Bartolomeo copia textos sagrados en un monasterio.
Es lo único que sabe hacer.
No cree en Dios.
Palabras bonitas para gente desesperanzada.
Hoy las palabras empiezan a cambiar.
—Es imposible.
—No más que tu negación.
La voz viene del texto.
—¿Dios edita el manuscrito?
—El orden que buscas no es divino. Es miedo al caos.
—Esto es una prueba.
—Toda transformación lo es.
Intenta borrar el texto. Vuelve a aparecer.
—¿Qué quieres?
—Deja de escribir lo que no crees.
—¿Y qué hago?
—Aceptar que no entiendes lo que escribes.
Deja la pluma.
Por primera vez, no intenta corregir el pergamino.
Agradezco al “Blog de Lidia” su divertida iniciativa que nos desafía
con la propuesta “Escribir jugando”.
La idea es escribir un microrrelato o una poesía de no más de 100 palabras (sin incluir el título), en el que aparezca la idea y el objeto correspondientes al mes.
Cada mes un nuevo reto. En este caso para el mes de abril, las consignas son:
Carta: Earth wisdom – Go with the flow .
Dados astrológicos: signo Escorpio.
Y como opcional: Que aparezca en la historia algo relacionado con
la esencia floral de Bach: Gentian

Que maravilhoso texto, cheio de sabedoria! Quando não sabemos ou acreditamos, melhor não falar ou escrever…Certo!
Gostei muito de ler ,além da imagem a apresentação lindas também! abraços, chica
Hola Chica. Me alegra mucho que te haya gustado mi aporte al reto de este mes. Como me cuesta mucho escribir microrrelatos, agradezco especialmente que valoren el esfuerzo. Así que gracias por tu comentario.
Un abrazo de Marlen
Interesante propuesta, Marlen. Me gusta ese diálogo interno a través del pergamino («Dios» o la divinidad interna se manifiesta de múltiples maneras). Muchas gracias por tu aportación al desafío de este mes. Te espero en el próximo. Un abrazo.
Hola Lidia
Este mes la carta «Go with the flow» me llevó a pedirle al pobre monje incrédulo que encontrara su propio sendero dentro de su tarea. A eso le ayudó, por supuesto, ese diálogo que encara con Dios o con su conciencia. Escorpio le indica que es un momento de transformación, misterio o necesidad de ir al fondo de la situación, es hora de «tomarse las cosas en serio». La Gentian estará a su lado con sus dudas y su pesimismo.
Gracias a ti por tus retos y tus palabras. Nos vemos el próximo mes. Un abrazo.
Hola, Marlen. Para no gustarte en especial escribir microrrelatos, este te ha quedado muy bien. Sobre todo, da para reflexionar. Hay cosas que hacemos «solo porque sí». Es importante cuestionarnos porque lo que no se hace con pasión, no queda bien. Me gusta la historia de este monje copista y su «despertar». Abrazo fuerte.
Hola Ana. No es que no me gusten los microrrelatos, es que suelo crear historias largas y, cuando tengo que cortarlas, me da rabia no poder explicar cada cosa. Por eso los escribo, es una forma de aprender a resumir pero sin perder el sentido. Por lo menos, de hace un par de años a ahora, la cosa ha mejorado. 😂😂
Tienes razón, hay cosas que hacemos «solo porque sí» y algunas por el vil metal de un sueldo. Mientras sepamos la razón y lo asumamos, no hay problema. No todo podemos hacerlo con pasión. Este monje lo que hace es autoengañarse, ni tiene fé ni le importa la gente a la cual están destinados los libros. Hasta que la voz de su Dios, conciencia o lo que sea, le despierta de su tarea.
Muchísimas gracias por tu comentario. Un abrazo fuerte.
Sí, los micros tienen su grado de dificultad. Uno tiene que confiar en la capacidad del que lee para rellenar los huecos, que no están realmente «vacíos» pues uno ya le ha dejado «pistas». Mucha gente no está acostumbrada a eso. Ese aspecto es el que más me entusiasma de los micros, se requiere un lector inteligente y activo y cuando haces «clic» con él es super satisfactorio. Abrazo fuerte.
Es cierto, Ana. Tienes razón, no había pensado en ello y me gusta tu punto de vista. Hay que confiar en la capacidad del lector para rellenar los huecos, siguiendo las pistas que le hemos dejado.
Gracias. Un abrazo fuerte.