Juventud = Rock and Roll (I)

En mi juventud, tenía tantas vidas como círculos de amigos y compartía afectos y vínculos con gente diametralmente distinta, gente rica, gente pobre, heterosexuales, homosexuales, gente de conventillo y familias de alto standing, sin que tuvieran contacto entre ellos ni se superpusieran nuestros momentos compartidos.

No me conformaba con pertenecer a un solo sitio, quería formar parte de todos y disfrutar con cada uno viviendo experiencias alucinantes.

Compraba y escuchaba discos en “Utopía”, un local de la Avenida Córdoba donde su dueño, Chiquito Gómez, divulgaba la música más moderna y traía material que no se conseguía en ningún otro lugar de Buenos Aires.

Allí conocí y empecé a amar a “Génesis”, el grupo de rock británico y compré su primer álbum “From Genesis to Revelation” con la voz de Peter Gabriel cantando el tema “The silent sun”, una canción muy alejada del rock que tocaban tiempo después, más pop y que de tanto ponerla, quedó marcada en el disco. ¿Dónde habrá ido a parar?

Amaba el tema “The Carpet Crawlers”, lanzado en el LP “The Lamb Lies Down on Broadway”, que luego tuvo gran difusión mundial, último tema de Peter Gabriel antes de dejar el grupo.

Eran los años 60 y los años 70. Época de pelos largos, de jeans, minifaldas, jóvenes rockeros escuchando música y compartiendo poesía, jóvenes universitarios militantes de partidos políticos que intentaban alcanzar un “socialismo nacional”, que sintetizara el pensamiento marxista y la realidad latinoamericana.

En la Argentina el rock internacional, que explotó con The Beatles, coincidió con una generación de clase media que contenía altos niveles de politización y movilización a través de organizaciones estudiantiles y sindicales que comenzaban a enfrentarse en la calle a las dictaduras militares.

Esa generación simbolizó su identidad con la música, específicamente el rock, que opusieron al tango y con la revolución sexual y temas como la virginidad de las mujeres y las relaciones sexuales prematrimoniales, oponiéndose a la moral machista de la sociedad.

Y si hablo de jóvenes de clase media, es porque los de clase baja y los jóvenes del interior del país mantenían un gusto musical más asimilable al del resto de los jóvenes latinoamericanos, se volcaban más por el folklore o por formas pop como Leonardo Favio, Palito Ortega, Leo Dan y el Club del Clan que se transmitía por televisión con gran audiencia.

Eso llevó a una cierta confrontación entre las expresiones musicales populares masivas y lo que entonces se llamaba “música progresiva”, que sin dejar de tener masividad dentro de los sectores medios, afectó sus posibilidades de llegar al gran público.

Posiblemente fue esta razón la que llevó a un músico de rock como Sandro, a abandonar el ámbito más restringido del rock argentino, para desarrollar una música popular de masas.

Yo solía ir a ver los sábados por la noche a “Sandro y Los de Fuego” al Club Ramos Mejía con mis amigos de Haedo.

Era su época rockera y se hacía conocer en el programa “Sábados circulares” de Pipo Mancera, con sus movimientos de caderas a lo Elvis Presley.

¡Qué épocas! Ahora no creo que se entienda, pero para poder ir, una o dos madres nos acompañaban cada semana y se sentaban en las mesas del piso superior de la cancha de básquet, mientras nosotras bailábamos y gritábamos al ritmo del gitano que nos volvía locas a todas.

Publicado por BlogTrujaman

Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra. Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar. Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje. O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.

4 comentarios sobre “Juventud = Rock and Roll (I)

  1. Es un placer saber que mis escritos te gustan. Este precisamente es o intenta ser el reflejo de esa época que viví tan intensamente y que parece tan lejana. Lo escribí de un tirón, los nombres y lugares se hacían presentes. Y hoy estoy escribiendo la segunda parte. Espero que te guste también. Gracias por tu comentario.

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  2. Si, en el rock argentino había brotes de la música progresiva. Arco iris con Santaolalla, la Biblia de Vox Dei, Charly García, Serú Girán… Pero a partir del 2000 que fue cuando tomó impulso, yo ya no estaba en el país. Gracias por tu comentario y saludos.

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