¡Pum! La puerta se cerró con un golpe detrás de Pablo, que entraba furioso.
.- Pablo, ¿qué modos son esos de entrar?
.- Lo siento mamá. Voy arriba.
.- Ya me ocupo. (dijo el abuelo, subiendo también).
Pablo, tirado en la cama, golpeaba con rabia un almohadón.

.- ¿Se puede saber qué pasa?
.- Nada.
.- Ese nada me suena a mucho. ¿Me lo cuentas?
.- ¡Odio a Carlos y a todos los de la clase! Hoy se rieron de mí y de ti.
.- ¿Y eso?
.- Teníamos que hacer una redacción en grupo y yo empecé diciendo algo de “el cielo azul”.
.- ¿Y?
.- Y que el cielo no es azul, es gris. Más oscuro o más claro, pero gris.
.- Pero no siempre fue así.
.- ¡Eso dije yo! Y todos se rieron y dijeron que el cielo es azul solamente en los cuentos para niños pequeños, pero no en la realidad.
.- ¿Y tú no les dijiste…
.- Sí, ¡claro que les dije que cuando tú eras pequeño el cielo era azul y que después, por la polución, se había vuelto gris! Pero entonces se rieron de mí y de ti y ¡eso no lo soporto! (gritó Pablo, refrendando su rabia con un puñetazo en el almohadón).
.- Ssshhh, tranquilo. Vamos a demostrarles que tenemos razón. Les invitas el sábado por la tarde y organizamos una sesión de diapositivas.
.- ¿De diapositivas? ¡Estos se nos mueren del susto! (dijo Pablo riéndose y abrazando a su abuelo).


Traineras en San Sebastián/Donostia 
EL TINTERO DE ORO (ENERO 2024)
El Tintero de Oro nos propone el Microrreto "Los colores".
Escribe un micro de hasta 250 palabras en el que predomine un color,
este puede ser el protagonista del relato o estar presente,
como personaje secundario, por ejemplo, el color de un lugar o del escenario en el que se desarrollen los hechos.
Si queréis leer el resto de los escritos presentados:
https://concursoeltinterodeoro.blogspot.com/2024/01/los-colores.html

Hola Marlen, pues sí, se van a morir del susto… Tu relato da qué pensar, ¿alguna vez dejaremos de ver el cielo azul por la polución? Esperemos que no, porque sería terrible entonces. A ver si conseguimos frenar esta contaminación y cambio climático que tenemos encima.
Buen relato.
Un abrazo. 🙂
Hola Merche.
Ver el cielo azul es algo que damos por sentado. Sin embargo la polución avanza en las grandes ciudades y si no se toman medidas más drásticas, ¿qué nos espera?
Un abrazo grande.
Muy tierno y familiar. Y La Bella Easo la conozco muy bien de haber vivido cerca de Guipúzcoa. Filminas asaz chulas.
¡Buen Día y Víspera de Reyes, Feliz Navidad -no me canso de mis buenos deseos incluso ya acabando Las Pascuas Navideñas-y que cumplas anhelos en MMXXIV!
J u a n E l P o r t o v e n t o l e r o [aka J u a n Y S u H o r i z o n t e ]
Hola Juan.
¡Qué bien que las imágenes te llevaron a la Bella Easo! Siempre es un placer recorrerla.
Yo tampoco me canso de felicitar y que me feliciten, así que gracias y ¡¡¡Feliz día, Feliz Cabalgata, que disfrutes mañana y siempre!!!
Un abrazo.
Marlen
Hola, Marlén. Un micro con un trasfondo crítico muy potente, contado con la ternura de esa voz infantil que le da un tono muy especial. Me ha gustado muchísimo.
Hola Marta.
La degradación del medio ambiente es un tema que me preocupa mucho, así que si encuentro un rinconcito donde recordarlo, gritando a veces, despacito y sin furia otras, ¡bienvenido sea!
Me alegro que te haya gustado. Gracias por tu comentario.
Un abrazo.
Marlen
Muy tierno tu relato! Efectivamente en muchas ciudades ya hemos perdido el color azul del cielo! Ojalá en algun momento se revierta la situación y podamos disfrutar de su bonito color original de nuevo! Un abrazote!
Hola Marifelita.
Sí, lamentablemente en muchas grandes ciudades ya no se disfruta de cielos azules, el gris lo va tapando todo y no sólo en días de niebla. Revertir la situación es difícil, sobre todo si hay tantos negacionistas que se empeñan en creer que no existen las consecuencias para el mal uso de la naturaleza.
Un abrazo y gracias por tu comentario.
Marlen
Hola Marlen, ¡qué bonito relato! Bien escrito y nos permite imaginar perfecto a los personajes. Por un lado presentas un tema inquietante, el de la contaminación. Espero que no tengamos que contentarnos con un cielo gris. Te dejo abrazos.
Hola Ana.
Me alegro que te haya gustado el micro, aunque el tema sea un tanto preocupante. Una gran parte de la gente sigue actuando como si no pasara nada y se niegan a entender que estamos ante un problema serio. Cuando se den cuenta que la degradación y la polución era verdad, espero que no sea demasiado tarde. Amo los colores, todos los colores y perderlos sería terrible. Esperemos que las medidas lleguen a tiempo.
Gracias por tus palabras. Un abrazo.
Hola Marlem, me entristeció cuando le dice a su abuelo que se han reído de él por el color azul del cielo… Tu texto lleva un gran mensaje… ¿Qué estamos haciendo con el clima? La contamicación aumenta y la gente parece mirar para otro lado.
Ojalá, esa sesión de diapositivas fuera real y la gente reaccionase.
Me encantó.
Un abrazo
Hola Nuria.
Es para entristecerse lo que los humanos estamos haciendo con este maravilloso planeta. Si no se toman medidas más severas, no estaremos muy lejos de este micro cuento.
Me alegro que te gustara.
Un abrazo.
Hola, Marlen.
Tu relato no puede ser más sencillo, pero tan lleno de mensajes que todos los niños que lo escuchen necesitarán mucho tiempo para comentar y aprender.
Parece que la escena se desarrollará en un futuro, no demasiado lejano. Añoraremos el precioso azul del cielo y, por ende, el del mar, su fiel reflejo.
El acoso y humillación escolar seguirá existiendo y tratará de locos a aquellos que miran con ojos distintos.
Los abuelos seguirán siendo pozos inmensos de sabiduría que los curiosos nietos podrán saborear, sin importarles el que dirán.
Las imágenes seguirán siendo más importantes que las palabras, a pesar de las IA, los fotoshoses y otras cosas que inventarán.
Y los niños nunca dejarán de tener la mente abierta y llena de colores; al menos, los que tengan adultos a su alrededor que se los recuerde o cuenten.
En tus historias siempre hay confianza para cambiar los colores del futuro, amenazante entre el gris y el marrón. El cielo seguirá siendo azul y el verde esperanza, el amor rojo pasión y el mañana blanco como las nubes de caramelo y nata. ¡Qué grandísima contadora de cuentos eres!
Muchas gracias por el optimismo. Esperemos que los Reyes Majos no nos traigan carbón, porque aunque me gusta el negro, también adoro los colores.
Besote y Abrazo
Hola Jose.
Pues sí, esa era la intención, un cuentito sencillo para que lo entiendan desde los niños hasta los adultos más tontos y desaprensivos. Creo que nunca me cansaré de decir (de la forma que sea) lo que me gusta y lo que me indigna. A veces será gritando y a veces, como en este caso, en la voz furiosa y tierna de un niño que ama a su abuelo y a todo lo que representa.
¿Crees que la escena se desarrollará en un futuro? Pues está mucho más cerca de lo que creemos, ya hay países con ciudades con un grado de polución 10 veces superior a lo aconsejado por la OMS: Irak, Pakistán, India, Kuwait, Chad, Burkina Faso…
Como siempre, has analizado el cuento con un grado de entendimiento magistral y te doy las gracias por ello. Espero y deseo que se cumpla lo que dices, que «los niños nunca dejarán de tener la mente abierta y llena de colores; al menos, los que tengan adultos a su alrededor que se los recuerde o cuenten.» Y espero que mi irreprimible optimismo me siga acompañando, aunque hay veces que resulta bastante difícil.
Muchísimas gracias a ti por tus palabras. Los Reyes Majos no suelen visitarme, pero esta noche les pediré volver a soñar con un multicolor Irati y no con una ciudad que ha perdido sus azules.
¡Felices sueños de todos los colores! Un besote, Amigo.
Kaixo Marlen, me parece un relato, tierno, mágico y lleno de esperanza. Despues de todo debajo de esa mierda de polución sigue estando. Un abrazo enorme.
Hola Ainhoa.
Gracias por tu comentario. Me alegra que hayas sentido ese trocito de esperanza que se suele colar en mis cuentos, porque este tema del planeta que estamos dejando a las generaciones siguientes, me resulta especialmente duro.
Un abrazo enorme también para ti.
Qué terrible es pensar que un día el ser humano se pueda olvidar de que el cielo fue azul. Muy bueno tu relato y para hacer reflexionar mucho.
Un abrazo.
Hola Rosa.
Pues vamos por el camino y aún hay gente que persiste en negar el desastre que estamos generando con la polución. ¿Hasta cuándo? Es necesario reflexionar sobre el futuro de nuestro hermoso planeta.
Un abrazo. Marlen.
Hola Marlen. Que futuro más negro, o gris mas bien, se deduce de tu cuento, ojalá nunca se haga realidad, aunque por el camino que vamos todo puede pasar. En algunas ciudades modernas realmente ya es así y las mas avanzadas ya disponen de protocolos antipolución. Realmente, quienes fuimos niños hace años podríamos decirles a los de ahora que en el campo se podía ver el cielo lleno de estrellas, algo cada vez más difícil hoy en día. Y es que la esencia de lo natural cada vez se va perdiendo más. Un abrazo.
Hola Jorge.
Sí, sería de desear que nunca se hiciera realidad que el gris invadiera los azules cielos. Pero está mucho más cerca de lo que creemos, ya hay países con ciudades con un grado de polución 10 veces superior a lo aconsejado por la OMS: Irak, Pakistán, India, Kuwait, Chad, Burkina Faso…
En cuanto a las estrellas, si a la polución por humos, le agregas la polución lumínica, pocas estrellas disfrutarán las nuevas generaciones. ¡Con lo espectacular que es un cielo estrellado!
No soy pesimista, todo lo contrario, por eso me esfuerzo en recordar que depende de todos y cada vez que puedo, invito a la reflexión.
Gracias por tu comentario. Un abrazo para ti también.
Siempre oportuno un toque al maltrato del medio ambiente, y más con un micro tan entrañable como el que nos presentas la complicidad de un abuelo con un nieto.
Un abrazo.
Sí, no me cansaré en insistir en la importancia de temas como este, a través de cuentos, leyendas, a veces gritando, a veces con la voz furiosa pero tierna de un niño que ama y respeta a su abuelo.
Gracias por comentar. Un abrazo.
¡Hola, Trujamán! Tu relato, más allá del tema ecológico, me ha hecho reflexionar sobre qué es y qué no es la verdad y cómo podemos llegar a ella. La percepción directa, la experiencia, de esos niños es que el cielo es gris, y eso es la idea dominante en esa población. Por tanto, eso es verdad. Pero ¿es la verdad lo que la mayoría consensúa como tal? Evidentemente, no. Y si esa percepción directa es errónea, basada simplemente en el sentido común, como ver que el sol se mueve y no la tierra, pensemos en esas verdades que se imponen en la población, pero frente a las que no tenemos acceso directo. Ideas y verdades frente a las que ni siquiera tenemos forma de constatar por nosotros mismos tanto su veracidad como los datos en los que se basan.
Estas las aceptamos por criterios de mayoría, la gente piensa eso, o por respeto a la autoridad, los expertos y autoridades nos dicen esto así que eso será, dado que es impensable que la autoridad nos engañe.
En esas, reconozco que los años me han hecho un escéptico de todo lo que se escapa a mi conocimiento directo. A todo lo demás le doy un porcentaje más o menos de verosimilitud en función de lo vaya leyendo.
¿El futuro? Puff, es que hay un problema de base: la definición de Progreso. Las grandes corporaciones, la lógica capitalista, lo entiende como un permanente crecimiento económico y ahora se da cuenta de que nuestro planeta es un sistema cerrado y ya está llegando al límite de los recursos que puedan sustentar eso. Por tanto, lo lógico sería parar. Pero no, cada día hay más aparatos eléctricos en nuestras casa, incluso cosas tan absurdas como las escobas eléctricas o los cepillos de dientes, si uno apaga las luces empieza a ver pilotitos rojos por todas partes tablets, móviles, tv… Hay está la contradicción, por un lado se habla de emergencias, pero los mismos que nos hablan de ello, son los que promueven un mayor consumo de energía y recursos naturales. Y como el mundo real es limitado, ya empiezan a desarrollar el mundo virtual para que la gente se gaste su dinero en zapatos virtuales.
Bueno, como siempre, consigues que me enrolle más de la cuenta. Un abrazo!
Hola David.
Ante todo, muchas gracias por tu comentario.Y por favor, por favor, sigue enrollándote más de la cuenta, que nunca es suficiente y mis neuronas necesitan hacer gimnasia.
¡Menudo tema, qué es y qué no es la verdad! Y cómo llegar a ella. Cuando era niña, la verdad absoluta estaba en la boca de mis padres, mis abuelos, mi tío Paco. Ellos lo sabían todo y yo lo creía al pié de la letra. Luego llegó la adolescencia y descubrí que el «Porque lo digo yo» no me servía. Y dejé de creer en «casi» todo. Los años fueron pasando y ahora que he limitado mucho mis fuentes de verdad verdadera, verifico 100 veces hasta mi edad y aún dudo. Los niños que creen que el cielo es gris aprenderán, con los años y los golpes, que nada es porque sí o porque lo digo yo. Dudar hasta de lo que ven mis ojos no me hace escéptica, sino necesitada de experiencias, percepciones directas, conocimientos científicos o de seres que me merecen respeto. Y aún así…
En cuanto al futuro, me aferro a mi optimismo porque lo necesito, porque no puedo creer, no quiero creer que la farsa, la mentira, el capitalismo atroz, el egoísmo de una sociedad a la cual sólo le importa su ombligo, sea lo único que se impone. Por eso escribo, por la estúpida idea de que mis reflexiones, mis gritos en palabras, pueden abrir la mente a alguien que está del otro lado de la pantalla, o a mi lado, leyendo sin que nadie lo note.
Por cierto, a mí también me gusta enrollarme. ¡Qué a gusto te quedas después!
Un abrazo grandote. Marlen
Muy buen relato, con su carga crítica. En ocasiones los colores se convierten en un recuerdo de cómo fueron las cosas, un recuerdo que puede alcanzar resonancias míticas o irreales.
Hola Fernando.
Me alegro que te haya gustado el cuento. Sí, los sentidos juegan un papel fundamental en los recuerdos de un momento, un ser. Los colores, los sabores, un aroma, unas notas musicales nos hacen revivir instantes de nuestra vida.
Un abrazo. Marlen.
Hola Marlen, muy tierno, critico y hasta mágico tu relato. Me ha gustado mucho. Un abrazo!
Hola Lulita.
Gracias por tu comentario. ¡Qué bien que te gustó el cuento!
Un abrazo para ti también.
Hola Marlen, es muy bueno tu micro, por un lado el tema ecológico, imaginar el cielo oculto tras una masa gris de contaminación es triste, por el otro las burlas de los otros niños. Lo bueno es que el abuelo con su sabiduría despejó esos nubarrones de tristeza y enojo de su nieto.
Un abrazo.
PATRICIA F.
Hola Patricia.
Me alegro que te haya gustado el cuento. El tema ecológico es tan importante que, cada vez que puedo, aparece por aquí. Y, al pensar en el cielo azul, era inevitable volver a invitar a una reflexión sobre lo que estamos haciendo con nuestro maravilloso planeta.
Las burlas de los niños, se llamen bullying o como se llamen, son dolorosas para quien las sufre. ¡Ojalá tuviéramos más personas como el abuelo para crear soluciones ingeniosas! Todo sería más fácil.
Gracias por tu comentario y un abrazo para ti también.
Marlen
Hola, Marlen, un micro sumamente interesante, reflexivo y bastante realista diríamos por lo que aparentemente se nos viene encima.
Me gustó la forma de aprovechar el azul del cielo para ponernos en alerta. Por ejemplo en mi país cuando el polvo del Sahara llega, se pasan días viendo el cielo gris, nada de azul ni de nubes blancas. Aunque hay documentales interesantes del cómo y el por qué sucede este viaje de polvo o limo proveniente del desierto y de lo ventajoso y beneficioso que es para el planeta y sus hábitat, pongo en dudas su total veracidad, porque nos han contado tantas historias para tapar una realidad que se sabe existe, ya sea por la razón natural o por el abuso y ambición del hombre, que me he vuelto mas escéptica que nunca…
Fuera de todo eso, el micro te quedó hermoso, dejando ver esas emociones e impotencia que siente el niño que se quedó sin argumentos creíbles ante sus compañeros, pero su abuelo le devuelve esa esperanza perdida al hablarle de la invitación para ver las diapositivas, que dicho sea de paso, son hermosas esas fotografías y lugares.
Un placer leer tu bello cuento. Un abrazo
Hola Idalia.
Muchas gracias por tu comentario. Por él entiendo que vives en España, ya que el polvo del Sáhara llega a teñir campos y ciudades del «beneficioso» polvo que suele invadirnos. Yo también pongo en duda que sea tan beneficioso. ¿Has visto muchos árboles en el Sáhara?
Me alegro que el cuento te haya gustado. Las fotografías son de San Sebastián/Donostia en el País Vasco, este agosto pasado. La foto de la derecha, de las regatas de traineras, un deporte muy popular por aquí.
Un abrazo grande.
Marlen.
¡Hola Marlen! Como sigamos a este paso no estaremos muy lejos de ese cielo gris del que hablas en tu relato.
Me ha gustado mucho el tono entrañable y familiar que tiene y, sobre todo, como mandas un mensaje tan potente sobre el cambio climático en tan solo 250 palabras.
Un saludo.
Hola Rocío.
Sí, tienes razón, ya hay mucha gente que está experimentando el cambio de azul cielo a gris polución. Y me parece imprescindible insistir en un tema tan importante, así que cada vez que puedo…
En cuanto a las relaciones intergeneracionales, en este caso niño y abuelo, su cariño, respeto y las palabras sabias que sirven para recuperar los valores tradicionales, son otro de los temas que suelen surgir en mis cuentos. Me alegro que te haya gustado. Gracias por tus palabras.
Un abrazo.
Magnífico relato, Marlen.
Me ha gustado mucho. A veces damos por hecho que las cosas siempre serán como las vemos ahora, pero no nos damos cuenta de que, en cualquier momento, podrían cambiar. Igual que un diminuto virus llegó de la nada para cambiarnos la vida, arrebatándosela a tanta gente en todo el mundo, la contaminación de la que todos somos responsables puede cambiarnos los paisajes hasta el punto de que tengamos que recurrir a viejas diapositivas para recordar cómo eran antes.
Un fuerte abrazo.
Muchas gracias por tu comentario. Me alegro que te haya gustado.
Tienes razón, ni siquiera nos paramos a pensar que las cosas no tienen que ser siempre igual, que todo puede fragmentarse en un segundo, cambiar para bien o para mal.
En el caso de la contaminación, poco a poco, silenciosamente, está ocurriendo. Y si no nos lo tomamos en serio, desde los gobiernos y desde el ámbito en el que cada uno se puede mover, si seguimos aceptando que los negacionistas traten de convencernos que esto es un cuento chino, mal futuro nos veo.
¿Serán más conscientes las nuevas generaciones? ¡Ojalá!
Un fuerte abrazo para ti también. Marlen.
Un micro relato con tus protagonistas tan tiernos y con un toque pesimista de esos niños que no ven el cielo de color azul.
Bonita historia.
Un abrazo Marlem
Hola Puri.
Los niños no son pesimistas, ven el cielo gris porque la polución lo ha convertido en ese color. No lo recuerdan azul. ¡Lamentablemente!
Un abrazo para ti también.
Marlen
Hola, Marlen,
Pues pensaba que era un relato distòpico pero al final tiene casi más realidad que la propia. Es que podemos ya estar cerca de la distopìa misma, jejej-
Muy bueno. Felicidades
Un abrazo
Hola Pepe.
No, de distópico no tiene mucho. Lamentablemente, es más bien un presente muy real y actual. Ya hay, hoy en día muchas grandes ciudades cuyos cielos han dejado de ser azules como el que estaba disfrutando hace un momento, y se ven color gris polución. Una gran parte de la gente sigue actuando como si no pasara nada y se niegan a entender que estamos ante un problema serio. Cuando se den cuenta que la degradación y la polución era verdad, espero que no sea demasiado tarde.
Gracias por pasarte por aquí. Un abrazo.
Marlen
De momento lo que no vemos tan a menudo, al menos donde vivo, es del cielo la lluvia que tanta falta nos hace.
Tu relato da para varias reflexiones.
Hola Noelia.
Gracias por tu comentario. Un saludo.
Marlen
Los abuelos nunca mienten y menos a los nietos, y si mienten habría que dudar de la realidad.
Has aprovechado los dos colores para hacer una fusión , cargada de mensaje. muy oportuna y certeramente.
El dibujo lo has sacado de un banco de imágenes o es de una ia. si es de una ia, dime cual, porfa, las wue uso de momento son pelin decepcionantes, y si son complicadas de manejar , ya no me sirven . la imagen es genial.
abrazooo marlen
Hola Gabiliante.
Tienes razón, «Los abuelos nunca mienten y menos a los nietos», y si mienten es por amor, no lo dudes.
Las imágenes que acompañan a mis entradas suelen ser fotos propias o divertidas incursiones por el mundo de la IA. La imagen del abuelo con el niño está hecha con «Dream». A veces paso bastante tiempo intentando conseguir lo que me apetece y no lo logro, a veces salen cosas que realmente me gustan. Lo que hace la diferencia es la forma en que describes la imagen. Aunque a veces, es decepcionante y termino no usando lo que me proponía. Me gusta descubrir nuevos temas como este de la IA, y, para mí, lo más importante es tomarlo como un juego y meter mucho tiempo en ir aprendiendo. ¡Ánimo!
Las imágenes de San Sebastián y la inicial son fotos propias. La que inicia la entrada pertenece a una serie que saqué en Navarra, tarde de árboles pelados y cielos fríos y azules. Me alegra que a ti también te haya gustado.
Un abrazo para ti también.
Precioso relato, Marlen!! Me temo que vamos hacia ese futuro gris, pero siempre habrá abuelos que nos recuerden como era todo. Me han encantado las «diapositivas» . Un abrazo muy grande!!
Hola Lola.
Pues la verdad es que yo no estoy tan segura de que siempre haya abuelos que nos recuerden cómo era todo. Creo o espero que siempre los haya con su cuota de sabiduría para entender y ayudar a los niños. Pero lamentablemente, la polución es un problema que, si no tomamos medidas, irá avanzando y destruyendo nuestra vida.
Me alegro que te haya gustado recordar las diapositivas. Muchos no sabrán ni de qué estoy hablando. 😂
Un abrazo grandote y gracias por tu comentario.
Marlen
Hola, Marlen, impresiona tu relato, porque sentí estar leyendo un cuento futurista no muy lejano, por desgracia. Lo dotaste de ternura, con ese cariño y complicidad del nieto y abuelo, su confianza… todo cobra sentido. Un relato para todas las edades, pues pones de manifiesto una realidad que cada vez se ve más, y ya deberíamos estar más conscientes para evitar ese gris y conservar el azul.
Corto y contundente, reflexivo y mucho. ¡Muy bueno!
Gracias, por tu gran aporte.
Un abrazo
Hola Mila.
Me alegra que el cuento te haya hecho reflexionar sobre un tema que todavía no tomamos en serio. Ya hay ciudades en el mundo con un grado de polución tan grande, que muchos días su cielo permanece gris. En mi blog aplaudo por cosas que me gustan o me interesan y grito por aquellas que no me gustan o me indignan. Pero también se puede gritar con ternura, a través de la rabia de un niño y el cariño de su abuelo. Tal vez así, logramos que la voz se escuche mejor.
Muchas gracias por pasar por este rincón y por comentar. Un abrazo también para ti.
Marlen