Mauricio Borensztein, más conocido como Tato Bores, fue un actor y humorista argentino, que actuó en cine, teatro y televisión. Pero fue en la televisión donde, con sus monólogos de humor político marcó a generaciones de argentinos. Con un particular look, que incluía el frac, la peluca, el cigarro y los anteojos, sus monólogos eran la base y esencia de cada uno de sus programas.
Las familias argentinas se reunían frente al televisor cada domingo para escuchar sus agudos comentarios políticos. Yo era público de Tato. Como los domingos generalmente los pasábamos en casa de mis abuelos, después de cenar las sobras del mediodía, disfrutábamos de los monólogos de Tato antes de volver a casa. Sobre todo, mi abuelo Venancio, que disfrutaba y reía mucho porque era un fan incondicional del gran humorista y del que hoy, me acuerdo especialmente.
En aquella época podían convivir guionistas de distintas ideologías políticas. Hubo guionistas que eran de la UCD y otros peronistas. No había problemas, siempre y cuando se respetara al personaje. ¡Te imaginas qué sacrilegio!
Pero no sólo se convirtió en una leyenda de la televisión argentina, sino que además, con sus frases, logró pasar a la eternidad. Porque ¡quién no dijo alguna vez!: “Vermouth con papas fritas y good show”, o «El que sabe, sabe y el que no es jefe», o «Vivir se puede, pero no te dejan».
Con una prosa veloz y críticas mordaces, Tato conservó la vigencia y es recordado cada vez que la situación política argentina lo merece. Desde su inicio en la televisión, en 1957, hasta su muerte, el 11 de enero de 1996, demostró ser un lúcido cronista de la realidad.
Ironizó sobre los vaivenes del dólar, sobre la incertidumbre económica y sobre los políticos erráticos. Temas que desde hace décadas conservan actualidad en la Argentina.
A esta altura del partido, yo creo que el objetivo de la sociedad argentina, no debería ser simplemente cambiar, sino lograr que los monólogos de Tato Bores, algún día, fueran un tragicómico recuerdo del pasado.
Es cierto, sus monólogos y sus ‘conversaciones’ telefónicas con el ‘gran jefe’, impecables (casi siempre). Un saludo.
Hola Daniel
Creo que los que todos los que vivimos en esos tiempos en Argentina, conocemos a Tato Bores. ¡Todo un personaje! Con su aspecto, con su forma de hablar como si fuera un trabalenguas perpetuo, con su humor, con sus conversaciones telefónicas.
Gracias por comentar. Un abrazo.
Marlen
No lo conocía pero mirando los videos que has puesto pienso en cuánto ha cambiado la comedia política con los tiempos. Hoy lo único que se ve son golpes demasiado bajos por todos lados. Nada de crítica inteligente y sobre todo un sesgo que mancha la opinión. Las personas que hacen este tipo de comedia, si bien pueden tener sus preferencias políticas y sus ideas debieran ser neutrales a la hora de hacer este tipo de programas, y si no neutrales al menos ser gente pensante, objetiva y no fanáticos. Gracias por esta probadita de este personaje.
Hola Ana
Exactamente eso es lo que pensé cuando decidí escribir esta entrada. El humor es algo muy subjetivo, yo no encuentro aquí en España un humor (en general) que me divierta, que me haga reír o pensar. Pero es que el humor político no existe, todo se reduce a un grupo de personajes que se supone hacen reír y a mí me provocan tristeza, cuando no un rechazo absoluto por la falta de respeto, los gritos, la falta de educación y la falta absoluta de humor. Tato Bores hacía humor con todos los gobiernos que fueron pasando durante los años que estuvo en antena. Con mucha crítica, con educación, con mucha ironía. Podía no gustarte lo que estaba diciendo, pero no podías criticar su forma de decirlo.
No sé si es un cambio en la mentalidad de la gente o simplemente, los odios se han exacerbado y el humor ya no existe. Echo de menos el humor que no se basa en la grosería. Y mucho me temo que no sé si lo encontraré nuevamente algún día. Por las dudas, lo sigo buscando 😂🤣
Gracias por tu comentario. Me alegro que a través del blog, hayas conocido a este personaje singular. Un abrazo grandote.
¿Sabes qué pasa? La gente ya es incapaz de usar el sentido común, la empatía y la perspectiva. Todo es blanco o negro, no aceptan matices. Es una pena. Abrazo de vuelta.
¡Exactamente! ¿Son cosas que nos venían de fábrica o las aprendíamos en casa, con la familia y los amigos, por simple imitación? Porque a mí nunca me dijeron que tenía que ser empática, pero mis padres, mis abuelos, los amigos de ellos, eran empáticos y ejercían de ello sin comentarlo. ¿Por qué se han perdido estos valores esenciales? ¿Por qué amigos de diferente modo de pensar no pueden convivir en su amistad? ¿Por qué todo es blanco o negro, como tú dices? ¿Por qué un comediante como Tato Bores podía criticar a todos, con respeto, pero criticando, y ahora el comunicador que emite una crítica ha muerto para la otra mitad de la población? ¡Demasiadas preguntas!
De lo que estoy casi segura es que en la escuela me engañaron. Me hablaron de «evolución» de la especie humana y se equivocaron de prefijo, era «in».
Buen fin de semana.
Exacto… involución. Feliz domingo…