Estuve viendo la película “Mr. Morgan’s Last Love” (“Mi amigo Mr. Morgan” en España), que es una adaptación al cine de la novela de Françoise Dorner “La Douceur assassine”. Trata de un anciano norteamericano (Michael Caine), profesor de filosofía retirado, que vive solo en París. Hace tiempo que no ve a sus hijos, que únicamente tienen reproches hacia él por su papel de padre.
Matthew no encuentra razones para seguir adelante desde que enviudó de su amada esposa y lleva una vida triste y aburrida hasta que conoce casualmente en el autobús a Pauline (Clémence Poésy), una muchacha que le hará recuperar las ganas de vivir.
La energía y vivacidad de esta joven profesora de baile y su optimismo indestructible, harán revivir a Mr. Morgan. La relación oscila entre el interés romántico y el cariño paternofilial.
En una oda a la soledad y la añoranza de los años vividos, el protagonista se ve atrapado en una vida sin el ser amado, que no termina de superar.
Visitan museos, hacen excursiones al campo, y hablan explorando el tesoro de la amistad, del amor y la comodidad del compañerismo.
Transcribo un pequeño fragmento, extraído de la película, que para mí es la parte más emocionante, sentimentalmente hablando. Reflexionan sobre qué pasa dentro de cada uno cuando pierde su motivación para seguir, sobre todo cuando se llega a cierta edad en la que lo único que esperas es el final.

“.- ¿Sabes cuando te gusta tanto algo, que empiezas a odiarlo?
.- Es lo que te ha pasado con tus libros?
.- Dejé de mirar mis libros cuando dejé de amar la vida.
.- ¿Y por qué dejaste de amarla?
.- En realidad, no amas la vida en sí, amas lugares, animales, personas, recuerdos, libros, comida, música y a veces, conoces a alguien que necesita todo el amor que tú tienes para dar. Y si pierdes a ese alguien, te parece que todo lo demás también desaparecerá. Pero todo lo demás no desaparece, sigue existiendo.
Giraudoux dijo: Puedes añorar a un sólo ser humano, aunque estés rodeado de muchos otros. Esos otros son como figurantes, te nublan la visión, son una multitud insignificante, son sólo una distracción inoportuna.
De modo que buscas olvidar en soledad, pero la soledad sólo hace que te marchites.”
¡Hola!
Por lo que cuentas, es una película que toca un tema muy realista. Yo lo viví con mi madre. Enviudó joven, con 60 años. Y con 6 hijos y varios nietos, todo su mundo desapareció de pronto. Le costó volver a tener ganas de hacer cosas. Le costó volver a disfrutar de la vida. Murió con 88 años y nunca dejó de echar de menos a su gran amor.
Saludos
Hola Mª José
Sí, enviudar joven es un golpe que no aceptas porque no estás preparada para que te pase tan pronto. Yo enviudé muy joven y el mundo se derrumbó sobre mí. La vida sigue y uno se rehace, pero me costó mucho volver a disfrutar de la vida, de los amigos… Tal vez por eso esta película me resulta tan cercana. Vale la pena verla y Michael Caine está sensacional.
Gracias por tu comentario. Saludos
Marlen
This piece beautifully captures the bittersweet complexity of aging and loss. The reflection on love, memory, and solitude resonates deeply, reminding us that even in crowd, true connection is rare. A moving and thought-provoking read.
It’s a film that reflects on love, memory, relationships between people with significant age differences, and, above all, loneliness. The performances are very good. It’s worth seeing. Best regards.
la soledad puede ser desde una amiga a nuestro peor infierno , pero al final la soledad verdadera es la que nos trae el abandono de total por parte de nuestro entorno , cuando ya a nadie le importamos si vivimos o morimos.
Sí Manuel, totalmente de acuerdo. Hay una soledad buscada que te permite vivir a tu aire, disfrutando de tus placeres y decisiones y otra soledad que se convierte en una pesadilla porque necesitas la compañía y el cariño de tus seres queridos, de tus amigos. Y, por una razón o por otra, te has distanciado o te han abandonado a tu suerte. Eso es lo que le pasa al personaje de la película y son interesantes las reflexiones sobre el tema.
Gracias por tu comentario. Un saludo.
Marlen
La soledad impuesta es algo así como una cárcel, porque hace que lo pierdas todo y que la vida se empobrezca y se haga cada vez más pequeña. Estupenda película! Saludos!
Hola pensadora,
Tienes razón. La soledad puede ser maravillosa si es buscada y te permite vivir como tú quieres. Pero cuando es impuesta, cuando, contra tu voluntad, te debes alejar de las personas y cosas que amas, la soledad puede convertirse en una carga muy difícil de llevar. Pierdes tus referentes, aquello por lo que vale la pena vivir y la posibilidad de morir se convierte en la única salida.
Gracias por tu comentario. Saludos.
Marlen
This piece deeply resonates with the bittersweet complexities of aging and loss. The reflections on love, memory, and solitude are poignant and thought-provoking, reminding us of the rare depth of true connection amidst lifes distractions.
It’s true, true connection between human beings, amidst life’s distractions, and even more so when it comes to an intergenerational relationship, is an act of incredible depth.
Thank you for your comment.