Ultraderechistas de un partido político al cual no voy a nombrar, para no hacerle publicidad, difunden mensajes de odio racista e instrucciones para quienes «se vayan a enfrentar a un moro, negro o cualquier musulmán». Instan a comprar pistolas y actuar como «lobos solitarios» contra migrantes, en un foro con 400 miembros. El grupo también es utilizado por activistas que buscan conocer a otros militantes de ultra-derecha para preparar acciones. “Es importante que nos conozcamos… el enemigo avanza», escribió uno de ellos.
La reflexión de uno de los integrantes del foro, en un mensaje publicado el domingo 7/9/2025, era la siguiente: “Hace un par de días tuve el primer encontronazo con dos marroquíes… hay que estar preparados, desde clases de artes marciales, manejo de armas, y estudiar la posibilidad de tener armas de fuego, aunque España es muy limitada en esto último». Otro usuario apoyó esa tesis e incluso sugirió cómo esquivar las dificultades legales. «Se pueden conseguir fácil desde Andorra comprando con prepago y tal sin registrar a tu nombre pistolas nuevas. Yo no soy agresivo, pero una por defensa en casa voy a tener. Punto. A mi familia la tengo que defender. La poli no lo va a hacer, ni los militares.». Y el primero concluyó: “Opino lo mismo. Gracias”
El intercambio de mensajes entre esos dos integrantes del grupo tuvo lugar en torno a las 20.00 del domingo. Dos horas después, el administrador del foro reenvió un mensaje de la delegación de ese partido ultra en Madrid sobre un buzoneo de panfletos contra el «gran reemplazo» –una de las teorías racistas que utilizan estas formaciones ultras en hogares de la localidad de Pinto. Según esas imágenes, los activistas también dejaron propaganda xenófoba en los buzones de la sede de “Cruz Roja”.
¿Y qué es el “gran reemplazo? El gran reemplazo o la gran sustitución es una teoría conspirativa de extrema derecha, según la cual la población blanca cristiana europea en general, está siendo sistemáticamente reemplazada con pueblos no europeos, específicamente árabes, bereberes, levantinos, norteafricanos, subsaharianos y otros, a través de la inmigración masiva, el crecimiento demográfico y una caída en la tasa de natalidad europea, según las directrices de unas «élites reemplazantes». Alimentada por la desinformación y el miedo a la pérdida de identidad, esta narrativa no sólo justifica la hostilidad hacia los migrantes, sino que también ha encontrado eco en el discurso político de varios líderes de la ultraderecha en Europa.
El chat que aparece como “grupo de conversación» ligado al canal oficial del partido en Telegram, había animado a sus activistas a «apoyar las patrullas existentes en Torre Pacheco”, donde se desataron cacerías contra inmigrantes tras la agresión sufrida por un vecino. Asimismo, el partido ultra que dirige Pedro Chaparro –uno de los condenados por el asalto a la librería Blanquerna en 2013– instó a «localizar centros de ayuda al inmigrante y dejar testimonio y visibilidad en las redes». El chat ha servido de escenario para la difusión de actividades ligadas al partido, indicaciones sobre cómo afiliarse o instrucciones a los afiliados. «Buscad zonas de conflicto y delincuencia y colocad nuestra propaganda allí», señala un mensaje publicado el pasado 28 de julio y dirigido a sus militantes.
Y aparecen otras publicaciones realizadas por distintos activistas, normalmente bajo seudónimos: «Esto acabará por detonar algún día y nos tomaremos la justicia por nuestra mano de manera generalizada», escribió uno de los usuarios con identidad oculta. Seguido, por otro que responde: «Tic tac… se viene la Justicia Social».
«Consejo para los que se vayan a enfrentar a un moro, negros o cualquier musulmán. Siempre hay que atacar en grupo (igual que ellos) y siempre ir armados (navaja, pistola, llaves, cadena, spray pimienta, etc) porque el moro nunca sale a la calle sin su navaja en el bolsillo. Es cultural, la llevan siempre con ellos».
“Queremos agitar a la gente. Queremos que reaccionen ante todos los atropellos que están sufriendo todos los días frente a la criminalidad extranjera, ya sean menas o tengan a sus padres; legales o ilegales; nacionalizados o no; moros, sudamericanos, africanos o de cualquier otro rincón del mundo; que vengan a trabajar o a parasitar. De una forma u otra el resultado es el mismo: la sustitución étnica de los españoles étnicos por hordas de tercermundistas. Espero que leáis esto, chupatintas y juntaletras de la 1, Antena 3, Cuatro, Telecinco, la Sexta y demás ralea antiespañola», escribió el día 3/9/2025 el administrador del foro.

Yo estoy totalmente de acuerdo con la “libertad de expresión” que permite expresar y difundir libremente pensamientos, ideas y opiniones. Aclarado esto, entiendo que la libertad de expresión tiene sus límites en el respeto a otros derechos como el honor, la intimidad, la propia imagen, y en especial, la protección de la juventud y la infancia. Y me pregunto: Si bien la difusión de ideas en sí misma, no es motivo de cierre, ¿qué pasa si se trata de contenidos que vulneran otros derechos fundamentales o que ponen en riesgo la seguridad de otras personas?
He extraído esta información de un artículo escrito por “Danilo Albin”. Periodista y autor de varios documentales sobre derechos humanos. Escritor del libro «En el nombre de sus sueños».
Qué barbaridad. No puedo decir que me sorprenda, porque sé cuál es la realidad, pero no consigo encajar este tipo de conductas. Da miedo, pena, rabia…
Coincido en tu reflexión final sobre la libertad de expresión. Gracias por compartir esto, Marlen.
«Tenemos que defender a nuestras familias». Nunca entenderán que es de ellos de quien hay que defenderse.
Un abrazo
Sí, son temas que, como dices, dan miedo, pena y rabia porque contagian. Aunque creo (o quiero creer) que también permiten reflexionar sobre lo que estamos viviendo. Por eso escribo estas entradas, porque uno nunca sabe adónde pueden llegar y si, a lo mejor, generan que alguien piense en lo que hace o a quién sigue.
Tienes toda la razón: «Nunca entenderán que es de ellos de quien hay que defenderse.»
Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo fuerte.