Por suerte, más allá de los giros del idioma o de las fechas marcadas con fórceps, queda claro que no todos los azules acarrean un pesar, también los hay nostálgicos, divertidos, invasores, tiernos y hasta creadores de amor. Como en la película L´ange bleu donde Marlene Dietrich canta que está hecha para el amor –y nada más que para el amor, de pies a cabeza– y detiene el mundo. En realidad, lo sopla y vuelve a construirlo desde cero en ese acto, cuando dice que ese es su mundo, su naturaleza: amar y casi nada más. “Ich bin von kopf bis fuß auf liebe eingestellt” (Estoy dispuesta a amar de la cabeza a los pies). La escena es en blanco y negro, pero yo la sigo viendo azul.
Blue Moon (Luna Azul), una canción clásica norteamericana escrita en 1934 que se convirtió en una balada popular. Dicen que el título de la canción proviene de una expresión inglesa: «Once in a blue moon» («Una vez en una luna azul») y que se usa para adjetivar algo que sucede raramente. La letra relata un golpe de suerte tan poco probable que debió haber sucedido bajo una luna azul. También se juega con que el azul es el color de la melancolía, la misma que sufre el protagonista hasta que encuentra el amor.
Blue moon/ you knew just what I was there for/ You heard me saying a prayer for/someone I really could care for/And then there suddenly appeared before me/the only one my arms will ever hold… (Luna azul/sabías exactamente para qué estaba allí/ Me escuchaste decir una oración por alguien a quien realmente pudiera cuidar/ Y entonces de repente apareció ante mí/ el único al que mis brazos alguna vez sostendrán…)
El tema fue versionado por multitud de artistas, pero como Ella Fitzgerald, ninguno.
Era la canción que sonaba cuando Jasmine conoció a su esposo (un hombre bastante chanta). Como si la protagonista de Blue Jasmine, una de las películas más interesantes que Woody Allen rodó en este siglo, con un par de hermanas al borde de un ataque de nervios, se hubiera quedado a vivir en esa escena, con esa música de fondo y el chasquido del flechazo. El amor como una canción que siempre vuelve, la banda sonora eterna.
Lamentablemente, el dinero mueve el mundo, y la falta de él, sobre todo si has gozado anteriormente de comodidad económica, puede resultar desesperante, deprimente, autodestructivo. En los últimos años, esto ha sido una realidad demasiado cercana para la clase media y un poco menos para la clase alta. Pero a Woody Allen no le interesa regodearse en la clase obrera que lo está perdiendo todo, sino en la desesperación de la clase alta cuando se encuentra en esta situación, y ya no sólo por la gran diferencia de pasar de tenerlo todo a no tener nada, sino porque, en la mayoría de los casos, es una situación que se han buscado ellos solitos, a base de estafa, corrupción y engaños.
Pero pasemos a otro arte. “El azul da a los demás colores su vibración”, dijo Cézanne. Y es cierto. Transforma las tonalidades de lo que tiene alrededor. ¡Eso me encanta! Nada es lo mismo cuando aparece el azul. Y eso que siempre fue el pigmento más caro para los pintores.
Pablo Picasso tuvo un periodo azul, fue una época donde pintaba todo tipo de cuadros con una sola cosa en común: el color azul que representaba su dolor y tristeza tras el suicidio de su amigo Carlos Casagemas.

Claro que, si hablamos de pintura y de azul, no puedo dejar de mencionar a mi amado Vincent Van Gogh, el maestro de los azules y sus tonalidades. Él utilizaba un contraste simultáneo de colores complementarios, unido a un contraste entre colores puros y colores muy agrisados para transmitir emociones fuertes. Es como si los colores chocaran entre sí, creando una sensación de intensidad y luminosidad.
“No hay azul sin amarillo y sin naranja.” dijo el pintor. Su incuestionable predilección por el color amarillo ha sido relacionada con una intoxicación por “Digital”, una medicina con propiedades sedantes y antiepilépticas. Los pacientes que consumían un exceso de digital tendían a ver los objetos con un tono amarillento.

Vincent Van Gogh veía el mundo a través de un filtro amarillo provocado por la medicina que consumía. De modo que el pintor tan solo trasladaba a los cuadros los tonos que observaba. Pero, a pesar del predominio de los tonos amarillos en las obras de Van Gogh, el amarillo siempre está equilibrado con el uso del azul y/o del blanco, incluso si se aplica de manera muy sutil.
Para quien ame la pintura de Van Gogh tanto como yo, os traigo unas muy bellas pincelada azules.

Vincent Van Gogh, Portrait de l´artiste 1889 
Vincent Van Gogh, Nuit étoilée sur le Rhône, 1888 
Vincent Van Gogh, La Nuit étoilée, 1889

Vincent Van Gogh, Le Docteur Paul Gachet 1890 
Vincent Van Gogh – La iglesia de Auvers-sur-Oise 1890
Si aún tenéis ganas de más azul, leer algo sobre Yves Klein, el artista francés que creó y patentó su propio azul, profundo y cálido, el International Klein Blue. El impacto visual del IKB se debe a su fuerte relación con el azul ultramar, así como a los espesores y texturas de esta pintura que Klein solía aplicar sobre sus lienzos. “Con el color alcanzo un sentimiento de plena identificación con el espacio y estoy completamente liberado”, dijo. Porque para él un color así era una forma de estar en el universo, en sí mismo y en el vacío al mismo tiempo.

Tendría que pediros perdón por lo extenso de estas entradas, pero no puedo acabar sin un detalle histórico. «Goodbye Blue Sky» es una canción de Pink Floyd que apareció en su álbum doble de 1979, The Wall. En un breve prólogo, se escucha un llanto infantil. El sonido de los bombarderos que se acercan llama la atención de un niño: «Mira mamá, hay un avión en el cielo».
La letra describe el recuerdo del Blitz, la campaña de bombardeos sostenidos en el Reino Unido por parte de la Alemania nazi que se llevaron a cabo entre 1940 y 1941. Más de un millón de hogares fueron destruidos y se calcula que 40 000 civiles perdieron la vida, la mitad de ellos en Londres.
¿Viste a los asustados? ¿Escuchaste las bombas caer? ¿Alguna vez te preguntaste por qué tuvimos que correr en busca de refugio cuando la promesa de un mundo nuevo y feliz se desplegaba bajo un cielo azul claro? … Las llamas ya se han extinguido hace tiempo, pero el dolor persiste.
Adiós cielo azul.
Gracias por este azul tan bien descrito. Un abrazo!
Hola lady_p
Gracias a ti, por acercarte y comentar.
Un abrazo.
Marlen
El color azul es una maravilla y tiene historias grandiosas. 🙂 https://almaleonor.wordpress.com/2017/04/30/universo-azul/
Sí, ¡¡me encanta el azul!!
Gracias por tu comentario.
Un abrazo.
Marlen
Blue dress, canción de Depeche Mode. 🙂
Sííí «Something so trivial, makes me a happy man». Gracias por el aporte.
A ti por la entrada.
El azul es el color de la vida, del silencio, del profundo frío de una grieta en la nieve, del mar y del cielo.
Hola Carlos.
¡Me gusta eso de que el azul es el color del silencio! Pero no me extraña. Siendo el color del frío, el silencio se impone. Un abrazo.