Mal están las cosas y peor parecen ponerse por momentos: cambio climático desbocado, fascismo lenguaraz y embravecido, natura olvidada y sufriente, empatía muerta en combate, humanidad descolocada, desorientada y distraída… Mal están las cosas, amiga, amigo, ¡para qué engañarnos!
Pero habrá que conservar la salud mental como quien conserva un tesoro heredado de un abuelo sabio y cachazudo. Y habrá que aferrarse fuerte a las certezas, a los cariños anudados, al amor que arde y calienta el corazón apasionado.
Hay que empuñar con fuerza el timón de nuestros destinos, marcar rumbo y deriva, y no dejar, ni por un momento, que nos alcance el desaliento. Porque, a día de hoy, 21 de junio de 2026, seguimos aún vivarachos, ingeniosos y perspicaces.
Boquiabiertos ante el bosque, aturdidos ante un ocaso de fuego, emocionados ante la canción de nuestras vidas, enternecidos ante el reencuentro con viejos amigos que siempre lo fueron y que siempre lo serán, conmovidos por los logros ajenos, asustados con los sustos que otros padecen.
Por todo ello me gustaría desearte, de corazón, pese a todo, pese a todos (sobre todo a algunos), un feliz verano, mi amigo, mi amiga.


Que arda el sol en tu mirada luminosa, que tus noches sean estrelladas y serenas, y que nunca te falte el calor de un abrazo.
¡Feliz verano mariposas, luciérnagas, murciélagos de la noche y vencejos libres!
¡Feliz verano, bosques densos de hayas del Parque Natural de Aralar!
¡Feliz verano robles milenarios de Etxarri-Aranatz!
¡Feliz verano fresnedas de la sierra en los alrededores del Santuario de San Miguel!
¡Feliz verano arroyos cantarines, paisajes de mi corazón que me traéis el aliento de quienes partieron antes!
¡Feliz verano hijos e hijas del bosque y de la mar rugiente!
¡Sed felices!, al menos intentarlo. A día de hoy, es una fórmula de firme compromiso con uno mismo que implica una decisión consciente de cultivar el bienestar, la gratitud y la resiliencia en lugar de esperar la felicidad de factores externos.


La felicidad no es una meta, sino un proceso y una elección diaria que requiere trabajo, requiere amor propio y la capacidad de respuesta ante las circunstancias que la vida nos depara.
Implica priorizar el propio bienestar emocional y el de aquellos a quienes amas, encontrar metas significativas, tener actitudes positivas, ejercer la resiliencia, manteniendo la mente abierta para levantarse tras las caídas. Ser agradecido.
El científico Albert Einstein no dejó un tratado científico dedicado propiamente a la felicidad, pero sí un ramillete de reflexiones que se erigían sobre la sencillez, el propósito y la curiosidad. Una aportación que se plasma en las dos notas manuscritas que le dio a un mensajero en Tokio (Japón) en 1922 como propina: «Una vida tranquila y modesta trae más alegría que la persecución del éxito constante, unido a una agitación perpetua», indicaba. Y «Donde hay voluntad, hay un camino», concluía.
Él aconsejaba que la satisfacción personal no debía depender de los demás, sino de uno mismo: «Si quieres vivir una vida feliz, átala a un objetivo, ni a las personas ni a las cosas».


Siguiendo el mismo camino, acuñó una de sus frases más célebres: «Sólo hay dos maneras de vivir tu vida. Una de ellas es como si nada fuera un milagro. La otra es como si todo fuera un milagro».
Te invito a elegir entre una vida mecánica y desencantada o una existencia vibrante, donde cada detalle cotidiano se percibe como una maravilla. Reflexionar sobre ella implica entender que los «milagros» no son sucesos sobrenaturales, sino la capacidad de asombro ante la complejidad de la realidad.
Vivir como si nada fuera un milagro es la opción de la rutina, donde la ciencia explica todo, el cansancio nubla la vista y la vida se vuelve predecible y carente de magia.
Vivir como si todo fuera un milagro es la elección de la gratitud y la perspectiva. Significa maravillarse ante la existencia misma, la naturaleza, la conexión humana o un nuevo día, aceptando que la vida es un regalo complejo y constante.
En última instancia, no se trata de negar la lógica o la ciencia, sino de añadir una capa de asombro a la experiencia humana, convirtiendo la rutina en algo extraordinario.



Sin palabras. Tu escritura recién publicada, ¡hay tanta riqueza en la mezcla de sentimientos que se exponen! Donde la resiliencia se destaca, dejas sin palabras al lector. Gracias Marlen por tu escritura maravillosa, donde está implícita la felicidad de una vida y también, a veces, el pesar de la misma. Gracias.
Este comentario es de mi amiga Angela a quien agradezco mucho sus palabras y le mando un beso grande desde la distancia. ¡Tan lejos, pero tan cerca!
Maravilhooso texto e por mais que as coisas não estejam bem , as mudanças climáticas se mostrando claramente, temos que a cada nova estação cheios de esperanças saudar!
Feliz Verão pra vocês e aqui no Brasil, seja ótimo o inverno!
abraços, chica
Hola Chica. ¡Exactamente, recibamos cada nueva estación (y cada nueva etapa de nuestra vida) con esperanzas y deseos de disfrutar y hacer disfrutar a quienes amamos!
Gracias por el comentario. ¡Muy Feliz invierno para ti! Un abrazo.
Esse tradutor muda as minhas palavra, mas, enfim… abraços, chica
No te preocupes. Entendí perfectamente lo que nos decías. Es una maravilla que podamos traducir los idiomas y podamos comunicarnos de esta forma. Una vez más, la tecnología nos acerca y nos permite compartir lo que pensamos. ¡Genial!
Hola, Marlen. ¡Cuánta falta nos hace reflexionar en cómo debemos afrontar este presente esquizofrénico! Me han gustado mucho las palabras de Einstein, en especial esta: Donde hay voluntad, hay un camino. Creo que esa es la clave, la voluntad de querer aprovechar nuestros cinco minutos en este mundo, sacándole el mejor partido, día con día y a pesar de todo. Gracias por esta reflexión y por las imágenes que están preciosas. Abrazos.
Hola Ana. Sí, creo que es una buena época para tomar las noticias con paciencia y reflexionar sobre todo lo que está pasando y sobre aquello que se repite hasta la saciedad con el único fin de calentar el ambiente. Buena época para tomar un lápiz y un papel y empezar a escribir lo que nos llega, dándole una puntuación primero de importancia, luego sobre cuánto nos afecta: a nivel personal, del entorno y mundial y finalmente sobre la posibilidad que tenemos de cambiarlo, si es negativo o disfrutarlo si es positivo. ¡Nos sorprendería cuánto humo tragamos al día, desperdiciando el tiempo de aprovechar esos 5 minutos de universo!
Gracias por tus palabras. Algunas imágenes son del pedacito de naturaleza que tengo cerca, otras de la terraza de mi casa que ha decidido que es un buen momento para regalarme el color y la fragancia y que diga fuerte ¡Feliz instante!
Un abrazo fuerte.
Hola, Marlen.
Poco que añadir más que disfrutar de tus preciosas imágenes, haciéndolas reales en nuestra imaginación, y de tus esperanzadoras palabras.
Así que…
¡Feliz Verano, amiga! Que disfrutes mucho de tu naturaleza y que ella disfrute de ti, como lo hacemos nosotros. Abrazo SuperGrande.
Hola Jose.
Hoy pensaba llamarte para saber cómo estás y charlar un rato. Se me complicó el día, así que lo intentaré mañana o pasado. Las últimas imágenes de la entrada, son de la terracita de mi casa. Flores, muchas flores que intento mantener para que el calor no las achicharre. Las hojas de las hortensias rosas empezaron a marchitarse, y era que estaba fallando el riego. Pero ya está solucionado. Los geranios rojos están muy lindos (verde y rojo, la combinación perfecta para la naturaleza). Y la selva de iris (un macetón grande con bulbos) este año ha sido un espectáculo. Sí, temprano, por la mañana, antes de que el sol pegue fuerte, disfruto mucho de ese rincón. Y el mar, tú también lo tienes a tu alcance. Es un placer ir antes de que lleguen los grupos de bañistas y poder apreciar todo lo que nos regala la naturaleza.
Espero que estés mejor de tus piernas y puedas pasear. ¡Muy Feliz verano, Amigo! Espero que mis palabras te acerquen las esperanzas necesarias para estos tiempos que corren.
Te mando un abrazo grandote. ¡¡Ánimo que seguirá el calor!! 🌞🥵🪭🍦