Hemos hecho fotografías para testificar los hechos y para evocar las ausencias. ¿Y qué ocupaba el lugar de la fotografía antes que ella? Siempre se ha dicho que el grabado, la pintura, el dibujo, pero una respuesta también podría ser la memoria, en la que se nos puede presentar como un espejo, como una imagen, como un ojo que todo lo ve.
Las fotografías, como documentos sociales que son, son contribuciones a la historia y a la memoria de una persona, un grupo, un acontecimiento o un espacio, la construcción de una realidad. Una fotografía es siempre un recuerdo, una remembranza y, como la memoria, es frágil, se extravía, se desvanece, se olvida, se pierde.
Me gusta la fotografía, me gusta expresar cosas a través de ella. En este espacio de "La Foto que merece estar Aquí", intentaré traer una imagen con una pequeña descripción, para no olvidarla, para que no se pierda en las nieblas del tiempo.
La de hoy inspira una reflexión sobre el comportamiento humano y el animal.
El último rey de una comunidad africana tenía diez hienas salvajes. Las usaba para torturar y que se comieran a cualquiera de sus servidores que cometiera un error.
Uno de los criados cumplió mal una orden y al rey no le gustó en absoluto. Por lo que ordenó que el sirviente debería ser arrojado a las hienas.
El sirviente dijo:
.- Yo te serví durante diez años, ¿y tú me haces esto a mí? Por favor, dame diez días antes de lanzarme a las hienas.
Y el rey se los concedió.

En esos diez días, el criado se dirigió al guardia que se ocupaba de los animales y le dijo que le gustaría servir a las hienas durante los próximos diez días.
El guardia estaba desconcertado, pero estuvo de acuerdo. Y el criado se dedicó a la alimentación de los animales, la limpieza, a bañarlas y darles todo tipo de comodidades para ellas.
Cuando los diez días pasaron, el rey ordenó que el sirviente fuera arrojado a las hienas para su castigo pendiente.
Cuando fue lanzado, todos estaban sorprendidos al ver a las hienas voraces, solamente lamiendo los pies del criado.
El rey, desconcertado ante lo que estaba viendo, dijo:
.- ¿Qué es lo que ha sucedido con mis hienas?
El sirviente respondió:
– Yo serví a las hienas sólo por diez días, y no olvidaron mis servicios.
Sin embargo, le serví a su majestad por diez años y usted se olvidó de todo, en mi primer error.
El rey se dio cuenta de su injusticia y ordenó que el criado fuera puesto en libertad.
Moraleja: Esto va para todos aquellos que se olvidan de las cosas buenas que una persona hizo por ellos, y tan pronto como la persona comete un desliz, lo desprecian.
Nota: La foto que acompaña esta entrada no es la del rey africano que pensaba castigar a su criado con la muerte. Los miembros de la tribu gadawan kura, los «hombres hiena» de Nigeria, domestican animales salvajes como las hienas. Pese a que las hienas son consideradas animales siniestros y malignos, los «hombres hiena» no tienen ningún problema en convertirlas en sus mascotas. Los animales pertenecen a su comunidad, viven en sus casas y están integrados a la sociedad. Ellos deambulan por las calles con sus mascotas atadas y con una especie de «bozal». Como si fueran perros. ¿Feroces animales carnívoros? Una vez que los atrapan, les dan comida y se aseguran de que no les falte nada durante el tiempo en que estén bajo su cuidado. ¿Cómo se les ocurre a estos hombres traer animales salvajes a sus hogares? Un animal con la panza llena no ataca a la gente. Interesante enseñanza.
¡Que historia tan magnífica y que lección de vida! 😀 Gracias por esta preciosidad <3
Hola Alma Leonor.
Sí, toda una lección de vida, una imagen que merecía una pequeña reflexión.
Gracias a ti por tu comentario. Un abrazo grande.
Marlen
Ya echábamos de menos a la Tita Marlen y sus fábulas junto a la chimenea, ahora en la terracita, que hace mucho calor.
Todos los niños nos quedamos embobados mientras ella relata el cuento, con esa voz que contagia la tensión, pero que también impregna cada mensaje con la dulzura necesaria para que se adentre en nuestras cabecitas.
Al terminar, todos aplaudimos y mostramos nuestras sonrisas de satisfacción. La tita sabe que no necesita explicar la moraleja, pero, por si acaso, ella la va sonsacando de nuestras bocas. Sí, hemos comprendido la historia. Nos encanta el esclavo, por su inteligencia y empatía; y hemos dejado de ver a la hiena como ese ser malvado y despreciable que siempre sale en los dibujos animados.
Nos miramos unos a otros y terminamos señalando un cuadro que la tita tiene en la pared y que dice: «Es de bien nacido, el ser agradecido».
Todos reímos y comenzamos a gritar: «Otro, otro, otro, otro…».
Gracias, Tita Marlen.
Nota.- Es inevitable la aparición del niño interior, cuando se cuentan estas preciosidades.
No te lo vas a creer, pero mientras tú escribías tu comentario, yo explicaba a mi hermano cómo tenía que ser mi «Suaren lekua» (Lugar del fuego), un espacio al aire libre para hacer fuego y sentarse alrededor a mirar las estrellas, contar cuentos, charlar o simplemente, quedarse en silencio maravillados ante el universo. Lo tendré, si no se tuerce algo, en un rincón del caserío donde nació mi padre y que estamos reformando a paso de tortuga lenta. Lo tendré y te invitaré a que vengas a escuchar cuentos, a reír, a cantar, a reflexionar juntos. Por ahora mi sector cuentos y fábulas está alrededor de las velas que suelo encender en casa.
A mí también me encanta el esclavo que así como si nada, da una lección al rey que le hace recapacitar. Y me encanta el rey que sabe reconocer su error y libera a su esclavo, dándole la razón. ¡Ja, casi nada! Y me gustan las hienas (encantar es demasiado en este caso, pero me gustan, ¡vamos progresando).
Gracias a ti, pequeño Josetxo, por tu atención y tus ánimos. Te mando un trozo de torta 🍰, pero ¡cuidado, es de papel y sólo para que lo pintes! No es mi intención atentar contra tu salud. Un apapacho super cariñoso.
Se lo diré de tu parte a Josetxo, que ahora mismo está jugando a saltar a la hoguera en La Caleta, si no se quema, puede que te lo mande. 😜
De todas formas, espero que nos muestres fotitos de ese preciosisimo lugar que será la bendición de los CuentaCuentos.🤗😍❤️
¡¡Que no se queme!! Estate atento por las dudas.
Cuando logremos ir acabando toooodo lo que se está haciendo, me sentaré en el «Suaren lekua» y sacaré una foto para que te la lleve Josetxo. A lo mejor, te animas y vienes a escuchar algún cuento y mirar las estrellas. ¡No en avión, lo sé! Pero existe el tren.
Un abrazo grandote.