La magia de los actos desinteresados
A menudo, nos vemos atrapados por la rutina diaria. Y las noticias, que forman parte de esa rutina, nos bombardean con relatos de violencia, injusticia, crueldad y desesperanza. Violaciones, asesinatos, estafas, desastres y conflictos que parecen crecer sin fin, como un eco ensordecedor que nos recuerda lo peor de nuestra humanidad. A fuerza de hablar todo el tiempo del mal, corremos el riesgo de convencernos de que sólo eso existe, de que todo lo que podemos ver es negativo. Nos olvidamos, sin querer, de la luz que sigue brillando en medio de tanta oscuridad.
Pero, si nos detenemos a mirar más allá de los titulares, descubriremos que la bondad, aunque más discreta, no sólo existe, sino que está por todas partes. Las buenas acciones en general no ocupan las primeras páginas, pero son las que verdaderamente sostienen el peso del mundo. La generosidad que pasa desapercibida, las manos que se extienden sin esperar nada a cambio, los corazones que laten al unísono por el bienestar del otro. Son actos que no se cuentan, pero que están vivos en cada rincón de la sociedad, en la familia, en la escuela, en las oficinas, en las calles y, sobre todo, en los momentos en que nadie más está mirando.
Podríamos empezar a darnos cuenta de estas huellas, de esos pequeños rastros que la bondad deja a su paso, aunque no sean de interés para un gran número de personas. Cuántas veces, sin que lo pidamos, alguien se ha detenido a ayudarnos, a sujetarnos cuando estábamos al borde de caer, a darnos un aliento justo cuando lo necesitábamos, a abrirnos la puerta para que pasemos cómodamente. Sí, no soy de las que se molestan si me ayudan en el momento preciso, no creo que con un gesto así me estén discriminando por ser mujer. No es un tema de género, es algo relacionado con la amabilidad hacia los demás, sean hombres o mujeres. Sé diferenciar los gestos.
Esos gestos sencillos, pero llenos de humanidad, son los que realmente nos definen. Es el compañero de trabajo que te ofrece su apoyo cuando todo parece desmoronarse, el médico que se presenta cuando te viene a ver, el que, más allá de las horas de consulta, se toma un instante para asegurarse de que estés bien. El extraño que, sin decir palabra, te sostiene un paquete pesado, o la señora que te da una indicación necesaria, sin esperar reconocimiento alguno.
El mundo sigue girando gracias a esos actos invisibles, desinteresados, a esas personas que nunca buscan recompensas ni aplausos, pero que hacen de la solidaridad el motor de sus vidas. No aparecen en las portadas de los periódicos, pero son los verdaderos héroes que mantienen el equilibrio de nuestra humanidad. Tal vez no haya mayor lección de ética que esas acciones anónimas, generosas, cotidianas. Ellas nos enseñan lo que realmente importa: que, en un mundo donde las palabras se omiten o pierden sentido, los actos de bondad son los que realmente nos unen.
Y estoy convencida de que muchos de nosotros vivimos de esta manera, sembrando, sin esperar nada a cambio, semillas de amabilidad, de gentileza, de cortesía, de cordialidad, de sociabilidad. No necesitamos discursos grandilocuentes ni sermones moralistas. En lugar de buscar reconocimiento, preferimos hacer que el mundo sea un poco más llevadero para quienes nos rodean. Sin luces, sin cámaras, sin fanfarrias.
Sólo porque creemos en la fuerza de la AFABILIDAD, esa que se cultiva día a día en lo pequeño, en lo simple, en lo que nunca se olvida. Hoy propongo esta como «Palabra del año», esas que eligen los grandes diccionarios del mundo para contarnos lo que hicimos de este año que acaba y lo que este año hizo por nosotros… O lo que nos gustaría que hubiera hecho.
¿Os imagináis? Mirar a nuestro alrededor y ver que no estamos solos. Que hay más de estos héroes silenciosos de lo que pensamos, dispuestos a hacer del mundo un lugar mejor, un gesto a la vez.
¡¡Feliz Navidad y mis mejores deseos para el
Año Nuevo 2025!!
¡¡Gabon Zoriontzuak eta Urte Berrirako onena opa dizuegu!!

La preciosa sepia es de Kurt Sturm Jüngling. El tema de 1982 «Mujer salteña»
Muchas gracias, Marlen.
Eres el faro de esperanza que necesitamos entre tanta tempestad de pesimismo. Siempre nos das razones para creer que el mundo es muchísimo mejor que la pintura de parcos y tristes colores que nos quieren vender. Después de leerte siempre vuelve a sonreír nuestro corazón. Gracias, amiga.
Feliz Navidad, felices Fiestas y un Año Nuevo lleno de sonrisas, esperanzas e ilusiones por disfrutar. Abrazo Grande, Grande.
Hola Jose
Sí, me empeño en rescatar la esperanza que vislumbro entre los nubarrones de la vida diaria. Y aunque no siempre lo logro, sé que hay seres a mi alrededor que valoran el intento, como tú. Por eso gracias, muchas gracias por tus comentarios, por tu cercanía, por hacerme saber la cantidad de cosas que tenemos en común, por todo eso que me permite convencerme que no todo es en vano.
Sigamos creyendo en la gente que mantiene firme sus ganas de reír, de cantar, bailar, trabajar, crear, educar a las nuevas generaciones, acompañar a los amigos, vivir compartiendo amor con quienes tiene a su lado.
¡¡Muy Feliz Navidad Amigo!! Te deseo un año 2025 pleno de momentos felices compartidos con tus seres queridos. Besarkada haundi bat.
Muchas Gracias Marlen !!!
Hermosas y muy realistas palabras que nos dan mucha esperanza. Nos hace reflexionar sobre cuanto hemos dado y cuanto recibido de ese acto tan importante como la Afabilidad. Y que bien nos sentimos.cuando la.brindamos y hacemos feliz a alguien.
Gracias.
FELIZ NAVIDAD y MUY BUEN AÑO !!!
Hola Eduardo
Gracias a ti por pasarte por aquí y por tu comentario. Sí, estos tiempos son de reflexión y de compartir con los seres queridos.Espero que lo estés pasando muy bien con la familia. Un beso grandote y que disfrutes de una ¡¡¡Muy Feliz Navidad!!! y ¡¡¡Un Muy Buen Año de salud y momentos felices en compañía de quienes queremos!!! Un beso grande.
Felices fiestas , un abrazo
Hola Nuria
¡¡¡Felices Fiestas!!! para ti también. Que lo disfrutes junto a tus seres queridos.
Un abrazo grande.
Marlen Mis mejores deseos para este 2025, que sea un año de muchos héroes anónimos, de angeles tocando corazones y esparciendo amor por doquier.
Dejemos de fomentar tantas negatividades dándoles protagonismo a diario al poner nuestras energías a su servicio, sabemos que las hay, pero donde ponemos el ojo, ponemos la intención, como dice el dicho, y sin querer le otorgamos mas poder. Es mejor enfocarnos en el lado positivo de la vida y divulgarlo con afán, solo así cesara el odio y dolor sobre los hombres y el planeta y reinara la paz mundial, brindemos por ella y pongámosle todas nuestras ganas y llegará.
Salud, amor y mucha paz, un fuerte abrazo.
Hola Idalia
Me alegro mucho de encontrar eco a mi mensaje y te agradezco el comentario.
Ojalá tengamos la suerte de que en el nuevo año que estrenamos se multipliquen los héroes anónimos y los ángeles tocando corazones y esparciendo amor entre los seres vivos de este maravilloso planeta. Para ti también, mis mejores deseos. Un abrazo.