Trincheras invisibles

En un extraño mundo de uno de los brazos espirales llamado Brazo de Orión de la Vía Láctea, estalla una guerra entre Estados Unidos, Israel y la antigua Persia.

El Maligno no necesita intervenir: el odio es más que suficiente.

Los medios digitales: drones, hackers, propaganda están debidamente actualizados.

Los hangares de material bélico de uno y otro país rebosan de las últimas novedades compradas en la neutral Unión Europea.

Los corresponsales de los medios de comunicación internacionales comienzan a llegar con las primeras explosiones que se registraron este sábado 28 de febrero en el centro de Teherán y se extendieron a 24 de las 31 provincias de Irán, según la Media Luna Roja iraní.

El portavoz de dicha organización afirmó que, hasta el momento, hay más de 700 heridos y 200 muertos entre los que se encuentra el líder supremo iraní, Alí Jamenei.

Pero algo falla.

Algún incompetente empleado ha olvidado destruir las redes digitales. Los rostros humanos de los enemigos saltan a las pantallas en transmisiones filtradas, generando una implacable y dolorosa capacidad de entender y sentir lo que las otras personas están viviendo, como si por un momento se pusieran en su lugar.

Los soldados comienzan a cuestionar las órdenes.

Las deserciones aumentan.

El Maligno intenta avivar el terror, pero descubre que la empatía humana amenaza con apagar la guerra que él esperaba disfrutar.

Por primera vez, el conflicto no lo obedece, el miedo se refugia en un hospital, pero la violencia… la violencia cesa.


Tintero Diabólico
EL TINTERO DE ORO (MARZO 2026)
Escribir un microrrelato intertextual de hasta 250 palabras con el Maligno
como protagonista o personaje secundario, que no se limite a una mera referencia
sino que tenga mucho peso en la historia.
El estilo y tono del relato es libre.
Si queréis leer el resto de los escritos presentados:

https://concursoeltinterodeoro.blogspot.com/2026/03/microrreto-de-marzo-microrrelatos-de-la.html

Publicado por BlogTrujaman

Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra. Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar. Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje. O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.

29 comentarios sobre “Trincheras invisibles

  1. ¡Ay! Ojalá ocurriera así como lo cuentas. El mal derrotado por la empatía y el amor. Me ha encantado el micro, Marlen. El giro final es maravilloso. Besos.

    1. Hola Marta.
      En tiempos de guerras, mi sensibilidad se agudiza e intento crear un mundo mejor, aunque sea ficticio y solamente deseado.
      No estaría mal que alguna vez se cumplieran nuestros deseos…
      Me alegro que te haya gustado el cuento.
      Un abrazo fuertote y muchas gracias por tu comentario.

    1. Hola Jose, lo sé, hace mucho que toda la zona tiembla cada vez que alguien estornuda.
      No creo que los dioses tengan mucho que ver en esto.
      El egoísmo y la soberbia de los hombres es mucho mayor que las preferencias divinas.
      Pero sigamos escribiendo aunque no sirva para nada más que para desahogarse.
      Saludos de Marlen

  2. Uff, que Dios te oiga… ojalá tu micro sea profético. Es verdad que ahora la propaganda ya no convence «tanto». Cada día más gente se cuestiona las cosas. Habemos las personas que no nos quedamos con el relato de «occidente», donde los medios están controlados por los sionistas y sus lacayos. Cada noticia debe ser contrastada, cuestionada, y buscando la verdad, leer en otros medios no occidentales lo que están reportando, solo así podemos darnos una «idea» de lo que realmente sucede. Hay que ser dialécticos, es agotador pero es necesario. Muy buen micro Marlen, esperanzador y muy actual. Abrazo fuerte.

    1. Hola Ana. ¡Si nuestros deseos, los de la gente sencilla, se hicieran realidad! Si no influyeran en nosotros los intereses, las propagandas, los odios, la soberbia, si prevaleciera el deseo de vivir en armonía, si al Maligno se le estropearan los planes… ¡Cuánto más fácil sería la vida!
      Tienes razón, cada vez somos más conscientes de la necesidad de aprovechar las facilidades de acceso a diversos medios de información y ya no nos quedamos con «la palabra oficial». Investigar, leer otros medios de otros lugares, reflexionar, contrastar… Es el precio a pagar por vivir en nuestro tiempo. Y doy gracias por tener esa posibilidad.
      Muchas gracias por tus palabras. Un abrazo fuerte.

  3. Me quedo con la frase final de tu micro, Marlen; deseando, imaginando, iluso, que fuera cierta, ¡ojalá!
    Me ha gustado mucho la inversión con respecto a otros relatos y a la verdadera realidad (no la que nos cuentan), pues aquí el mal va perdiendo por momentos, y con esa utopía me quedo, debemos quedarnos. Gracias por este toque de esperanza que has descrito con tanta elegancia y discreción. Te felicito por ello.
    Un fuerte abrazo, compañera.

    1. Hola Patxi. Deseando, imaginando y compartiendo nuestras ilusiones con reflexiones y palabras dialogadas. ¡Ojalá fueran ciertas!
      Pero creo, como tú, que la «verdadera realidad» es diferente a la retahíla pesimista que escuchamos todos los días. Creo que cada día somos más los que nos levantamos con las ganas de seguir adelante luchando por una vida mejor para nosotros y para quienes nos siguen.
      No sé si el mal va perdiendo por momentos, pero intentaré aferrarme a la esperanza, no como una estúpida negación de la realidad, sino como una útil herramienta de protección mental.
      Muchas gracias por tus palabras. Un abrazo grandote.

  4. Parece una utopía, pero de a poquito, muy lentamente , buena parte de la humanidad va entendiendo y deja de comer vidrio. Ojalá siga aumentando la conciencia de todos, aunque la de los que manejan el mundo es un hueso muy duro de roer. Un abrazo.(soy juana por si…)

    1. Hola Juana. Eso de que «buena parte de la humanidad va entendiendo y deja de comer vidrio» me parece una de las mejores imágenes que he escuchado en los últimos tiempos. No sé por qué, pero me suena a argentino. No sé si es cierto, quiero creer que sí, aunque los resultados electorales se empeñan en llevarme la contraria. Pero si cada uno de nosotros nos esforzamos en despertar conciencias, en no tirar la toalla, la marea puede aumentar.
      Muchas gracias por tus palabras. Un abrazo grandote de Marlen.

  5. Ojalá tu relato se volviera verdad Marlen. Cuanto daño dolor, sufrimiento y muerte nos ahorraríamos. Un relato muy acertado con el maligno acechando muxu asko

    1. Kaixo Ainhoa.
      Si cada uno de nosotros nos esforzamos en despertar conciencias, en no tirar la toalla, la marea puede aumentar y el Maligno puede empezar a perder.
      Muchas gracias por tus palabras. Besarkada handi bat Marlenengandik.

  6. Hola, Marlen. Si el mal ya no necesita actuar porque los humanos lo hacen solos, ¿qué pasa cuando la tecnología accidentalmente enciende la empatía y apaga el odio? Deja un regusto de esperanza frágil en medio del horror real. Cierras con una nota esperanzadora y a la vez subversiva: «la violencia… la violencia cesa».
    Un abrazo.

    1. Hola Marcos. Tal vez este sea sólo el deseo de que, por una vez, se dé vuelta la tortilla. Pero no te equivoques, en mi cuento la tecnología no actuó de forma accidental. Sólo permitió que actuaran los seres humanos con su verdadera identidad, compartiendo el dolor, los sentimientos, la empatía. ¿Y quién nos dice que el error de olvidar destruir las redes digitales para que no se viera y se oyera la verdad, no fuera un simple error sino una voluntad consciente de acabar con la locura humana? ¿Quién nos puede convencer de que no todo está perdido con esta civilización? La semilla de la esperanza siempre está cerca.
      Gracias por tu comentario. Un abrazo fuerte.

  7. Hola Marlen el demonio domina en estos tiempos por todos lados , y como dices al final en tu micro «la empatía humana amenaza con poner fin a la guerra» esperemos que se cumpla .
    Un abrazo

    1. Hola Puri,
      Sí, el Maligno campa a sus anchas. ¿Logrará la especie humana reaccionar a tiempo?
      Esperemos que la cordura vuelva a imperar. No perdamos la esperanza.
      Gracias por tu comentario. Un abrazo.

    1. Hola Eitán. Sí, ojalá fuese cierto. Aunque mucho me temo que hay gobernantes que no han leído todavía este cuento. ¡Y no estaría mal que lo hicieran! 🤣😂
      Gracias por tu comentario. Un abrazo fuerte para ti también.

  8. Hola, Marlen. Qué bueno que el final gire hacia un aumento de la empatía. Ojalá sea así, mientras tanto, tu relato funciona como una oración, un ruego a Dios (al Dios en quien cada uno crea).
    Un abrazo

    1. Hola Mirna. Como le digo a Eitán, ¡ojalá fuera así! Aunque mucho me temo que hay gobernantes que no han leído todavía este cuento.
      Si funcionara como plegaria, no estaría mal. Creo que muchos nos uniríamos a ella.
      Gracias por tu comentario. Un abrazo fuerte para ti también.

  9. Un relato esperanzador donde los inocentes se unen contra la guerra y el diabólico líder. Solo se queda con sus secuaces, que con un final adecuado se evaporan, evanesciéndose en el éter por toda la eternidad dejando vivir en paz al resto de la humanidad. Dice la leyenda que a partir de ahí las cabezas mal pensantes, los repartidores de bulos y sembradores de cizaña, más todos los violentos esparcidores de malas vibraciones revientan cual cohetes de fuegos de artificio esparciéndose en polvo y ceniza que abona la tierra, haciendo que los campos tengan un verde intenso de esperanza.
    Abrazo.

    1. Hola Francisco. Y con este maravilloso final, la novela más leída del siglo inaugura una nueva era de paz y concordia que permitirá a los humanos disfrutar la vida en armonía y fraternidad con sus semejantes y con el resto de seres de la creación.
      🥳 🍾 😂 🎆 🎉 🤣 🎊 🎈 😜
      ¡Gracias por colaborar en el relato! Un abrazo fuerte.

  10. Me ha encantado cómo le das la vuelta a la tortilla y resulta que el Maligno se queda con las ganas porque la empatía se le atraviesa en medio de la guerra, que al final no es más que eso: un intento de negar que el de enfrente siente lo mismo que tú. Eso de que los soldados empiezan a ver los rostros humanos y se les caen las órdenes me ha parecido un golpe de realidad disfrazado de ficción, y más en estos tiempos donde parece que nos empeñamos en olvidar que el otro también sangra. Me quedo con esa imagen del miedo refugiándose en un hospital mientras la violencia cesa, como si al final lo único que pudiera con ella fuera recordar que estamos hechos de lo mismo. Abrazos virtuales desde la Puerta del sol venezolano, Puerto La Cruz.

    1. Hola Raquel, ¡Je je je! Me gusta jugar al: «Y si…», «¿Qué pasaría si…? Es una buena forma de provocar reflexiones y darle la vuelta a la tortilla o soñar que lo soñado podría hacerse realidad. Aunque visto los personajes con los que convivimos, difícil llegar a una escena como la que me imagino…
      ¡La empatía! siempre me ha parecido un arma muy poderosa, aunque no suele ser muy tenida en cuenta. Pero prueba a usarla con un niño y puedes conseguir mucho más que con un grito. En mi cuento, me metí tanto en la situación que les veía los ojos a esos reclutas jóvenes que, por primera vez, ven las caras, los ojos de sus enemigos y se permiten sentir que «el otro» también es humano, tiene sentimientos, madre y padre, tal vez hijos.
      Me alegro que te haya llamado la atención el miedo refugiándose en un hospital. ¿Dónde podría sentirse más cómodo? Seamos de la nacionalidad que seamos, hay sentimientos que nos hermanan.
      Gracias por tus comentarios. Un abrazo primaveral desde Zarautz, en el País Vasco.

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