Noticias científicas de la realidad diaria
Madrid, domingo 6 de julio de 2025
⛔ Escándalo emocional en La Vaguada: una niña colapsa en ira mientras su familia practica la inacción consciente
Por Ofen Diditos, corresponsal de campo y doctor honoris causa en Observación Urbana General
----------------------------------------------------------------------------------
La tarde del sábado, a las 17:08 horas, el Centro Comercial La Vaguada fue escenario de lo que algunos testigos calificaron como “una escena de barbarie emocional”. La protagonista: María de las Mercedes Natalia, de 2 años y 4 meses, quien protagonizó un episodio de rabieta explosiva en plena zona de tránsito frente a la tienda Imaginarium.
Psicólogos, sociólogos y vecinos indignados analizan el “síndrome de la contención respetuosa” que sacudió la tranquilidad comercial del afamado centro comercial. El armonioso sonido de los altavoces que repetían “ofertas imperdibles en perfumería” fue bruscamente interrumpido por un grito agudo, prolongado y oscilante en tonalidad menor. Una niña de aproximadamente dos años, se desplomó en el suelo frente a la sección de juguetes no autorizados, exigiendo con violencia verbal (aunque sin contacto físico) un unicornio rosa con luces LED y voz incorporada.
Mientras la menor se entregaba con convicción a un grito sostenido en tono re menor agitado, su padre, Arturo José María, y su abuelo, José Fernando, adoptaron una actitud tan serena como imperturbable. Permanecieron absolutamente inmóviles y tranquilos, como si contemplaran la quietud de un jardín zen. No alzaron la voz. No intentaron levantar a la niña. No aplicaron ninguna amenaza. No cedieron. No ofrecieron distracciones. No negociaron. No intervinieron. No la alzaron, no la distrajeron, no gritaron. Simplemente esperaron.
“Fue aterrador. Nadie gritó. Nadie perdió los nervios. Sentí que el mundo se rompía”, declaró una testigo llamada Estefanía, que abandonó su carrito de Primark con 12 pares de calcetines aún sin pagar.
El caos se expandió por la planta baja. Clientes se detenían en los pasillos. Algunos intentaban calmar a la niña con piruletas. Otros grababan con sus móviles mientras murmuraban frases como “¡Qué vergüenza!”, “¿Dónde está la autoridad?” o “Pobrecita, va a explotar de tanto gritar”.
“Fue una ausencia total de acción. Un silencio paternal devastador”, declaró con temblor en la voz Encarnita F., una señora mayor que presenció la escena desde la cola de Zara Home. “Yo le hubiera dado una colleja y un Aquarius, que es lo que quita el berrinche”, añadió indignada.
----------------------------------------------------------------------------------
La viralización y los primeros análisis sociales
El suceso fue filmado por un joven identificado como KleyverXtreme19, quien subió el vídeo a TikTok bajo el título: “Niña se prende fuego en el suelo y los abuelos la ignoran”, alcanzando 4 millones de visualizaciones en una hora.
Entre los presentes, un hombre de barba profusa y gafas de pasta —que se identificó como “filósofo sin título pero con conciencia”— comentó en voz alta:
“Esto no es sólo una rabieta. Es el grito simbólico de la niñez ante la opresión del sistema de consumo.”
Cerca, una pareja de edad avanzada sostenía a un chihuahua nervioso, que ladraba sin pausa mientras su dueña afirmaba: “Antoñito lo lleva bien, pero lo de la niña es demasiado. Hay límites auditivos.”
----------------------------------------------------------------------------------
Análisis psicológico y teoría oficial
Consultado por esta redacción, el prestigioso psicólogo y divulgador Dr. Cesarino del Monte Pulcro, catedrático emérito de la Universidad Libre de Psicología Aproximativa, explicó:
“Estamos ante un caso agudo de Síndrome de Saturación Empática. Cuando el entorno ofrece demasiada comprensión, el menor no encuentra rebote emocional y se derrama hacia el suelo, en busca de una resistencia que no llega.”
Añadió además que el caso activa un riesgo real de fractura social, debido al aumento del:
Índice de Tolerancia al Berrinche Prolongado (ITBP), que según recientes estudios del Instituto de Neurogestos Superiores de Salamanca, no debería superar los 4,7 minutos. El episodio de María de las Mercedes Natalia duró exactamente 6 minutos con 32 segundos, lo que representa un 38% de riesgo generalizado de desestabilización emocional periférica.
----------------------------------------------------------------------------------
Interpretaciones políticas
En algunos foros de redes sociales, usuarios anónimos culparon directamente a las políticas de crianza blanda “importadas por la izquierda globalista” y al “culto al niño-dios emocional”. El senador Honorio Balmes (del partido Respeto y Orden) declaró en su cuenta de X:
“Una sociedad donde los adultos no gritan a los niños cuando gritan ellos, es una sociedad donde nadie sabe ya quién manda.”
----------------------------------------------------------------------------------
Impacto en la ciudadanía
Una encuesta improvisada realizada por La Gaceta de la Castellana entre 12 personas sentadas en las escaleras mecánicas reveló lo siguiente:
• 5 personas sintieron “incomodidad sensorial intensa”.
• 4 se identificaron como “team padre Zen”.
• 2 abandonaron el centro comercial “por principios”.
• 1 persona pensó que se trataba de una performance de arte conceptual.
----------------------------------------------------------------------------------
Declaración final de los implicados
Al ser abordado por este medio, el padre declaró: “No me siento avergonzado por el espectáculo que ofrece mi hija. No hay padres perfectos, pero hay una cosa que me parece importante: es no ser padre en función de lo que piensen los demás. Mis padres siempre me dejaron sentir lo que necesitaba sentir, aunque fuera en público y vergonzoso. No recuerdo que nunca me hayan dicho: ¡Me estás avergonzando! ¡No llores! María de las Mercedes sólo estaba cansada. Tiene derecho a enfadarse. Nosotros también lo hacemos.”
El abuelo, por su parte, concluyó con serenidad: “Creo que es algo sumamente importante para el desarrollo emocional. Los niños reciben y procesan tanta información, que no saben qué hacer con todos esos nuevos sentimientos que surgen. Aprendamos a manejar los caprichos de nuestros niños, con paciencia y tranquilidad. Los niños son niños una vez en su vida. Además, el silencio también educa. Y la rabia, si se escucha, se va.”
----------------------------------------------------------------------------------
⚖️ Conclusión editorial
Este incidente, aunque a simple vista anecdótico, nos enfrenta como sociedad a las grandes preguntas: ¿sabemos tolerar la emocionalidad ajena sin castigo ni premio? ¿nos parecen lógicas las reacciones de los familiares de la criatura?
Y, más importante aún:
¿estamos preparados para una nueva generación que sabe gritar sin miedo a ser corregida?
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
📌 La Gaceta de la Castellana seguirá informando con el máximo rigor científico cualquier nuevo fenómeno de rabieta pública, crisis emocional civil o explosión afectiva no gestionada.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::


En el blog “VadeReto” de Jose Ant. Sánchez, existe este reto literario que me encanta. Es una invitación a escribir, sólo un tema
cada mes, que puedes desarrollar como más te guste.
En el VadeReto de este mes, vuestro relato consistirá en una crónica periodística. Tenéis que buscar una fotografía simpática y adecuada (o pedirle a alguna IA que os la haga)
y redactar el suceso.
Cuanto más estrambótica, fantástica, sobrenatural, increíble, extravagante, quimérica, imposible, utópica, insólita, absurda, chiflada, delirante, caótica, estrafalaria, fantasmagórica… ¡Mejor!
Están permitidos todos los géneros literarios, así como, tipos y número de personajes, escenarios, espacios temporales y extensión.
En este reto vais a tener libertad casi total. La única condición es que vuestra propuesta tiene que estar narrada en algún tipo de modelo periodístico, aunque no tiene que ser totalmente formal.
¡No os los perdáis! Podéis leer el resto de aportes aquí:
Hola, Marlen.
Una narración delirante e insólita, como pedía el VadeReto, pero leyendo entre líneas podemos encontrarnos con más realidad de la que parece. Me temo que la fotografía no está generado por IA. 🤦🏻♂️😂
La profusión de opinadores con títulos de bote de galletas, las aseveraciones de expertos en casuística social-psicológica del cultivo de la papa, sensibleros que se sienten ofendiditos porque rompan su armonía Zen y sacadores de tajadas de melón, sandía o lo que se ponga por medio, son muchas de las tribus que se aglomeran en nuestras redes sociales sembrando dogmas y creando discípulos incondicionales. ¡Mira! De aquí puede salir algo. 🤔 Me lo pensaré. 😝😂
La conclusión real y filosófica de la noticia es clara: ¿Qué nos espera de las futuras generaciones?
Podéis contestar en la sección de Cartas al Director, o al Becario, que el dire está de vacas.
Muchas gracias por ponernos al corriente de los acontecimientos en el Centro Comercial. Un lugar al que no suelo ir, pero ¿en verano? Ni cobrando. 😁🤣
Abrazo Grande Corresponsal de la Realidad Diaria.
Hola Jose
Eso era lo que pretendía, que lo delirante e insólito invadiera la escena real y que la realidad se hiciera pequeña e insignificante. ¡Ya estamos bastante hartos de la basura que se acumula y se revuelve! ¿No me digas que no te gustó el periodista que escribe la noticia? Me estuve riendo con las ocurrencias que iban saliendo de esta mente acalorada.
Tienes razón, la foto no es IA. La había guardado hace bastante tiempo, en mi carpeta de «La foto que merece estar aquí». (Sí, no preguntes, tengo una carpeta así). Y aunque no está muy bien, (la foto, la carpeta sí) me encantó dedicarle este momento divertido que me pasé. Ya sabes: Guarda, guarda, que al final… TODO sirve.
Me molestan los que opinan sobre cualquier tema con tanta seguridad que apabullan, los que se sacan títulos que pretenden ser «la leche», expertos en «mocos» después de haber practicado durante años, «ofendiditos» porque te permites respirar a su lado, opinadores de las redes y de los que ni siquiera se contienen en las redes e invaden espacios televisivos, revisteriles, librarios y hasta comidas familiares. Sé lo que piensas: «¡¡¡Te despachaste a gusto!!! ¿Te quedaste bien?» Claro que sí. Quería pedirte que en algún momento, nos invitaras a un reto sobre los que nos rompen… la paciencia. Puede ser más efectivo que un Valium en vena. 😂🤣😂
Pregunta al margen: ¿Cómo que no vas a un Centro Comercial? ¡Insensato! Y entonces ¿cómo te entretienes los fines de semana? ¿Cómo te pierdes las colas de «sacar un carrito», de «esperar al especialista para saber cómo funciona el cacharro que tiene instrucciones sólo en chino» o la de «salir del susodicho recinto pagando como es imprescindible»? Desde luego qué personaje raro que eres. Tienes todos los síntomas del Informe redactado en la Universidad de Massachusetts o Masachusetts o Massachussetts o Massachousettt o como se diga.
Un abrazo fuertote.
Vamos por partes, que dice mi amigo, el carnicero.
¿Quieres que hagamos un VadeReto titulado PACIENCIA?
Pero claro, supongo que con todo el sentido irónico de la palabra.
Agosto no es buen mes para ello. Pero septiembre, con el nuevo curso, los nuevos fascículos, los que se reincorporan al curro, los que ven venir la Navidad ya cerquita… Pues tiene buena pinta. Dime si quieres darle algunos toques y lo planteamos.
Y lo del Centro Comercial, me refería a «grandes centros», tipo el cortebritán, toyhastaelmismodelSRus, IKETEKIAYÁ… pero al carrefú sí que voy, no tengo más remedio. Aunque si puedo hago pedido online. Da curro a los repartidores y me ayuda con la espalda y las rodillas. 😜😂🤟🏻
Si a mí me hicieran un study en Machacashushes o Harvarbariá me categorizarían definitivamente como extraterrestre. No me importaría si me devolvieran a mi planeta, pero me temo que me cogerían para experimentar o cosa peores, y ya no tengo edad. 😝🤣
Paciencia, dices. Ayer estuve en un centro médico y, ¡como no puedo obviar mi capacidad de observación!, saqué material pa 17 novelas… de terror!!! Paciencia sí que tuvo la chavala del mostrador. ¡Que grande!
¡Cómo está el mundito, amiga mía! Más paBulos y paTarugos que paCiencia.
Abrazo Grande.
Sí, sí, un VadeReto sobre la «paciencia», o más bien sobre aquellos que se dedican a rompernos… la paciencia, a sacarnos de quicio y lograr que una bonita mañana de cielo azul y sol brillante se llene de nubarrones y ganas de mandar a algún lejano lugar a los «molestadores profesionales». Septiembre es un buen mes para hacerlo, pescas a la gente aferrándose a los últimos días de vacaciones y con los ánimos aún positivos. ¡Aún no han hecho los números de lo despilfarrado!
En cuanto a lo de los Centros Comerciales, hace bastante que no los frecuento. Y en tiempo de rebajas, ¡ni con todas las ofertas juntas! Debo confesarte que tus nombres me han encantado. Tengo que ir a probar el «IKETEKIAYÁ», supongo que venden kimonos y katanas, no creo que se les ocurra vender muebles ¿no? En cuanto a los study en Machacashushes, creo que les encantaría a mis sobrinos, se pondrían raudos a divulgarlos y a aprovecharlos.
Sigamos disfrutando del humor, que si nos detenemos nos pasa por encima la apisonadora discurseril y ¡estamos fritos! Gracias por permitirme seguir riendo. Y cuidadín con los extraterrestres que parece que se han equivocado de allanamiento y se han llevado la enciclopedia de discursos para refutar y negar todo caiga quien caiga, con los anexos de improperios y fakes incluídos. Las torturas pueden ser ¡insoportables! 😭😩😭 Un abrazo grandote.
Wow Marlen, ahora sí que me levanto en pie y te saludo compañera. Has escrito una nota periodística genial, que además, según mi criterio, es una crítica social en toda regla a todo lo absurdo que sucede hoy en día donde la gente en general está empeñada en buscarle las «mangas al chaleco».
Le has añadido pizcas de humor del bueno y del negro jajaja, ironía, y más…
Y los personajes… ¡pufff! buenísimos también. Creo que a todos nos los podemos imaginar. Un relato original que deja un buen sabor de boca. Felicidades…
Hola Ana
Pues no sé si se nota, pero ya tenía ganas de escribir algo loco, delirante e insólito. Y el VadeReto me inspiró para meterme a algo que he disfrutado y con lo que me he reído bastante. Por supuesto, no puedo con mi genio, y me he metido en la crítica social. ¡Eso que no falte! 🤣😂
Es exactamente eso y me encanta el dicho: «Buscarle las mangas al chaleco». Los «ofendiditos» aparecen como hongos en primavera en todos lados y por todo. Y además todos somos expertos en todo. A mí, que dudo hasta de mi nombre, me molesta la gente así.
Me alegro que te haya gustado y especialmente que te hayan gustado los personajes. Prueba a ponerles caras conocidas. Yo lo he hecho y me he reído un montón.
¡Muchísimas gracias por tu comentario! Creo que es la primera vez que me meto en un relato de tanta ironía. ¡Y me gustó hacerlo! Un abrazo grandote.
Creo que si, ignorar a veces a un niño manipular puede ser de cierto modo bueno, asi colapse en ira. je je que es en el fondo una notica muy hermosa.
Hola Jose
La «Declaración final de los implicados» es, de alguna manera, mi opinión sobre el tema. No creo que sea malo dejar que un niño se agote llorando y pataleando su ira. Lo que creo que es peor es que todo el mundo tenga que meter baza en un tema que no le incumbe. ¿Quién mejor para conocer a la niña que su padre y su abuelo? No digo que no haya que intervenir cuando el caso es grave, pero ¿por una pataleta?
Gracias por tu comentario. Un abrazo
Marlen
Marlen, segundo intento. Escribí mi comentario hace un par de días (o quizás ayer, últimamente el tiempo se me escapa y estoy despistado) pero no se ha volcado. Menos mal que tenía guardada la idea inicial, así que allá voy de nuevo:
Marlén, no sé si llamarte corresponsal, narradora o francotiradora del absurdo cotidiano. Qué bien te va este formato noticioso —más allá del propio VadeReto— para desplegar una historia que es sátira, retrato social y análisis pedagógico, todo a la vez. Sin levantar la voz. Como esos adultos que no reaccionan mientras su hija hace una performance emocional a mitad de centro comercial.
La escena es desternillante, pero debajo del humor hay una mirada crítica muy seria a nuestra forma de criar, juzgar, consumir y reaccionar. El relato pone en evidencia cómo el malestar infantil (o berrinche)—tan natural, tan «del día a día, ¿no?»— se convierte en espectáculo colectivo, objeto de opiniones rápidas y recetas de saldo: desde collejas hasta diagnósticos express. Y lo cuentas todo sin caer ni un segundo en el panfleto ni en la condescendencia. Dejas que los personajes se definan solos, que el lector ría, se incomode y —si quiere— se pregunte por qué le cuesta tanto ver llorar a un niño en público. Porque a ver, ¿dónde ponemos los límites en cuanto a la socialización familiar, educativa y social? ¿Qué papel juega cada instancia y en un último término quién tiene razón en la forma de educar, si es que hay una única?
El uso del falso rigor científico y la exageración irónica (“índice de tolerancia al berrinche prolongado”, “síndrome de saturación empática”) no solo es brillante, sino que nos devuelve la pregunta: ¿cómo educamos cuando educar no es corregir sino acompañar? ¿Qué entendemos hoy por autoridad? ¿Y por libertad emocional? Me encanta cómo has tratado el tema, aparte de reírme de lo lindo con el texto jaja
Hay también una crítica sutil —pero afilada— a esa sociedad de escaparate donde todo se graba, se comenta, se sube, se transforma en contenido… mientras lo humano, lo incómodo, lo vulnerable, se vuelve ruido de fondo.
Enhorabuena por este ejercicio de inteligencia literaria y sentido del humor. Nos hace falta más narrativa así: que entretenga, que remueva y que, entre líneas, nos ponga frente al espejo. Aunque no salgamos muy favorecidos. Dicho esto, repito, me lo he pasado en grande y reído muchísimo jeje
¡Un fuerte abrazo, compañera!
Hola Miguel
Llegó, llegó!!! Últimamente, nos hacen trabajar doble.
Eso de «francotiradora del absurdo cotidiano» pudo mas que mi pequeño ego, así que me lo apropio y firmaré mi próximo libro con ese precioso seudónimo.
Como siempre, escribes un comentario fantástico, que me llena de orgullo y satisfacción. NO NO NO 😱😱 no quería decir eso. Bueno sí, pero no, no de esa forma. ¡Que me ha gustado mucho! ¡Vaya!
Es que pones unas cosas tan bonitas, que «me nublas las neuronas». Esta es una nueva acepción aceptada por la Real Academia de Francotiradores. Ya perdonarás, pero es que necesitaba un desahogo de sano humor y ahora no puedo parar. Y sí, no podía ser de otra manera, la crítica social se ha metido de por medio «sin querer queriendo». Es la primera vez que incursiono en un relato con tanto derroche de ironía y me he quedado muy a gusto. Así que prepararos. Es que los «ofendiditos» aparecen en todos lados, por cualquier tema y me tienen bastante harta. Y además todos somos expertos en todo. A mí, que dudo hasta de mi nombre, me molesta la gente así. Cualquier escena, cualquier reacción, cualquier palabra suscita una avalancha de opiniones «cualificadas», que en general, no ayuda, sirven sólo para escucharse a sí mismos. En cuanto a la «sociedad de la imagen» que fuerza a compartir fotos y opiniones de todo lo visto y «supuestamente sentido», habría que enseñar en los institutos que sacar el móvil y grabar representa mayor esfuerzo que dejarlo en el bolsillo.
En cuanto al berrinche en sí, creo que, en la mayoría de casos, incluyendo muchos de educación infantil, la solución no está en recetas sino en el tan olvidado «sentido común», porque ni todos los niños son iguales, ni están pasando por una misma situación. He dejado deslizar mi opinión en la «Declaración final de los implicados». No creo que sea malo dejar que un niño se agote llorando y pataleando su ira. Lo que creo que es peor es que todo el mundo tenga que meter baza en un tema que no le incumbe.
Me alegro que haya logrado que te rías, no es mal objetivo. Muchas gracias por la disección. Un abrazote fuerte.
Jajajajajajajajajajja
Hola, Marlen, buenísimo, ¡me ha encantado! Jajajajaja, la idea en sí, los personajes, los nombres de los personajes, la escena, el periodista, el relato de los hechos y las pruebas, con encuesta incluida a los que están sentados en las escaleras, jajajajaja, buenísimo. También me he puesto en la piel de ese padre y ese abuelo viendo a la niña con la rabieta en el suelo y a esta, protagonista de los hechos, «juzgada» por toda la sociedad, jajajajajaja, por cierto, tocaya mía.
Lo has bordado, no hay duda. Te felicito.
Un abrazo. 🙂
Hola Merche
¡No te imaginas cómo me he reído inventando nombres y títulos! Me lo he pasado en grande. Sobre todo el nombre del periodista y el índice ITBP.
Sí, ¿te imaginas a los que están sentados en las escaleras mecánicas, contestando la encuesta y subiendo escalones al mismo tiempo? ¡Como para no sentir «Incomodidad sensorial intensa»! 🤣😂
Ante tanta locura, el padre y el abuelo, símbolos de la cordura y tu pobre tocaya, que ni se enteraba del atroz «juzgamiento». ¡Así está la sociedad hoy en día!
Gracias por el comentario y por las felicitaciones. Un abrazo
Marlen
Hola Marlen. Excelente relato. Me encantó de principio a fin! Cada nuevo párrafo sorprende más que el anterior y la encuesta improvisada por la Gaceta de la Castellana es la guinda del pastel!!!! Un fuerte abrazo 🐾
Hola Rosa
Una crónica periodística para relajar un poco el día.
En cuanto a la encuesta hecha a personas sentadas en las escaleras mecánicas, ¡con razón sentían “incomodidad sensorial intensa”! No quiero imaginar la incomodidad que sentirían si las escaleras estaban en funcionamiento.
Pero bueno, si te has reído leyendo tanto como lo que me he reído escribiendo ¡genial!
Gracias por tu comentario. Fuerte abrazo para ti también.
Marlen
¡Hola, Marlen! me quito el sombrero ante esta maravilla. Por un lado, me he reído un rato. Imaginando la escena, todos los/as «maripilis» opinando lo que no les incumben. Solucionando el «inexistente problema» y dando consejos o criticando. ¡Real como la vida misma! jajajaja
Por otra parte, la crítica social se te escapa entre líneas. Esos/as niños/as tiranos que lo consiguen todo con chantaje a los padres/madres, esos papás/mamá que ceden a la primera(no se vaya a enfadar y me fastidie el rato) y esos/as expertos/expertas en opinar, ¡todo lo saben!
En fin, te ha quedado redondo. (Se me está ocurriendo una actividad con mis chicos/as de 6º: Vamos a tomar partido. Para la asignatura de Valores Sociales y Cívicos. Habría mucho que analizar).
Un placer leerte
Hola Mª José
Te cuento que yo también me reí bastante al imaginar este disparate, desde los nombres hasta los personajes y las situaciones. Esas personas que saben sobre todos los temas y opinan y aconsejan con una suficiencia que abruma, a veces sobre lo que ni siquiera es de su incumbencia. Pero no se callan ni debajo del agua. 🤣😂🤣
Tu idea de hacer una actividad en el aula me parece genial. Creo que se puede reflexionar y se le puede sacar mucho juego. Sobre todo con esas edades en las que ya tienen sus propias ideas y sus creencias firmes.
¡Muchas gracias por acercarte por aquí y por tus palabras! El placer es mío, al recibiros. Un abrazo fuerte.
Marlen
hola Marlen, estupendo relato. Ironía y crítica social…La gente que opina gratuitamente y parece entender de todo…Los padres sometidos al chantaje una niña pequeña…En fin, hace reir y ensar al mismo tiempo. Estamos en un momento delicado y no sabes lo que me alegra que mis hijos ya sean mayores…Un abrazo!
Hola Lady,
tienes razón, estamos en un momento delicado en el que todo está confuso y nos manejan (o intentan hacerlo) con mensajes que parecen acribillarnos y con opiniones verdaderas y falsas sobre todo lo que vivimos. La intención era exactamente esa: me apetecía reír y hacer reír con nombres, personajes, situaciones, pero al mismo tiempo, hacer reflexionar. Y por las opiniones que me estáis mandando, creo que fue entendido a la perfección. Así que me alegro mucho y te agradezco tu comentario. Un abrazo para ti también
Marlen