VadeReto (noviembre)

VadeReto, ¿Jugamos a Inventar Historias? En el blog “Acervo de letras” de Jose Ant. Sánchez, existe este juego que me encanta. Es una invitación a escribir, sólo un tema cada mes que puedes desarrollar como más te guste. Así que, aceptando el desafío de Jose, aquí os presento mi relato que este mes va de ¡¡La muerte!! LaSigue leyendo «VadeReto (noviembre)»

Escribir jugando (julio 2022)

Agradezco al “Blog de Lidia” su divertida iniciativa que nos desafía con la propuesta “Escribir jugando”. https://lidiacastronavas.wordpress.com/2022/07/01/escribir-jugando-julio-22/comment-page-1/#comment-21197 La idea es escribir un microrrelato o una poesía de no más de 100 palabras (sin incluir el título), en el que aparezca la idea y el objeto correspondientes al mes. Cada mes un nuevo reto. En este caso para el mes de julio,Sigue leyendo «Escribir jugando (julio 2022)»

VadeReto (diciembre)

VadeReto, ¿Jugamos a Inventar Historias? En el blog “Acervo de letras” de Jose Ant. Sánchez, existe este juego que me encanta. Es una invitación a escribir, sólo un tema cada mes que puedes desarrollar como más te guste. Así que, aceptando el desafío de Jose, aquí os presento mi relato que este mes va de deseos. Ten cuidadoSigue leyendo «VadeReto (diciembre)»

Presagio funesto (II)

Muchas fueron las lecturas que hice a los amigos. En general, los temas de amores eran los que más preguntaban. Entre adolescentes y jóvenes era lo normal. Yo nunca había aprendido a tirar las cartas del Tarot. Me entusiasmé leyendo un libro sobre el Tarot de Marseille y me compré una baraja que me encantaba,Sigue leyendo «Presagio funesto (II)»

Presagio funesto (I)

Hacía bastante tiempo que me había aficionado a echar las cartas. Cuando salíamos de la facultad a tomar algo con los amigos, entre curso y curso, y sobre todo en épocas cercanas a los exámenes, me pedían que les vaticinara los temas que iban a tocar o cómo les iba a ir con este oSigue leyendo «Presagio funesto (I)»

El MacIntosh

Cuando se despertó con ganas de hacer pis, miró instintivamente el reloj y se dio cuenta que sólo había dormido tres horas. La lata de Coca-Cola que se había tomado antes de acostarse, ahora le pasaba factura. Su primera intención fue no levantarse, seguir durmiendo y aguantar las ganas, pero tuvo miedo de mojar laSigue leyendo «El MacIntosh»