Fernando e Isabela eran una pareja normal, de noviazgo largo desde el instituto, planes, boda, luna de miel, trabajo, piso, hijos y a esperar la jubilación. Normal y tan aburrida que les terminó desgastando.
Nadie mencionaba el asunto, pero poco a poco lo no dicho se convirtió en un muro infranqueable.
Finalmente, fue Isabela quien tomó la decisión. Aceptó el trabajo de secretaria que le permitía escapar de la rutina, comenzó a salir a tomar algo con los compañeros, volvió a reír de tonterías, se compró ropa.
Se enamoró.
Y la rueda volvió a girar, haciendo planes de boda con su jefe que acababa de incorporarse a la empresa.
Fernando ni lo vio venir. Estaba tan ocupado intentando entender a sus hijos que crecían muy deprisa, que la confesión de su mujer le pilló totalmente fuera de juego.
La boda se realizó en uno de los restaurantes más elegantes y caros de la ciudad. Él no quiso asistir, estaba demasiado furioso.
Pero tuvo el detalle de enviar un regalo de boda. Cuando los recién casados se acercaron a la mesa de los regalos, no imaginaban la sorpresa final.
La caja primorosamente envuelta les llamó la atención, mucho más cuando vieron la tarjeta que la acompañaba. La abrieron sorprendidos y contentos por la deferencia.
Dentro, una carta y una mano de plástico tamaño natural, tan natural que Isabela pegó un grito.
La carta decía: “Te devuelvo la mano que me entregaste al casarnos. Puedes quedarte con ella.”
Isabela se desmayó.
La imagen inicial es un diseño de NightingaleCraftery.
😱😱😱
¿Realmente era de plástico?
¿Continuación de 7even?
Para que después digas que no te van los relatos de miedito. 😜😂
Ese final es un «trompazo» en toda regla.
Felicidades.
Abrazo Grande.
Hola Jose
Siiii, era de plástico (ese plástico que imita la carne), me la imaginé como esas que se ponen en las joyerías para mostrar anillos. Pero también me la imaginé entre algodones, en una caja de regalo, muy bien envuelta. Y me dio sustito!!! 😂🤣 ¿Cómo puede la mente divagar y presentarme cosas tan alejadas de mi realidad? No, no sé que es 7even. Lo he buscado, y supongo que es la película Se7ven: los siete pecados capitales, pero no la he visto. Rehuyo el terror, creo que ya tenemos suficiente con las noticias. Lo más cercano, y que me gusta mucho, son las novelas y películas tipo Agatha Christie, Poirot, Miss Marple, Comisario Montalbano, Candice Renoir…
Me reitero: ¡No me van los relatos de miedito! Pero mi mente, a veces, se empeña en llevarme por otros derroteros. Y yo me dejo hacer, ¡claro!
Y sí, mi imagen, cuando escribí el final, fue un ring y un puñetazo en el estómago.
Me alegra muchísimo que te haya gustado y, como siempre, te agradezco que lo hayas comentado.
Con todos mis deseos de que sigas mejorando y cada vez tengas más ánimo, te mando un abrazo grandotote.
Holal Nuria, un relato cortito y contundente. Imaginarme la escena final me puso inquieta. Hoy en día se hacen cosas tan naturales que me imagino la impresión. Un excelente relato. Te felicito.
Hola Ana, soy Marlen.
Gracias por tu comentario. Me alegro que te haya gustado. Cuando imaginé el final, yo también me puse inquieta y me pregunté cómo mi mente me llevaba por ese camino entrando en el «cuento negro» o algo así. ¡Ja Ja! No hay nada como dejarse llevar para descubrir cosas divertidas.
Aprecio tus palabras. Muchas gracias y un abrazo fuerte.
Marlen, una disculpa por la equivocación, creo que acababa de leer algo de Nuria y se me cruzaron los cables.
No pasa nada, Ana. Leemos tantos relatos que lo raro es que no nos equivoquemos más.