta nada.
      Gracias Maitetxu por tus aplausos. Me alegro que te haya gustado.
      Muxu goxo gozoak de Marlen

  9. Me he perdido un poco, no en la historia, que es lo importante sino en la narracion, que en principio pensé que la hacía un profesor, pero al final se intuye que es la propia luna. Si es la propia luna, los ojos de los niños si que debian ser un poema brillante.
    Me encanto lo del elefante falto de memoria ( pero muy falto , y muy divagante, eh?) , pero lo mejor sin duda, el leon con sentido del humor, un salto evolutivo destacable.
    La fabula resulta entrañable y la caza del misterio muy emocionante, con sus distintas etapas y testigos.
    Abrazoo, MARLEN

  10. No, no creo que estuvieras perdido. Mi intención era que fuera el lector quien decidiera a quién estaba escuchando, él o ella y la rueda de niños. Y aunque podría ser un profesor, un cuentacuentos, la que esto escribe o quien sea, yo, sin imponer nada, escuchaba a la brillante luna, con su voz plateada.
    La risa, maravillosa compañera, une a Jasiri y Cha Mwezi en su aventura. Y para generarla, nada mejor que un elefante desmemoriado y un león con sentido del humor.
    La emoción y la adrenalina, la amistad y la magia hicieron el resto. Y la luna dio la pincelada final para unir a los dos amigos por siempre.
    Me alegro que te haya gustado. Un abrazo grande de Marlen.

  11. En medio de la sabana africana la luna debe parecer más grande, colosal y mágica! Muy bonita la leyenda sobre la amistad! Me ha gustado mucho que los personajes sean animales y la misma naturaleza! Un abrazote!

    1. Hola Marifelita.
      Sí, la luna en esos lugares que tienen poca contaminación lumínica, es impresionante. Parece estar más cerca y tener mucho más brillo.
      Me alegra que te haya gustado el cuento, con animales que hablan e interactúan con los humanos, como las viejas fábulas. A los niños les encanta entrar en ese mundo. Y confieso que para muchos grandes también es un placer olvidar por un rato el mundo adulto.
      Gracias por pasarte y por tu comentario. Un abrazo de Marlen

  12. Hola, Marlene!!
    Nos has dado doble premio!! Primero, soñar con las noches de luna llena en el campo, cuando surgían mil historias y segundo, transportarme a África un lugar mágico donde todo es posible, hasta que un león y un niño vivan aventuras amparados por la luna (que como todos sabemos es más bella en África que en ningún sitio). He disfrutado un montón con tu relato. Un abrazo muyy grande!!

    1. Hola Lola.
      Sí, la luna me inspira y me hace volar por los reinos de la imaginación. Así que aproveché para trabajar un poco más y os traje primero este cuento con una de esas historias alrededor del fuego, donde los animales hablan y se hacen amigos de los niños para correr aventuras por la sabana africana. Un lugar mágico, como bien dices, en el que la luna brilla en toda su belleza de señora de la noche.
      Me alegro que lo hayas disfrutado y espero que la pareja de amigos te visite esta noche en sueños, para hacerte reír con el humor de Cha Mwezi.
      Gracias por tus palabras. Un abrazo grandote para ti.

  13. Un cuento precioso, lleno de magia, niños, sonrisas, amistad; esa amistad entre los animales de la selva y los niños, una noche de luna llena alrededor de la hoguera. Has creado una atmósfera fantástica que te atrapa de principio a fin, escuchándola en la voz de la narradora.
    Un abrazo, Marlene.

    1. Hola Amaia.
      Fascinar a grandes y pequeños con nuestros cuentos, es un placer que nos deja muy, pero que muy contentos!!!
      ¡Qué bien que te gustara! Gracias por comentar.
      Un abrazo muy grande para ti también.

    2. Hola Amaia.
      Fascinar a grandes y pequeños con nuestros cuentos, es un placer que nos deja muy, pero que muy contentos!!!
      ¡Qué bien que te gustara! Gracias por comentar.
      Un abrazo muy grande para ti también.

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