Por los que nos abren su paraguas
cuando llueve.
Por los que nos sujetan la vida
cuando duele.
Por los amigos verdaderos.
Por los amores buenos.
Por los buenos amores.
Por los abrazos prohibidos.
Por los besos prometidos.
Por las emociones desatadas.
Por los momentos robados y los disfrutados.
Por el amor que inspiran las sillas vacías.
Por la sonrisa del tiempo.
Por la mirada del agua.
Por las cadencias del viento.
Por la tierra, la luna, el sol y la brisa.
Por las primaveras que comienzan en enero.
Por las rosas del catorce de abril.
Por todos los que me aman sin razón.
Por aquellos a quienes amo con pasión.
Por mis labios que no pueden más.
Alzo mi copa llena de sed
para bebérmela con las ganas intactas.
Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra.
Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar.
Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje.
O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.
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En definitiva por la vida! Me gustó! Un abrazo!
Hola Lady_p
¡Exacto! Por la vida.
Un abrazo.
A suaves tragos y paladeando cada instante. Chin, chin Marlen.
Hola Carlos.
A pequeños bocados y suaves tragos, paladeando cada instante. Chin, chin 🍾🥂
Un abrazo.