Viajar a Japón de la mano de un libro, es una aventura fascinante. Si el libro se llama “Kokoro. El sonido oculto de las cosas”, nos trae un formato de gran tamaño, apaisado que facilita el disfrute de las fantásticas ilustraciones, y es en sí un producto exquisito, único y bello, contamos con la mejor combinación posible para que atraiga no sólo a los amantes de la cultura japonesa.
Igort, seudónimo con el que firma sus cómics e ilustraciones el italiano Igor Tuveri, se ha convertido en una de las figuras de la modernización del cómic italiano de los últimos años. Ha viajado en numerosas ocasiones a Japón y ha vivido largas temporadas en el país, durante las cuales se sumergió en la cultura local quedando fascinado por ellas. Un amor que ha querido reflejar en este precioso libro ilustrado.
En japonés la palabra “Kokoro” hace referencia a la esencia, al corazón en su significado espiritual, y en este libro Igort se adentra en el corazón de los objetos y del arte. Guiado por una curiosidad inagotable, cuestiona las formas y el significado de la permanencia, así como el cambio en la cultura japonesa contemporánea, que reinventa los espíritus y las deidades tradicionales, las ceremonias y los ritos ancestrales, donde la cultura de la imagen es primordial. Y lo describe empleando un estilo emocional, de ahí su elección en el nombre de la obra.
Radiografía las caras de Japón a través de las sensaciones que el autor se va encontrando en lo que ve, en lo que lee, en lo que escucha, en lo que escribe, en lo que dibuja. Los que no tenemos la suerte de haber viajado al país más enigmático, podremos conocer qué se esconde en el alma japonesa, la espiritualidad de Japón que jamás deja indiferente.

Kokoro, ¿Cuándo empezó a cambiar la actitud de las mujeres japonesas? 
Años veinte, el sailor Fuku (uniforme escolar japonés) 
GothLoli (Gothic Lolita) 
Cosplayer (Costume player) 
Calle comercial Yanaka Guinza en Tokio
Esta obra no es un cómic ni una obra de ficción, sino un reportaje gráfico con ilustraciones suyas en el que explora la cultura y la mitología japonesas haciendo un recorrido por su evolución a través del tiempo y sus manifestaciones más populares. Se trata de un libro creado tomando partes de los cuadernos de viajes en los que ha ido apuntando y dibujando las cosas que más le han llamado la atención. En sus páginas vemos como en el país conviven de manera armónica, tradiciones ancestrales con otras contemporáneas que se pueden considerar una reinvención de las primeras ya que comparten elementos comunes.
Explica términos como “el manga” (manga proviene de dos palabras japonesas: “man”, que significa “caprichoso o improvisado” y “ga”, que se traduce como “dibujos”. En Japón, el término manga se refiere tanto a los cómics como a las historietas en general), “ser otaku” (una palabra con connotaciones negativas, que significa fanático obsesionado con algo como el gusto por los videojuegos, el manga o el anime. Un verdadero otaku es aquel con una amplia posesión de saberes detallados sobre el país del sol naciente, derivada de un consumo comprometido de sus productos culturales: idioma, gastronomía, historia, cine, teatro, música, moda, espiritualidad) o “lo kawaii” (cualquier cosa que sea adorable, bonita o tierna y puede aplicarse a anime, juguetes, moda, comida, apariencia de una persona, comportamiento…). Palabras que a mediados de los 90 sólo sabían los muy iniciados en lo japonés.
Asimismo, vemos la manera en la que ha ido cambiando el rol de la mujer en la sociedad nipona y también el reflejo de la enorme importancia que tiene el manga y el anime en la cultura popular y como han ido transcendiendo hasta influir en otros ámbitos culturales y sociales como la moda o la música.

Katsuhiro Ôtomo en una secuela de Kibun wa mō Sensō (Ramen para dos) 
Takahashi Rumiko y sus personajes de manga 
Tadao Tsuge y su manga «Mi vida en barco»
El libro no sólo nos cuenta sus reflexiones sobre la evolución de la cultura, también nos habla de las obras, artistas y autores que mejor reflejan el corazón de esta sociedad. Extractos de algunos encuentros que Igort tuvo a lo largo de sus años viviendo en Japón con figuras culturales tan relevantes del país como los mangakas (“mangaka” es la palabra japonesa designada para referirse al creador de una historieta o cómic) Tsuge Tadao, Ôtomo Katsuhiro y Takahashi Rumiko o el músico Sakamoto Ryuichi.
Explora el misterio y la sensualidad japoneses, abarca desde los haikus de Basho hasta el cine de Ozu (“Cuentos de Tokio”), desde las olas de Katsushika Hokusai hasta Yoshiharu Tsuge y su “Hombre sin talento”. Esta obra nos guía cronológicamente por lo sublime hasta llegar a lo ultrapop, para aprender más sobre “la música secreta de las cosas” que yace en la mística japonesa. Es una carta de amor al país nipón, de una belleza abrumadora.

La gran ola de Kanagawa, de Hokusai 
Tokyo monogatari (Cuentos de Tokio) de Yasujiro Ozu 
Tsuge y su “Hombre sin talento»
“Según Kaibara Ekiken, médico y samurái, a veces las cosas que buscamos están delante de nuestros ojos. Sólo que, si no estamos preparados, no se revelan. Para buscarlas hace falta cierta habilidad, adentrarse en el silencio, Y aprender a ver en la oscuridad. Para ello no sirve una mirada racional, se precisa la pureza de un niño. Nos guiaría eso que los japoneses nombran con un sonido sencillo. Tres sílabas: KO KO RO” Igort
Os dejo con el tema “Opus” del álbum “Full Album 2020” de Sakamoto Ryuichi, fallecido en Tokio el 28/03/2023.
Penetrar en Japón a través del arte y la literatura es enamorarse paso a paso de una cultura que permaneció aislada durante milenios y ha tenido un impulso sorprendente por causa de una derrota. Un abrazo.
Hola Carlos.
¡Exactamente! La sociedad actual tiene una idea bastante extraña de Japón. Por suerte, ya somos muchos los que nos hemos enamorado de su cultura. Y obras como esta, ayudan.
Gracias por tu comentario. Un abrazo de Marlen.