Merche y su blog «Literature and Fantasy» nos propone el reto del Microteatro de este mes: Requisitos internos: el reto de este mes es un homenaje a vosotros y vosotras que habéis participado con vuestros textos en este reto, por lo que el microteatro de este mes os debe incluir, es decir, vosotros/as debéis ser un personaje de vuestra propia obra, el que queráis y cómo queráis. Un reto, como veis, para echarle mucha imaginación y pasárselo, sobre todo, muy bien, pensando en lo que os convertís. El personaje, por tanto, debe tener vuestro nombre para así identificaros en la obra en general. Debéis incluir otros personajes, pero siempre menos de quince para poder ser considerado microteatro. Escritores, escritoras, vuestra representación va a comenzar.
https://literatureandfantasy.blogspot.com/2023/06/el-reto-del-microteatro-junio.html
Personajes:
Yves: Arqueólogo Jefe de la Excavación Qubbet el-Hawa
Marlen: Aristócrata británica que tiene en su poder una concesión para excavar en Qubbet el-Hawa. Arqueóloga Jefa del Departamento de Traducción e Intérpretes
Sombra: Aparición
Lugar: La escena está dividida en dos sectores. En el lado derecho la habitación de una casa del grupo de exploración comandado por Yves. Muebles de estilo egipcio, una mesa con planos, libros, libretas y algunas piezas egipcias, encontradas en la última excavación, sillas, una cama, un mueble con copas y algunas bebidas. Una puerta al fondo es la entrada a la casa y otra puerta a la derecha lleva a la cocina que no se ve. En el sector izquierdo, interior de una tumba de la necrópolis egipcia Qubbet el-Hawa, suelo de arena, paredes con símbolos y jeroglíficos.
Se abre el telón.
Yves entra en la casa por la puerta al exterior. Adentro, sentada a la mesa, rodeada de mapas y libretas, Marlen hace anotaciones moviéndose entre los papeles extendidos sobre la mesa.
Yves.- Perdona que te moleste. Sé que no te gusta que vengamos a incordiar, pero esto es importante. ¿Puedo sentarme?
Marlen.- Sí, por supuesto, te veo muy acalorado. Estaba estudiando los textos que encontramos en las tres tumbas donde estaban las biografías de los gobernadores que administraron la provincia de Elefantina durante la VI Dinastía. Las más antiguas fueron grabadas en las tumbas de Pepi-Najt, que es la QH35 y Sabni que es la QH26. En ellas se mencionan diferentes acontecimientos que afectaron a la política internacional egipcia, principalmente en Nubia.
Pero perdona, te sirvo una limonada con agua bien fría.
Yves.- Gracias. Es que el sol está pegando fuerte en estos días en Asuán. Estaba con los chicos supervisando las excavaciones en la arena. Y una de las herramientas golpeó algo sólido. Desenterramos cuidadosamente esta caja de madera cubierta de jeroglíficos y te la he traído inmediatamente para que la inspecciones. No he querido abrirla para que lo hicieras tú misma.
Marlen.- Gracias por la iniciativa.
Yves.- Es lo que corresponde. Además de ser la que tiene la concesión para excavar, tus conocimientos del sistema de escritura jeroglífica y de la lengua egipcia, te convierten en la persona que más conoce de esta colina.
Marlen.- No me lo puedo creer que esta necrópolis nos siga dando sorpresas. Los objetos y las tumbas que en la actualidad son reconocidos por su alto valor histórico, como el sarcófago de Heqata, son realmente espectaculares. Vamos a ver qué traes.
Yves, acompañado por su amiga y lingüista Marlen, examinan el exterior de la caja, la abren y encuentran un libro antiguo en su interior. El libro está escrito en un idioma desconocido, pero Marlen está segura de que es una reliquia de la civilización antigua que buscaba. Ella e Yves se dedican a interpretar el lenguaje del libro.
Después de horas de trabajo, finalmente empiezan a descifrar el lenguaje. Pero, cuando comienzan a leer en voz alta, los jeroglíficos de la caja comienzan a brillar.
Marlen.- ¿Qué está pasando?
Las palabras que Marlen lee traduciendo al francés, comienzan a retumbar en los oídos de Yves. Una nube de polvo y oscuridad envuelve la habitación y la puerta al exterior se cierra con un fuerte golpe.
Cuando Yves y Marlen abren los ojos y se disipa el polvo, se encuentran en una habitación en ruinas, llena de símbolos egipcios.
Yves.- Pero, ¿qué es lo que está pasando? ¿Estás bien?
Marlen.- Hemos sido transportados a este lugar extraño. Mira estos jeroglíficos.
Yves.- Conozco cada centímetro que hemos excavado de esta colina y te juro que nunca hemos estado aquí.
Marlen.- No hace falta que lo jures, lo sé. Es como si algo oscuro y peligroso nos estuviera acechando.
Yves y Marlen escuchan pasos arrastrándose por el suelo y el sonido de susurrantes susurros. De repente, una sombra oscura aparece en la esquina de la habitación. Aparenta ser un ser humano, pero es pálido y parece estar hecho sólo de huesos.
Yves toma de la mano a Marlen e intentan escapar del lugar, pero no encuentran puerta alguna.
Yves.- Marlen, no te sueltes. No sé lo que está pasando, pero no me gusta nada.
La primera sensación que tienen es el olor a madera de los ataúdes, tras abrir una cámara que lleva sellada más de 4.000 años.
Marlen.- ¿Y dónde quedó el libro? Todo esto apareció cuando lo empezamos a leer. ¡Allí en el suelo!, junto a la pared.
Se vuelven hacia el libro y mientras Yves vigila que la sombra no se acerque, Marlen encuentra un pasaje que explica cómo invocar a los muertos. Habían despertado a un ser de una civilización antigua y peligrosa que había estado dormida durante siglos.
La sombra de la figura se acerca a ellos y comienza a hablar en un idioma desconocido. Marlen comprende que el libro es el lenguaje de los muertos y que han sido llevados a un mundo fuera del mundo. Se dan cuenta de que han cometido un error al abrir el libro y que no saben cómo volver.
La sombra se acerca cada vez más a ellos, extendiendo sus brazos para tocarlos.
Yves.- Cierra los ojos, no la mires.
Marlen.- No podemos escapar.
Y diciendo esto último, Marlen le empieza a hablar al espectro en la lengua de los antepasados.
Marlen. Debes perdonarnos. No queríamos molestar tu reposo. Sólo pretendemos entenderte a ti y a tus parientes. Si nos permites volver, enseñaremos a los demás a respetaros. Debemos aprender y honrar a quienes nos precedieron. Somos conscientes de que estamos excavando en uno de los yacimientos más importantes de Egipto. También somos conscientes de que los hallazgos que tenemos entre manos, nos permitirán recrear páginas de la historia de la humanidad.
Yves.- La necrópolis de Qubbet el-Hawa permite hacer una radiografía de cómo era la sociedad egipcia en esa época y en este territorio.
Una nube de arena les hace cerrar los ojos y, cuando los abren, se encuentran de nuevo en el campamento de excavación, el libro abierto sobre la mesa, delante de ellos. Marlen decide que el libro es demasiado peligroso y lo devuelve a la caja, prometiendo nunca volver a abrirlo.
Yves.- Lo enterraré donde lo encontramos y sellaré la entrada.
Baja el telón.

Qubbet el Hawa 
Qubbet el Hawa 
Tumba de Pepi-Najt, que es la QH35 y Sabni que es la QH26 
Colina de Qubbet el-Hawa – Tumba QH34 
Tumba del gobernador Herjuf
¡Hola Marlen! ¡Qué microteatro más currado! ¡Genial! Me he metido dentro del antiguo Egipto, el escenario se ha transformado, totalmente, en una tumba y he visto a la sombra paseándose por la escena, el público estaba temblando de miedo. Muy elaborado el texto, muy bien tratado y contado, no le faltaba detalle, parecía de verdad que estabas dentro de esa cultura. También me ha gustado mucho tu papel, cómo te has incluido dentro del texto con un personaje muy elaborado y el que además lleva la voz cantante de la escena. Las acotaciones muy significativas, la aliteración, sinestesia, metáfora e, incluso, onomatopeya «susurrantes susurros» es una maravilla. En el escenario este recurso no se vería, se oiría, sería la magia del teatro (qué te voy a contar a ti que no sepas ya) y, por tanto, como he comentado antes, el público se echaría a temblar. Un microteatro que daba para más, una pena que se quede zanjado con el enterramiento, de nuevo, de ese libro; pero bueno, ahí está, para que lo rescates de nuevo cuando quieras y escribir u otra escena de microteatro o un relato o, incluso, una novela, porque el tema que has elegido lo bordas.
Muchas gracias por tu participación.
Un abrazo. 🙂
Hola Merche.
Muchas gracias por tus palabras. Sabes cómo entusiasmarnos y hacer que nos sintamos felices con nuestros pequeños relatos.
¡Me encanta la civilización egipcia! ¿Se nota mucho? Y ya que podía elegir mi papel en la obra, me he asignado esta maravillosa geóloga que investiga, descubre y traduce, como buen trujamán, lo que va apareciendo en ese lugar, que por cierto es verdadero.
En cuanto a las figuras literarias, me gusta mucho jugar con el lenguaje y con todas ellas. A veces, debo reprimir mis jugueteos para no hacer demasiado pesado y pomposo el texto. A veces, no me resisto y me dejo llevar por los susurrantes susurros.
Si el relato ha logrado que te metieras en la tumba, en el ambiente, si te ha llegado… ¡Misión cumplida! Es un placer saberlo y saber que lo has disfrutado.
Y sí, tienes razón, yo también me quedé con ganas de más. Así que no descarto que crezca un poco para transformarse en un cuento de mi próximo libro.
Muchas gracias a ti, por generar estas posibilidades que hacen volar nuestra imaginación.
Un abrazo de la geóloga Marlen y cuidado con las sombras. 🤣😂🤣
¡Qué va! No se ha notado nada que te encanta Egipto y me alegra que pienses hacer una continuación, este microteatro lo merece, la ambientación es perfecta y pide más, sin duda.
En cuanto a «saber entusiasmaros», solo digo la verdad, si algo no me gusta o me callo o camuflo mis palabras bajo el velo de las metáforas, (ya que considero que es de muy mala educación decir abiertamente este relato es una m…, por ejemplo), pero siempre soy sincera (a veces demasiado, jeje).
Los recursos, como yo hace unas palabras, está bien utilizarlos, pero, como dices, sin abusar, pues queda pesado el texto, en este ha quedado perfecto su uso y además llamaba mucho la atención. Una vez leí que aunque no sea poesía lo que estamos escribiendo, el texto tiene que parecerlo al lector, es decir, que su belleza nos cale bien hondo y nada mejor que los recursos retóricos propios de la poesía para que las palabras nos lleguen al alma.
Lo dicho, te ha quedado un estupendo microteatro y adelante con su continuación.
Un abrazo. 🙂
¡Menos mal! eso de que se noten abiertamente las intenciones no va conmigo. Ja Ja Ja!!
Pues a mí me pasa lo mismo, Merche. No sé mentir, se me nota a la legua si algo me gusta o no. Con educación, pero con la sinceridad por delante.
Yo también pienso que, «aunque no sea poesía lo que estamos escribiendo, el texto tiene que parecerlo al lector, es decir, que su belleza nos llegue al alma». Tal cual. Creo que eso nos pasa por ser apasionadas de la bella literatura, tanto para leerla, como para escribirla.
Otro abrazo para ti.
Hola Marlen, me ha encantado tu propuesta con ese tema tan seductor como lo es el Egipto antiguo. Me da la impresión que te documentaste muy bien para él. Hay acción, misterio e incluso hasta una enseñanza sobre no andar metiendo las narices donde no debemos y respetar las culturas. Muy buenos personajes también, contigo incluída.
Como veo que te gusta el tema, te sugiero que veas la serie de Netflix (más bien es una docu-serie) de Cleopatra, a mí me gustó mucho.
Abrazos.
Hola Ana.
¡Vaya! Parece que no soy la única a la que se le nota que le encanta el antiguo Egipto. ¡Me alegro que te haya gustado! Creo que tendríamos que aprender la lección de «no andar metiendo las narices donde no debemos y respetar las culturas». Pero eso de respetar las culturas… no se cumple en una gran cantidad de casos. No hay más que ver las riquezas de los museos de Londres y París, para entenderlo. Los expolios fueron impresionantes. Lo cual no quita para que me hubiera gustado muchísimo estar en alguna de esas excavaciones y ser de las primeras en ver esos tesoros maravillosos.
La serie de Netflix la tengo en la lista. He visto otros documentales, pero esta serie tiene buena pinta. Gracias por la recomendación.
Un abrazo grande, Ana.
Hola Marlem… Un excelente viaje al antiguo Egipto al que nos arrastras con tu microrrelato. Gran aporte. Un fuerte abrazo
Hola Nuria.
Gracias por pasarte por aquí y dejar un comentario.
Un fuerte abrazo para ti también.
Hola, Marlén!! Jo, una pieza teatral que me lleva a aquellas historias de terror que aparecían en las revistas pulp o series como La dimensión desconocida. Un género que adoro y disfruto como lo he hecho con tu texto en el que las palabras demuestran su poder para transportarnos, literalmente, a otro mundo.
Un abrazo
Hola David.
¡Cómo me alegra haber podido llevarte a aquellas historias de las revistas o de la maravillosa serie «Dimensión desconocida»! A mí me metió en una serie de televisión que no me permitían ver… y la veía a escondidas, porque me encantaba: «Historias para no dormir» de Narciso Ibañez Serrador. ¡Qué bien que lo hayas disfrutado!
Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo fuerte.
Buenos días, Marlen.
¿O tal vez debería decir Excma. Arqueóloga, Políglota y siempre Maestra, Madam Larrayoz? 😉🥰
Me ha encantado esa particular interpretación de tu otra yo en esta obra de teatro.
Una historia que lleva consigo un mensaje más importante que la fantasía que la viste. Debemos respetar a los muertos, su historia, sus tumbas, sus legados… Demasiadas veces tratamos a la historia y a sus personajes con desdén y/o antojo, como si fueran marionetas para nuestro divertimento.
Además, como muy bien aconsejas con la moraleja, ciertos conocimientos y reliquias están mejor enterrados que expuestos a nuestra experimentación.
Mi aplauso para esa obra de teatro.
¡Que salgan de nuevo los intérpretes y reciban su merecido homenaje! 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼
Abrazo grandote.
Hola Jose.
Ja Ja Ja!!! Con que me digas simplemente Amiga Marlen, me alcanza y me alegra. Pero eso de meterme en la piel de una arqueóloga que descifra como buena trujamán los jeroglíficos egipcios… ¡¡me encantó!! Me divertí mucho imaginándome en escena y sintiendo cada cosa que decía, sobre todo eso exactamente que remarcas. Respetar a los muertos y su legado. Si lo hacemos con nuestros propios muertos, ¿por qué no respetar a los demás? ¿Por qué mostrar a las momias egipcias como si fueran muñecos de paja? Podemos reírnos de la muerte y hasta provocarla, pero no de los muertos. Dignidad para cada ser humano, vivo o muerto. Aprender de los hallazgos, intentar descifrar los misterios de civilizaciones extintas, de la humanidad toda, pero honrar a quienes nos precedieron.
Y, como siempre, gracias por tus comentarios, gracias por entender lo que «sin querer queriendo» como decía El Chavo, uno va dejando entre líneas, entre risas y sustos.
Un abrazo grandote, Amigo.
¿Respetamos a nuestros muertos? No estoy yo tan seguro.
«sin querer queriendo» ¡Mencanta! Anda que no lo digo veces. Me gustaba mucho El Chavo y toda su pandilla. Supongo que la vi allá por la prehistoria de mis añetes. Nusé.
Abrazo queriendo para mi querida amiga.
Hola Jose.
Me gusta tu reflexión: «¿Respetamos a nuestros muertos? No estoy yo tan seguro.»
Me has hecho pensar, porque mi convicción de que respetamos a nuestros muertos, tal vez sólo está reflejando mi propio sentir. Sé que respeto a mis muertos, sé que los recuerdo y los traigo al presente para dárselos a conocer a las nuevas generaciones y lograr que no los olviden los que sí los conocieron. Creo que me viene de familia, como tanto de lo que me enorgullezco. A mí me hicieron sentir que era un orgullo pertenecer a esta familia y que, quienes la habían formado y la formábamos, debíamos honrar esa herencia. ¿Hablabas de la prehistoria? Ja Ja! Pero es que ese sentimiento lo vivo como algo actual también y cuando escucho a mis sobrinos, escucho en ellos ese orgullo que, a fuerza de anécdotas, recuerdos, han ido mamando.
¿Es algo habitual? Tal vez, no. Me molesta sobremanera la actitud de mucha gente que se apresuran en comprar el ramo más caro para adornar la tumba familiar el 1 de noviembre y están pendientes de si la cuñada o la vecina puso flores de verdad o de plástico. Pero como ya han cumplido, se olvidan de ellos hasta el año siguiente. «Esas son cosas del pasado», «Déjate de batallitas», «Yo de esas cosas ni idea, porque no había nacido». Pues si cuentas sólo desde tu nacimiento, ¡menuda historia más corta!
Tal vez tienes razón, tal vez sólo hay un paripé para mostrar que cumplen como es debido. ¡Qué pena!
Ya ves, me das una palabra y me enrollo como una persiana.
Enfin, quedémonos con El Chavo, un personaje tan entrañable y con su tan repetida: «¡Es que no me tienen paciencia!»
Gracias por tu paciencia. Un abrazo queriendo que te llegue, querido Amigo.
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