A veces protestamos contra los concursos de televisión, a veces nos exaspera que haya gente capaz de menospreciar a una persona, frente al mundo entero, en directo, sin piedad alguna, riéndose de la humillación ajena. Y no somos capaces de apagar el televisor porque no concebimos que siga el espectáculo sin hacer nada por evitarlo. No somos capaces de evitarlo. No somos capaces de mirar hacia otro lado y deseamos que un ser cargado de justicia humana ¡sí justicia humana, porque no me vale la divina!
Que un ser así salga al plató y nos recuerde que hay principios básicos que no debemos aceptar, que no debemos burlarnos de quien pone su alma en hacer algo para que otros lo consideren un títere estúpido nacido para divertir a los idiotas.
Y hay veces, sí, las hay, te lo aseguro. Hay veces en que esos mismos programas nos dan una lección que debemos aplaudir y valorar y agradecer de que existan porque un chirlo a tiempo es más educativo que cien horas de plática insulsa.
En esta última categoría quiero traer un video del programa “America´s Got Talent”. Una joven de nombre Jane Marczewski, que se presentó con el nombre “Nightbirde” (Ave nocturna) de 30 años, compartiendo con los jueces que tenía un 2% de posibilidades de sobrevivir mientras luchaba contra el cáncer en sus pulmones, hígado y columna.
La canción de su autoría se llama: “It´s OK” y cuenta mucho más que una reflexión. Habla sobre no esperar a que la vida deje de ser difícil para decidir ser feliz, algo que cobró un significado aún más profundo tras su fallecimiento.
En “Got Talent Argentina”, un joven Emanuel Carrizo de Caleta Olivia, en la sureña provincia de Santa Cruz, sobre el golfo San Jorge, presentó una conmovedora coreografía de danza contemporánea que representaba el dolor y la historia de un soldado en la guerra, en homenaje a los ex combatientes de las Islas Malvinas.
Y en “Got Talent Ukraine” Kseniya Simonova saltó a la fama ganando el concurso de 2009 trayendo nuevamente el horror de la Guerra en un conmovedor espectáculo de dibujo utilizando arena, una caja de luz y música.
Para disfrutar de algunas impactantes obras de arte efímero, que nacieron o hicieron famosos a sus autores a través de concursos televisivos, no os perdáis el siguiente video. Los concursos, como tantas cosas que criticamos, no son más que herramientas.
Y repitiendo algo que suelo resaltar a menudo: la energía nuclear puede iluminar ciudades o destruirlas, la inteligencia artificial puede revolucionar la medicina o crear desinformación, los concursos televisivos pueden adormecer la mente y el sentido de empatía y justicia o pueden descubrir la capacidad de crear arte en seres insospechados. Es la misma filosofía detrás de muchos avances: la tecnología y las herramientas son moralmente neutras; el impacto positivo o negativo recae completamente en la ética, la intención y la responsabilidad de quien las utiliza.