Claudia estaba ilusionada con el cambio de rumbo que tomaba su vida.
Estaba segura que sus padres reaccionarían furiosos.
La perspectiva de tener un niño a los dieciséis años y sin padre, no era un futuro prometedor.
Pero ella podía hacerlo.
Sola en su rincón del parque, su intuición le aconsejaba detenerse, mirar más allá, no arriesgarse, esperar a que las condiciones fueran más favorables.
Las cosas no son siempre lo que parecen en la superficie.
La voz de su madre interrumpió sus reflexiones.
No quería que la viera así. Corrió hacia la tapia.
Su resiliencia siempre le ayudaría.
Agradezco al “Blog de Lidia” su divertida iniciativa que nos desafía
con la propuesta “Escribir jugando”.
La idea es escribir un microrrelato o una poesía de no más de 100 palabras (sin incluir el título), en el que aparezca la idea y el objeto correspondientes al mes.
Cada mes un nuevo reto. En este caso para el mes de abril, las consignas son:
Carta: Oráculo de la medicina del corazón>37 Libélula del oeste
Runa: Isa.
Y como opcional: Que aparezca en la historia algo relacionado con
la esencia floral de Bach: Agrimony
