La pobreza y el hambre preocupan más a los españoles que la ecología

6 de cada 10 consumidores europeos opinan que la sostenibilidad no es su responsabilidad, sino que depende de las empresas y del gobierno. Las encuestas reflejan que la sostenibilidad está muy presente en la mente del consumidor, sin embargo, también dejan claro que no será él quien lidere la transformación, sino que lo hará el empuje regulatorio de las instituciones y las iniciativas creadas desde las marcas comerciales.

Así, el consumidor siente que son las empresas las que deberían asumir la responsabilidad de abordar estos problemas de la sociedad y opinan que deben hacer sacrificios comerciales para poner fin al racismo, la xenofobia, la igualdad de género y raza o las relaciones con los inmigrantes. Incluso a costa de perder una marca o íconos publicitarios.

En línea con esto, el consumidor también está dispuesto a castigar a las marcas que no considere sostenibles y casi un 50% ha dejado de comprar productos o servicios por su alto impacto ambiental.

Pero hay un cierto cinismo que se ha instaurado en la mente de los consumidores. Si bien algunas personas están realmente comprometidas con garantizar el equilibrio entre el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el bienestar social, todavía necesitan una ayuda para cerrar la brecha entre lo que opinan y lo que luego realmente hacen.

El 82% de los consumidores europeos declaran que, cuando compran, su prioridad es ahorrar dinero más que salvar el planeta y un 51% quieren hacer más para ser más conscientes del planeta y el medio ambiente, pero sus prioridades diarias se ponen por delante.

A estas barreras de conveniencia o de hábito instaurado, se unen otras más del ámbito del precio (la mayoría piensa que los productos sostenibles son siempre más caros) y de falta de información (la mayoría afirma que no tiene suficiente información sobre cómo de éticos o sostenibles son los productos).

Por otra parte, aún conservamos muchos comportamientos no sostenibles: el 73% de las personas están comprando productos nuevos en lugar de optar por los de segunda mano, el 71 % adquiere productos preenvasados en lugar de ir a la compra con envases rellenables y un 65% se mueve en coche, en vez de caminando o en transporte público.

Claro que no todos los países conceden la misma importancia a estos temas. Mientras que países como Suecia, Países Bajos, Alemania o Francia tienen una mayor orientación hacia aspectos ambientales, como la pérdida de biodiversidad, la disminución del número de especies en la tierra y en los océanos o la deforestación, otros países conceden mayor preocupación a temas sociales como la pobreza y el hambre o las malas condiciones laborales. Es el caso de España, Grecia, Rumanía, Portugal, Italia, Bélgica o Reino Unido.

En España además se destaca, entre las principales preocupaciones, la mención a la falta de acceso a la atención médica pública y las vacunas contra la pandemia, problemática que no aparece entre las prioritarias para los países vecinos.

En concreto, en España la pobreza y el hambre son los aspectos a los que más preocupación se concede, seguidos a cierta distancia, por la contaminación del agua, la falta de acceso a la atención médica, la pérdida de biodiversidad y las malas condiciones laborales relacionadas con la explotación o el exceso de trabajo.

Hay una brecha muy amplia entre aquellos países que tienen una orientación más medioambiental y aquellos con una orientación más social. ¿Tal vez en el primer caso, sus ciudadanos consideran mejor resueltas sus condiciones sociales?

Publicado por BlogTrujaman

Desconfío de aquellos autores, músicos, escritores que, escribiendo ficción, dicen no escribir sobre su propia vida. Al escribir, uno se va enredando en sus propios recuerdos y aparecen entremezclados en la obra. Es muy difícil que todo lo que cuentas le pase sólo a tus personajes. Detalles, pequeños gestos, lugares, contaminan lo que sale de tus manos y no puedes separarte de tus propias experiencias. A mí también me suele pasar. Por eso, en un momento dado, decidí escribir directamente sobre lo pensado y vivido en este planeta, en este viaje. O tal vez, el miedo a desaparecer sin dejar rastro, hizo que me decidiera a abrir la caja de mis recuerdos para contar sin filtro, instantes de un tiempo que no volverá.

5 comentarios sobre “La pobreza y el hambre preocupan más a los españoles que la ecología

  1. Parece que corresponde a los gobiernos mostrar el camino para las empresas y los ciudadanos porque el sistema de llamar ‘libertad’ a cualquier actuación perjudicial nos lleva por muy mal camino. Y quizás además de mostrar el camino pronto se vean los gobiernos en la situación de obligar a seguir unas normas estrictas aunque la sagrada economía se resienta un poco. Problemas en el mundo nunca han faltado pero los de ahora son de un tipo nuevo.

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  2. Gracias por tu comentario Veset. Estoy de acuerdo contigo en que, a pesar de que deberían ser los entes oficiales quienes tomaran medidas para regular un poco nuestros hábitos, la situación en el mundo se está complicando demasiado. La población del planeta aumenta y la conciencia de preservarlo no está a la altura. Creo que nos tendremos que enfrentar a nuevas reglas si no queremos un futuro horrible para las nuevas generaciones. Saludos.

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  3. Hemos estado desinformados y orillados a los malos hábitos ya por tanto tiempo. Es hasta hace poco al menos en México que se empieza a tener cierta cultura sobre ello. Nuestro gobierno está obligando a las marcas a poner en sus productos etiquetado que habla de si tiene exceso de calorías, de azúcares, y otros excesos malos para la salud. Faltaría también un etiquetado que diga «malo para el medio ambiente». Si se tasara con más impuestos a quienes contaminan y producen porquerías y se dieran facilidades a las que lo cuidan y elaboran cosas más sanas sería bueno . La gente siempre va a preferir su economía y su subsistencia inmediata a gastar o pasar trabajos pensando en el «futuro» (los malos hábitos) . Serán, pienso, las nuevas generaciones educadas diferente y mejores gobiernos que legislen adecuadamente pero tardará tiempo . ¿La Tierra lo tendrá?

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  4. Pues si, Ana. Aquí en España, como en toda Europa, se tiene obligación de indicar ingredientes y etiquetar calorías, azúcar, tipo de aceite, gluten free y últimamente veganismo. Incluso en los restaurantes, las cartas están cambiando para tener en cuenta lo que puedes o no comer. Pero, como bien dices, faltaría la indicación de «Respeta el medio ambiente» o no. Sólo se pone en algunas propagandas, para atraer al consumidor concienciado. En las casas casi todos tenemos contenedores diferenciados para las basuras, pero no tengo claro cómo se hace luego el proceso de reciclaje. Aún estamos lejos de tomarnos en serio lo que estamos viviendo. Y yo también me pregunto si la tierra tendrá el tiempo necesario para esperar nuestro cambio.
    Gracias por pasar y comentar.

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