Detente unos minutos, deja lo que estás haciendo, deja lo que estás pensando. Mira, escucha. ¡Y disfruta! Disfruta de la Selva de Irati, en el Pirineo navarro, en días como estos de otoño/invierno. Con sus verdes, amarillos y ocres.
La relación de Navarra con la naturaleza es muy conocida. Te imaginas bosques, montes fronterizos con Francia, pequeños pueblos vascos, las famosas Bardenas Reales, y un fabuloso despliegue de seres mitológicos con Mari y el Basajaun a la cabeza.
Pero pocos se imaginan que en Navarra se encuentra un espacio de 17.000 hectáreas poblado por hayas, robles, abetos y una fauna en sintonía. Irati no es un bosque, sino una selva con más de 12.000 años de vida de crecimiento, la fábrica de oxígeno y agua de Navarra, pero también el hogar de pastos y el reclamo natural de viajeros.
¿Y por qué digo que no es un bosque, sino una selva? Los matices que diferencian una selva de un bosque no son de definición, porque ambos se entienden como territorios poblados de árboles, sino prácticos, de extensión. Se podría decir, puesta la vista sobre la de Irati, que una selva es una acumulación de bosques, una masa ingente y muy viva de naturaleza.
En la imponente Selva de Irati confluye una profusa mezcla de masas de hayedos y abetos, dirigida por el paciente cauce del río Irati. Junto con las hayas y abetos, conviven tilos, avellanos, olmos, sauces, arces, boj, enebro, tejos, acebos, helechos, líquenes, musgos, endrinas para hacer el famoso patxarán y solitarios robles que recuerdan que fue el árbol mayoritario en sus orígenes.

En pleno corazón de Irati, encontrarás el Bosque de Zabaleta. A través de este bellísimo hayedo y abetal, tendrás la oportunidad de recorrer un paisaje repleto de vida. Petirrojos, pitos negros, truchas, zorros y ciervos son tan sólo algunas de las especies que alberga este espacio natural. El extenso catálogo faunístico que se ha registrado por tierra, aire y ríos (o afluentes), crece, aumenta y se enriquece cada año.
Pero no siempre ha sido así, porque la acción del hombre ha traspasado algunos límites en su afán económico, en la explotación maderera que comenzó hacia el siglo XVI y que ha durado hasta prácticamente la actualidad.
Durante siglos, los bosques de Irati fueron talados para producir madera. Las naves de la “Armada Invencible” de la corona española que se enfrentaron a las de Inglaterra, se construyeron con sus ejemplares. Entonces, el río Irati se usaba como vía de transporte, creando esclusas y canales por los que bajaban los troncos hasta los aserraderos de Sangüesa.
En favor de la naturaleza, de su beneficio para el planeta y de los ciudadanos que disfrutan con su contacto, la administración ha creado una protección jurídica y responsable en diferentes zonas de Irati.
Todo su perímetro está declarado ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves). Se unen a esta figura otros espacios como reservas integrales o reservas naturales: la de Lizardoia, que cuenta con el embalse de Irabia y 64 ha de bosque, la de Mendilatz con 199 ha o la Reserva natural de Tristuibartea, de 55 ha de bosque de roble protegido.

La Selva de Irati es uno de esos lugares imprescindibles de Navarra. Y es que, después de la Selva Negra alemana, está considerada el segundo hayedo-abetal más grande de Europa, y uno de los mejor conservados. La gran masa boscosa se extiende por el norte de los valles navarros de Aezkoa y Zaraitzu o Salazar, atravesando la frontera de Iparralde o País Vasco francés. Por supuesto, son múltiples los recorridos por senderos señalizados, ideales para conocer el encanto del lugar.
Pero Irati no sólo son árboles que forman mágicas estampas con sus colores otoñales. También son montañas como la Sierra de Abodi y prados, historia, mitos y leyendas, además de lugar de una cultura milenaria con costumbres ancestrales que aún siguen vigentes.
Aunque cualquier época del año es buena para visitar este paraíso natural navarro, sin duda el otoño es la mejor época para recorrer los senderos. En este momento, la fascinante mancha verde comienza el cambio de coloración, invadiendo el valle de tonos amarillos, ocres y rojos, que te hacen sentir la persona más afortunada del mundo.
Ernest Hemingway, premio Nobel de literatura, dijo que Irati es el último bosque medieval de Europa. Enamorado de los San Fermines y de las montañas de Navarra, el escritor estadounidense escribió: “Siempre que me acuerdo de Irati se me eriza el pelo. Aquí, en el corazón de la espesura, espero a que Basajaun, Señor del Bosque, acuda a saludarme”.
Pon pantalla completa, sube el volumen. La ”Memoria de los árboles” de Enya se cuela entre las ramas, la voz de Fionnuala Gill nos lleva a un “Jardín secreto” y Braulio Hernández pone letras al paisaje.
Es un lugar maravilloso. Lo visité hace años y otra vez en el 2022.Se que es necesario que se realicen actualizaciones, pero tuve mayor accesibilidad la primera vez (y menos gente) que esta segunda, con restricciones de acceso. Pero es una maravilla.
Hola AlmaLeonor
Sí, es un lugar tan espectacular y le hacemos tanta propaganda, que suele ser visitado por muchísima gente, con lo cual es necesario mantenerlo en buenas condiciones y que no se vea afectado por la cantidad de visitantes. De todas formas, es tan grande que sigue siendo un lugar maravilloso, que me alegra te haya gustado.
Gracias por tu comentario. Un abrazo.
¡Qué entrada más maravillosa! ¡Es una preciosidad la Selva de Irati! Espero que no llegune a ella los incendios y la contaminación del ser humano. yo nací en el norte, en Guipuzcoa, me encanta.
Ele video no tiene desperdicio. La música genial.
Feliz año
Hola Jose.
Me alegra mucho que te haya gustado esta entrada y el video.
Si no me equivoco, naciste o vives en Tolosa ¿no? Mi padre era navarro, pero con 14 años se fue a vivir con la familia a Tolosa y allí siguen aún los primos. Yo vivo en Zarautz (Gipuzkoa). Así que estos paisajes son especiales para nosotros.
Un abrazo grande y ¡Urte berri on!
Magnifico lugar, Marlen!. Me lo guardo para ir algún día :). Un abrazo, amigo
Hola Daniel.
Me alegro que te haya gustado este magnífico paisaje.
Un abrazo y ¡buen año!
Gracias Daniel. Sólo una acotación: soy «amiga» y no «amigo».
Un abrazo para ti también.
Disculpas amiga!. Tomo nota a partir de entonces, un saludo
Qué maravilla Marlen, qué belleza… gracias por compartir, espero que lo sigan protegiendo y respetando, se necesitan más lugares así en el mundo. Excelente video, complementa muy bien tu post. Abrazos.
Hola Ana.
Sí, desde luego, se necesitan más lugares así en el mundo, protegidos y cuidados, pero al alcance de todos. ¡Es bellísimo!
Me alegro que te haya gustado. Un abrazo.
El Pirineo es una materia pendiente de fotografiar. Gracias por publicar estas imágenes. Un abrazo.
Hola Carlos.
Perderse por estos paisajes, cámara en mano, es un sueño.
Gracias a ti por comentar.
¡Qué buen paseo me acabas de regalar, Marlen!
Es evidente que debería visitarlo para disfrutar plenamente de esa maravillosa naturaleza, pero tú, con tu narrativa, con tus descripciones, me has hecho hasta oler el petricor, sentir la brisa de las hojas acariciándome al rozarme. 😊🫠🤗
¡¡¡Necesito la puerta de Doraemon yaaaaaaaaaaaaaa!!!
O que inventen el teletransporte inmediato. 😭😭😭
Mientras intento solucionar mis problemas con los viajes, me contentaré (disfrutaré) con los que tú me ofreces. Necesito perderme, espiritual y físicamente, por esos bosques.
Millón y medio de gracias, amiga.
Abrazoooo respirando ese aire tan preciado.
Hola Jose.
Yo también debería visitarlo. Hace muuuucho que no voy, ya no es tan fácil. Pero me consuelo cerrando los ojos, encendiendo el canal recuerdos y paseando por los senderos, oliendo, escuchando, disfrutando de los murmullos de la selva.
Me uno a tu pedido: ¡¡¡Necesito la puerta de Doraemon yaaaaaaaaaaaaaa!!!
Otra forma de volver a visitar estas maravillas es contaros lo vivido y tomaros de la mano para volver a recorrerlo juntos. ¡Me encanta!
Con un solo gracias, me basta, Amigo. Y Gracias a ti por tus palabras.
¿Escuchaste eso? Es el silbido del Basajaun que nos saluda. No intentes verlo, él sí nos está mirando y cuida que todo en su reino funcione bien.
Un abrazo grandote.
Bonito paseo! Un abrazo!
Hola lady_p
Sí, es un lugar precioso.
Un abrazo para ti también.
Hermoso relato, perfecto para hacer turismo slow y desconectar.
Me alegro que te haya gustado la Selva de Irati.
Es un lugar ideal para perderse del mundo.
Saludos.