Hoy quería hablaros de algo que a todos nos toca de cerca: la mentira. Lo primero que dice un mentiroso es: “Yo no miento nunca.” Y está claro que eso es mentira, porque todos mentimos alguna vez, a veces por piedad, a veces en defensa propia, o por educación.
La mentira es un arma, pero también es un escudo. Sin la mentira, estaríamos vendidos.
La mentira forma parte de nosotros y de nuestra vida cotidiana. Desde pequeños, nos contaban mentiras cuando se nos caían los dientes o cuando llegaba la Navidad. Mentiras eran los cuentos que nos contaban antes de dormir. Y mentiras son casi todos los cuentos que nos cuentan de grandes.
Se repite una y otra vez: la ultraderecha, en todo el mundo, produce y difunde de manera organizada bulos cargados de odio, desprecio y violencia verbal hacia las mujeres, las personas migrantes, las personas LGTBI… Mentiras que legitiman la violencia y que cada cierto tiempo se expresan a través de agresiones, verbales y físicas en nuestras calles. Se escudan en la libertad de expresión y en los derechos de todos para negar los de otros. Utilizan la democracia para imponer sus formas dictatoriales.
Vivimos rodeados de mentiras por todas partes, y además, lo aceptamos. Nadie habla igual de nosotros cuando estamos delante, que cuando no lo estamos. Y todos aceptamos este mutuo engaño.
Pero, hasta ayer mismo, la mentira era algo vergonzoso. Tú podías mentir, pero si te descubrían, se te caía la cara de vergüenza por ser un mentiroso.
Hoy la mentira ha superado sus propios límites. La mentira institucionalizada es uno de los peores males de nuestra época. Ha logrado poner mentira y verdad en el mismo nivel y conseguir que sean lo mismo.
Esto es gravísimo, porque está creando una sociedad de gente confundida donde la verdad ya no tiene valor. Ya no importan los hechos. Lo único importante es lo que se repite muchas veces.
Se comparten seis veces más las noticias falsas que las reales. Las Fake News nos dicen lo que queremos oír. Esto se resume en que a alguien, “que no somos nosotros”, le ha pasado algo malo o morboso.
Y, en general, estas noticias gustan, porque en cierta forma nos hacen sentir alivio. Si hay alguien que está muy jodido, por comparación, a mí no me va tan mal.
El efecto secundario es que estas noticias refuerzan nuestros odios y nos hacen peores personas, porque todo lo que repites muchas veces, se hace fuerte en ti: lo bueno y lo malo. O sea, que no es gratis.
Dicen que la mentira tiene patas cortas. Pues no necesita tenerlas más largas. Porque con las patas que tiene, hoy en día se consigue más con la mentira, que con la verdad.
Y esto es triste, pero lamentablemente es verdad.


Hoy ni siquiera son MENTIRAS, son distorsiones manipuladoras de la verdad, interesadas, sucias, politizadas, manipuladoras… Van más allá del FakeNews. Como contaba en mi libro «La Mentira y los Mentirosos de la Historia» son «bullshitting» como las definió el filósofo Harry Frankfurt, decir algo sin saber a ciencia cierta si es verdad y sin que le importe al interlocutor que lo sea, solo porque le interesa. Llevamos mucho tiempo soportando ese tipo de manipulación, pero es que últimamente parece que no hay otra cosa que ese tipo de postverdad… En definitiva, nuevas palabras, nuevo lenguaje para disimular lo que son: MENTIRAS, ENGAÑOS, FRAUDES, MANIPULACIÓN…
Perdona, Marlen, pero es que esto me enerva…
Saludos, AlmaLeonor_LP
Hola Alma Leonor
Sí, como la palabra «mentiras» produce rechazo, se maquilla para que no suene tan feo. Pero las llamen como las llamen, a mí también me enervan.
Gracias por compartir tu opinión. Un abrazo.
Marlen
O sea, que según Usted es la ultraderecha la que propaga los bulos… El comunismo que inventó el agitprop no propaga bulos ¿Verdad…?
…eeen fin. Otro bulo.
🙏
Hola Antonio.
Sí, estoy convencida que la ultraderecha propaga muchos bulos. Y aunque estoy convencida también que no es ni ha sido la única fuerza política que lo ha hecho y lo hace, aunque me duele la forma en que nos engañan y nos manipulan desde el poder y los medios de comunicación a su alcance, hoy en día me duele especialmente lo que he escrito.
Gracias por su comentario. Un saludo.
¡Eh, eh, eh, Marlen!
Yo no miento «casi» nunca. No porque me crea demasiado honesto, sino porque se me ven las intenciones de la mentira antes incluso de hablar. 😅😂🤣
¡Lamarequemeparió!
No sé qué he hecho que sale mi comentario ¡¡¡catorce veces repetido!!! Y no había terminado de escribirlo. 🤦🏻♂️🤷🏻♂️😂 Se ve que el WordPressito este no se ha creído lo de no mentir. ¡Susmuelastoas!
Bueno, borra todos los comentarios que quieras, hasta este, que hoy ando menos fino que la figura de mi espejo. O edítalos, como más te guste.
Sigo con el comentario. Una de las frases más peligrosas que existe es: «Dime la verdad, tú sé sincero». ¡Claaaarooo, Claaaarooo! ¡Dí que sí! Yo enseguida pienso, «sin ceros me voy a quear hasta en la cartilla de racionamiento».
Nadie quiere la verdad, por eso una mentira piadosa, cariñosa, convincente, que sea media verdad, siempre es una buena amiga.
De las mentiras de los politicuchos, los medio-medios y demás manipuladores del Sistema, no hablo. Se me altera la sangre y, como decía mi abuela, se me espesa y engorda y no me cabe por las venas. A ver si me va a dar un yuyu.
Solo voy a decir que ojalá existiera el Karma y repartiera guatás con mano de vasco a mansalva. Pero en el momento de sus mentiras, manipulaciones y tropelías, que no les diera tiempo ni a rectificar.
Vivimos una época en la que es preferible ser sordo, o hacérselo.
Un Abrazo Grande, amiga. Espero que hayas llegado, descansado y saboreado de tu casita ya tranquila. 🤗🥰🥂💪🏻🤟🏻
Hola Jose
Me parece que el WordPress te tomó el pelo, para ver si reaccionabas apropiadamente y no con improperios. 😂🤣😂
Ese «Tú sé sincero», junto con el «Yo nunca miento» creo que encabezan la lista de «Las 10 mentiras más gordas». Porque, «nadie quiere la verdad», o yo diría mejor «casi nadie». Quedan aún, en este mundo mentiroso, algunos especímenes de «Appretiatores veritatis», rara avis cuidadosamente estudiados en las más famosas universidades del mundo. A punto de extinguirse, se debaten entre las redes como gato frente a bañera.
No, no, de «esas» mentiras no hablemos que el yuyu va a ser masivo. Lo de las guantás con mano de vasco, me encanta. ¡No sería un mal remedio!
Muchas gracias por tu comentario, como siempre. Aunque el tema sea este, me haces reír.
Un abrazo grandote, Amigo. He llegado, he descansado a medias porque me han presentado a Mr. Jet Lag y estoy intentando ordenar todo para saborear nuevamente a mi casita. ¡Lo intento! ¡Juro que lo intento! ¡Y yo no miento… mucho!